Traducido por el equipo de SOTT.net

A solo siete meses de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026, la localidad alpina de Cortina d'Ampezzo, en Italia, se enfrenta a un contratiempo temporal después de que un deslizamiento de tierra a principios de esta semana cortara su principal vía de acceso por el sur. Sin embargo, a pesar de los informes que sugieren que la sede olímpica está aislada, las autoridades locales han actuado con rapidez para garantizar a la población que la Reina de los Dolomitas sigue abierta y accesible.
An aerial shot of the extensive landslide in Cortina, Italy.
Una toma aérea del extenso deslizamiento de tierra en Cortina, Italia.
El 1 de julio, un deslizamiento de tierra provocado por las fuertes lluvias y la inestabilidad del terreno afectó al pueblo de San Vito di Cadore, arrojando más de 3000 metros cúbicos de escombros sobre un tramo clave de la carretera estatal 51 (SS51), también conocida como la ruta Alemagna. El deslizamiento, de 100 metros de ancho y cuatro metros de alto, cerró temporalmente la carretera en ambos sentidos. No se han registrado heridos y los equipos de emergencia han estado trabajando sin descanso para despejar el bloqueo.


The landslide swept across the Via d’Allemagne, a main access road to Cortina.
© Vigili del FuocoEl deslizamiento de tierra arrasó la Via d'Allemagne, una de las principales vías de acceso a Cortina.
La ruta afectada es una conexión crucial entre la llanura del Véneto y Cortina, especialmente para el transporte de mercancías y los visitantes procedentes de Venecia. Sin embargo, la administración municipal de Cortina subrayó el jueves que las rutas de acceso alternativas siguen plenamente operativas.
«Contrariamente a lo informado por algunos medios de comunicación, el tráfico está garantizado a través de las siguientes conexiones: Passo Tre Croci, Passo Giau y Val Pusteria», afirmó el ayuntamiento de Cortina en un comunicado. «La única conexión temporalmente interrumpida es la del sur, a través del valle de Boite».
La noticia llega justo cuando la localidad montañosa entra en plena temporada alta de verano. Las altas temperaturas en toda Italia empujan a los viajeros hacia las Dolomitas, más frescas, por lo que las autoridades locales se apresuran a desmentir cualquier sugerencia de inaccesibilidad.
«Todos los alojamientos están abiertos, los servicios funcionan con normalidad y el programa de actividades y eventos al aire libre es rico y variado», señaló el ayuntamiento. «Con una planificación adecuada del viaje, es fácil llegar a Cortina, que sigue siendo tan espectacular como siempre».
No obstante, esta interrupción pone de relieve los retos logísticos a los que se enfrenta Italia en vísperas de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026, que serán coorganizados por Milán y Cortina. Mientras que Milán acogerá la mayoría de los deportes de interior, Cortina es responsable de varios eventos al aire libre importantes, como el esquí alpino y los deportes de deslizamiento. La SS51 es una de las carreteras clave que se prevé mejorar antes de los Juegos.

Cortina d'Ampezzo, situada a 1224 metros de altitud, es una de las estaciones de esquí más famosas de Italia. Con más de 120 kilómetros de pistas, 34 remontes y un legado olímpico que se remonta a 1956, atrae a visitantes de todo el mundo. Sin embargo, al igual que muchas localidades de montaña, se encuentra en una región geológicamente compleja, donde los deslizamientos de tierra y los desprendimientos de rocas forman parte de la historia del paisaje. La localidad y los valles circundantes han sufrido incidentes similares en 2009 y 2015.

El deslizamiento de tierra de esta semana fue precedido por fuertes lluvias que también azotaron el Tirol del Sur, provocando corrimientos de lodo e inundaciones en la región de Vipiteno. En Ridnaun, cayeron más de 100 milímetros de lluvia en solo una hora, un récord local según los meteorólogos.

Las autoridades de la ANAS (agencia italiana de carreteras) y el Departamento de Protección Civil siguen vigilando la situación cerca de San Vito con drones y helicópteros para evaluar la estabilidad de la ladera. Solo cuando se considere seguro se podrán iniciar las operaciones de limpieza. Se prevé que la carretera permanezca cerrada durante varios días más, como mínimo.