Una fuerte tormenta azotó la ciudad de Santa Marta, en el Caribe colombiano, este domingo, pocos días después de que la ciudad celebrara sus 500 años. Las lluvias han provocado una situación crítica en numerosos sectores del distrito. Las lluvias, típicas en agosto en la región caribeña, se intensificaron este año debido al fenómeno climático de La Niña, provocando inundaciones, cortes de carreteras y daños generalizados.

Las fuertes lluvias en el Caribe colombiano anegan Santa Marta
En un inusual episodio de lluvias este domingo por la tarde, 3 de agosto, en el Caribe colombiano, el caos se apoderó del área urbana de Santa Marta. La cantidad de lluvia caída hoy, según datos oficiales del Ideam, supera la que suele recibir la ciudad en todo el mes de octubre.
Barrios tradicionalmente vulnerables como Pescaíto, Alto Delicias, Los Fundadores y El Pando sufrieron graves inundaciones. En estas zonas, el nivel del agua superó el metro de altura, dejando atrapadas viviendas y negocios y obligando a realizar evacuaciones y rescates en varios puntos de la ciudad.
El centro comercial Buenavista, en Mamatoco, también se vio gravemente afectado: las tiendas sufrieron entradas de agua, daños materiales y la interrupción total de sus actividades, lo que refleja la magnitud del desastre.
Carreteras principales bloqueadas y coches flotando tras las fuertes lluvias
Las principales arterias de la ciudad se convirtieron en ríos intransitables. La avenida El Libertador y la avenida Santa Rita quedaron completamente inundadas debido a la incapacidad del sistema de alcantarillado para soportar el gran volumen de agua que cayó sobre Santa Marta esta tarde. El tráfico se paralizó durante horas, el transporte público colapsó y los peatones quedaron atrapados en aguas turbias y contaminadas por las aguas residuales.
Según los testigos, las calles parecían ríos caudalosos y la movilidad quedó prácticamente paralizada, mientras los servicios de emergencia procedían a cerrar parcialmente las vías para hacer frente a las emergencias.
La Oficina de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (OGRICC), junto con Defensa Civil y organismos municipales, activó un Puesto de Mando Unificado (PMU) para coordinar los esfuerzos de respuesta: inspeccionar zonas críticas, prestar asistencia humanitaria y apoyar las evacuaciones. Se desplegó equipo para la limpieza, la retirada de barro y el despeje de las carreteras; además, se realizaron encuestas a las familias afectadas y se vigilaron las zonas de laderas por posibles deslizamientos de tierra.
Sistema de alcantarillado en crisis: infraestructura obsoleta y colapsada
A pesar de las importantes mejoras realizadas en la última década, Santa Marta ha sufrido históricamente una infraestructura de drenaje urbano insuficiente. El crecimiento urbano desorganizado en barrios como Pescaíto, sin una ampliación adecuada del sistema, ha puesto de manifiesto la grave reducción de la capacidad de drenaje de aguas pluviales. Las tuberías de pequeño diámetro se obstruyen fácilmente con escombros, ramas o sedimentos y carecen de la presión suficiente para drenar rápidamente el agua hacia el mar o los ríos.
Además, el sector del saneamiento sigue careciendo de una planta de tratamiento de aguas residuales. Esto significa que las alcantarillas sanitarias y pluviales siguen interconectadas, lo que obliga a que el agua contaminada se vierta directamente a la bahía o a las zonas bajas cuando el sistema falla.
Las críticas no son nuevas: el concejal Miguel Martínez protestó por esta situación en enero de este año navegando en kayak por la inundada calle 22 (también llamada avenida Santa Rita), denunciándola como símbolo de la degradación medioambiental de la ciudad.
En junio y julio pasados, se observó que solo una de las cuatro bombas de la estación de bombeo EBAR Norte (el epicentro de la red) estaba operativa, lo que dificultaba aún más el drenaje eficiente del sistema. El resultado: desbordamientos frecuentes de las cámaras de inspección, aguas residuales que fluyen por las aceras y un aumento de los riesgos para la salud pública, especialmente durante la temporada turística o en períodos de alta densidad de población.



Comentario: Las inundaciones repentinas también afectaron al municipio de San Fernando, a unos 150 km más al sur: