Traducido por el equipo de SOTT.net

Nueve voluntarios murieron y otros tres resultaron heridos al quedar sepultados por un deslizamiento de tierra mientras restauraban un canal de agua dañado por las inundaciones en la región de Gilgit, en la Cachemira ocupada por Pakistán, según informaron las autoridades el lunes.
Rescuers struggled for hours to pull the dead and injured out of the debris.
© APLos equipos de rescate lucharon durante horas para sacar a los muertos y heridos de entre los escombros.
El incidente se produjo el domingo por la noche en Danyor Nullah, cuando una masa de tierra se derrumbó sobre los trabajadores, atrapando a varios bajo los escombros, según la policía.

Se declaró el estado de emergencia en los hospitales locales y se pusieron en marcha operaciones de rescate con la ayuda de los residentes.

Las autoridades hospitalarias confirmaron nueve muertos y advirtieron de que podría haber más personas atrapadas. Los heridos estaban recibiendo tratamiento, según informaron.

En otro incidente, las riadas provocadas en la Cachemira ocupada por Pakistán por el desbordamiento de un lago glaciar del glaciar Shishper el pasado viernes arrasaron un tramo de la carretera del Karakórum que une Pakistán con China.


Las inundaciones destruyeron muros de protección, dañaron tierras de cultivo y pusieron en peligro más de 50 viviendas, según informó el periódico Dawn.

Las autoridades afirmaron que se trataba de la inundación más grave en Hassanabad Nullah desde 2018, que dañó los canales de riego y de agua potable de Aliabad y las aldeas cercanas y cortó la principal vía de comunicación para gran parte de la población de Hunza.

El volumen de la «inundación fue el más alto en Nullah desde 2018», afirmó Zubair Ahmed Khan, subdirector de la Autoridad de Gestión de Desastres de Gilgit-Baltistán (GBDMA) para Hunza y Nagar.

Las inundaciones también afectaron a otras partes de la región, bloqueando la carretera del valle de Hoper en Nagar Khas, destruyendo un puente en la aldea de Tokorkot y dañando la única carretera de acceso y los diques del valle de Shimshal.

La restauración de los sistemas de riego y abastecimiento de agua se paralizó, dejando a miles de personas sin agua potable en algunas zonas.

Los expertos han advertido de que las repetidas olas de calor y las temperaturas récord de este año han acelerado el deshielo de los glaciares, aumentando la frecuencia de estas crecidas repentinas en la región.