La COVID-19 podría dejar un problema oculto que persiste en el organismo de las mujeres durante años, según un nuevo estudio.

El estudio, publicado en la revista European Heart Journal, siguió a casi 2400 adultos de 16 países.
Los investigadores hicieron un seguimiento de los cambios en la rigidez arterial a los seis y doce meses después de la infección, y lo que encontraron fue sorprendente.
Las mujeres que habían tenido COVID mostraron un endurecimiento significativo de sus arterias, incluso cuando su enfermedad original había sido leve. Cuanto más grave era la infección, peor era el daño.
Las mujeres ingresadas en cuidados intensivos tuvieron el mayor aumento, pero el efecto también se observó en las que se quedaron en casa.
La rigidez arterial es importante porque está estrechamente relacionada con las enfermedades cardiovasculares.
Los expertos estiman que el «envejecimiento» de los vasos sanguíneos en cinco años podría aumentar el riesgo de problemas cardíacos en aproximadamente un 3 % en una mujer de 60 años.
En comparación, el efecto en los hombres no fue estadísticamente significativo.
El «envejecimiento» de los vasos sanguíneos podría aumentar el riesgo de problemas cardíacos en aproximadamente un 3 % en mujeres de 60 años, mientras que el efecto en los hombres no fue estadísticamente significativo. Getty Images/iStockphoto
La profesora Rosa María Bruno, de la Universidad Paris Cité, afirmó que los hallazgos eran una señal de alarma para la salud de las mujeres tras la COVID.
«Sabemos que la Covid puede afectar directamente a los vasos sanguíneos. Nuestros hallazgos ponen de relieve que puede haber consecuencias a largo plazo, especialmente para las mujeres, y que debemos identificar quiénes están en riesgo en una fase temprana para prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares».
El estudio también arrojó luz sobre la Covid prolongada. Las mujeres que seguían experimentando fatiga, dificultad para respirar o confusión mental eran más propensas a presentar signos de envejecimiento vascular.
Sin embargo, también hubo buenas noticias. Las personas vacunadas mostraron menos rigidez arterial que las que nunca habían recibido la vacuna, lo que sugiere que las vacunas proporcionan protección más allá de la prevención de enfermedades graves.
Comentario: O tal vez no están buscando en los lugares adecuados o durante el tiempo suficiente. ¿Hay algo impreciso en la estructura del estudio?
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Los científicos afirman que el virus puede afectar al endotelio (el fino revestimiento de los vasos sanguíneos) a través de los receptores ACE2, y que la inflamación y las respuestas inmunitarias contribuyen a los cambios a largo plazo.
Los cardiólogos afirman que la investigación subraya la importancia del seguimiento médico.
Las mujeres que han tenido Covid, especialmente aquellas con síntomas continuos, deben prestar atención a su salud cardíaca, según los expertos.
Las revisiones periódicas, un estilo de vida saludable y el control de la presión arterial y el colesterol podrían ayudar a compensar el riesgo.
El estudio es una de las mayores investigaciones internacionales sobre el impacto vascular a largo plazo de la COVID y se suma a las crecientes pruebas de que el virus no es solo una enfermedad respiratoria, sino también vascular, con consecuencias duraderas.



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