Traducido por el equipo de SOTT.net

Una amenaza sísmica oculta está despertando bajo el territorio canadiense de Yukón. La falla de Tintina, que durante mucho tiempo se creyó inactiva, muestra ahora signos de movimiento significativo, lo que sugiere que podría desencadenar terremotos masivos.
Aerial Photograph of Geological Landform, Mersin – Turkey.
© iStockFotografía aérea de un relieve geológico en Mersin (Turquía).
¿Qué es la falla de Tintina y por qué es importante?

La falla de Tintina, que se extiende más de 1.000 kilómetros desde el Yukón hasta Alaska, es uno de los principales accidentes geológicos del oeste de Norteamérica. Discurre paralela al río Yukón y marca una importante línea divisoria en la corteza terrestre, donde confluyen dos placas tectónicas. A lo largo de su historia, la falla se ha desplazado lateralmente 450 kilómetros, lo que la convierte en un elemento esencial para comprender el paisaje sísmico de la región.

Durante mucho tiempo, los científicos creyeron que la falla había permanecido inactiva durante al menos 40 millones de años, en gran parte porque no se habían producido eventos sísmicos significativos asociados a ella durante la historia registrada. Este punto de vista empezó a cambiar cuando recientes investigaciones descubrieron nuevas pruebas de que la falla aún puede ser capaz de grandes rupturas, lo que podría poner la zona en riesgo de sufrir fuertes terremotos en el futuro.
Yukon Territory Fault Line
© Geophysical Research LettersFisiografía y sismotectónica del Territorio del Yukón. Las escarpas cuaternarias a lo largo de la falla de Tintina en este estudio se destacan con una línea roja.

Nuevas pruebas sugieren actividad bajo la superficie

Investigadores de la Universidad de Victoria, el Servicio Geológico de Canadá y la Universidad de Alberta han utilizado recientemente tecnología punta para investigar más a fondo la falla de Tintina. Emplearon datos topográficos de alta resolución procedentes de imágenes por satélite, así como estudios LIDAR (detección y alcance de la luz) realizados por drones y aviones. Esta tecnología ha proporcionado a los científicos una visión más clara de las formas del terreno en la región, revelando desplazamientos en la superficie de la Tierra que indican actividad sísmica.

Uno de los descubrimientos más significativos fue la evidencia de escarpas de falla, una característica causada por desplazamientos verticales a lo largo de una línea de falla. Según el estudio publicado en la revista Geophysical Research Letters, algunas de estas cicatrices están asociadas a accidentes geográficos de hasta 2,6 millones de años de antigüedad, con desplazamientos de hasta 1.000 metros. Otras formas del terreno, que datan de periodos más recientes, mostraron desplazamientos menores, lo que indica que la falla ha estado activa en varios momentos del periodo Cuaternario, que abarca los últimos 2,6 millones de años.
Flat Creek fault segment
© Geophysical Research LettersVista detallada del segmento de falla de Flat Creek. (a) ArcticDEM (Porter et al., 2023) sombreado de colina que muestra la escarpa que corta transversalmente el Flat Creek Beds de 2,6 Ma.
Estos hallazgos sugieren que la falla de Tintina ha sido escenario de múltiples terremotos significativos a lo largo de su historia, y que todavía puede ser capaz de producir eventos sísmicos de gran escala.

Implicaciones para futuros terremotos

Aunque no se han producido grandes terremotos a lo largo de la falla en los últimos 12.000 años, los investigadores han señalado que la falla sigue acumulando tensión a un ritmo de 0,2 a 0,8 milímetros al año. Esta lenta acumulación de tensiones es fundamental porque los grandes terremotos suelen producirse por la liberación repentina de tensiones acumuladas durante largos periodos.

Según el estudio, la falla puede tener un "déficit de deslizamiento" de hasta seis metros, lo que significa que podría estar acercándose a un punto crítico en el que la energía almacenada se libere en un terremoto importante. El equipo estima que si se liberara esta tensión, podría producirse un terremoto de magnitud 7,5 o superior.

Un seísmo de este tipo provocaría fuertes sacudidas en Dawson City y sus alrededores, lo que afectaría a infraestructuras vitales como carreteras y explotaciones mineras. La susceptibilidad de la región a los corrimientos de tierras, que podrían desencadenarse por la actividad sísmica, amplifica aún más los riesgos asociados a posibles terremotos futuros a lo largo de la falla de Tintina.