Traducido por el equipo de SOTT.net
La siguiente información se basa en un informe publicado originalmente por A Midwestern Doctor. Se han simplificado y adaptado algunos detalles clave para mayor claridad y impacto. Lea el informe original aquí.Este hombre de 75 años, que había sido ciego desde su nacimiento, recuperó repentinamente la vista tras utilizar DMSO para curar una sinusitis.
Hace diez años, los médicos le dieron por perdido: «Realmente no hay nada que pueda hacer».
Pero cuando utilizó DMSO para tratar su sinusitis, «se dio cuenta de que podía ver los colores con el ojo izquierdo, lo cual le pareció interesante».
«Ahora puedo ver los colores con bastante claridad. Puedo ver los detalles», dijo Murray.
«Puedo contar los dedos, algo que nunca había podido hacer antes».
Se ha demostrado en repetidas ocasiones que el DMSO ayuda a curar problemas oculares que la medicina aún no puede resolver, como la ceguera y la
degeneración macular, al tiempo que
reduce las motas flotantes y las cataratas.Pero ayudar a los ojos es sólo la punta del iceberg de lo que el DMSO puede hacer.
Porque, una vez que se profundiza, se empieza a ver que muchas enfermedades que nos han dicho que son «incurables» quizá no lo sean después de todo.
Durante décadas, un simple compuesto se ha relacionado discretamente con enfermedades que la medicina sigue calificando de «incurables».
Trastornos autoinmunes. Afecciones fibróticas. Enfermedades degenerativas relacionadas con el daño proteico. Incluso afecciones raras en las que el cuerpo se endurece lentamente hasta quedar inmovilizado.Lo que hace que esto sea inusual no es un solo estudio, sino la frecuencia con la que sigue apareciendo en categorías de enfermedades completamente diferentes.
Lamentablemente, la mayoría de la gente ni siquiera ha oído hablar de él.
Durante décadas, el DMSO se ha considerado principalmente como un disolvente marginal rodeado de extrañas creencias populares en el ámbito médico.
Pero la verdad es que el DMSO trata una amplia gama de problemas y su alcance va mucho, mucho más allá del alivio del dolor. De hecho, es una herramienta tan útil que se nos ha ocultado durante décadas.
Esta increíble herramienta puede tratar la inflamación, la fibrosis, el plegamiento anómalo de proteínas e incluso algunos de los trastornos «incurables» que la medicina gestiona en lugar de resolver.
Esta información procede del trabajo del investigador médico
A Midwestern Doctor. Para conocer todas las fuentes y detalles, lea el
informe completo a continuación.
Las enfermedades que implican inflamación, acumulación anómala de colágeno y proteínas mal plegadas parecen solaparse más de lo que se nos enseña.Y en cada una de esas categorías, el DMSO sigue apareciendo, a menudo allí donde los tratamientos estándar se quedan cortos.
Ahí es donde esto empieza a ser difícil de ignorar.
Porque una vez que se va más allá del dolor y la hinchazón, se entra en un terreno que la medicina suele tratar como algo crónico, progresivo y estructuralmente difícil de revertir.
Y ahí es precisamente donde comienzan algunas de las afirmaciones más audaces.
Aparece en enfermedades inflamatorias en las que el sistema inmunitario provoca daño tisular.Se manifiesta en afecciones fibróticas en las que el colágeno se acumula y bloquea el tejido.
Y se manifiesta en trastornos relacionados con
proteínas mal plegadas, incluida la amiloidosis, en la que se acumulan depósitos de proteínas anormales que dañan los órganos.Estas categorías suelen tratarse como si fueran completamente independientes.
Sin embargo, muchas de las enfermedades más difíciles se sitúan precisamente en la intersección de las tres:
inflamación, daño estructural y disfunción proteica.Esa superposición podría explicar por qué un único enfoque podría parecer eficaz en afecciones que, de otro modo, parecerían no estar relacionadas.
Tomemos como ejemplo los trastornos de contractura.
En la
enfermedad de Dupuytren, el colágeno se acumula en la palma de la mano hasta que los dedos comienzan a doblarse hacia dentro de forma permanente. La cirugía, las agujas y las inyecciones de enzimas tienen sus inconvenientes, y la recurrencia es habitual porque no se aborda por completo el proceso subyacente.
El DMSO funciona si se utiliza en una fase temprana, antes que años de tejido endurecido fijen el problema en su lugar.
Un estudio citó dos remisiones completas y 14 remisiones parciales de un total de 29 pacientes con la enfermedad de Dupuytren. Según se informa, otro estudio obtuvo buenos resultados en seis de nueve casos.
Pero en casos de larga duración, con más de cinco años de antigüedad, un periodo de tratamiento breve no mostró ningún beneficio, lo que sugiere que el momento y la duración pueden ser fundamentales.
No es un milagro. No es universal.
Pero supone mucho más movimiento del que la mayoría de la gente esperaría de algo que se considera médicamente irrelevante.
Hay una razón por la que esto sigue apareciendo en enfermedades completamente diferentes.
El
informe completo de «A Midwestern Doctor» profundiza en el tema, mostrando
cómo se utiliza realmente, en qué se equivoca la mayoría de la gente y por qué los resultados varían tanto de una persona a otra.
Se observa un patrón similar en la
enfermedad de Peyronie, en la que se forma tejido cicatricial en el pene y puede provocar erecciones dolorosas, deformadas y cada vez más incapacitantes.
La mayoría de los hombres no hablan de ello. Muchos esperan demasiado tiempo.
Esto es importante, porque la tendencia aquí es que el uso temprano parece producir resultados mucho mejores que la intervención en fases avanzadas.
Aunque la mayoría de los tratamientos son inconsistentes, invasivos o sólo parcialmente eficaces.
En un estudio con 13 hombres, seis mejoraron lo suficiente como para recuperar la función normal, y en uno de ellos la placa desapareció por completo.
En otro estudio, cinco de los seis pacientes que completaron el tratamiento se recuperaron por completo, mientras que el sexto mostró una mejora significativa.
Los resultados fueron sistemáticamente mejores cuando el tratamiento con DMSO se inició antes y se prolongó durante más tiempo.
No es una solución universal. Pero es mucho más que «nada funciona».
Sin embargo, las contracturas son sólo la punta del iceberg.
El patrón se vuelve mucho más difícil de ignorar cuando aparece en enfermedades que destruyen progresivamente la movilidad, la circulación y la función de los órganos.
La fibrodisplasia osificante progresiva (FOP) es uno de los ejemplos más devastadores.Afecta aproximadamente a 1 persona de cada 2 millones y hace que el cuerpo forme hueso en lugares donde debería haber tejido blando.
Con el tiempo, el movimiento se vuelve físicamente imposible.
Las personas con FOP no sólo pierden movilidad. Se van quedando lentamente atrapadas en su propio esqueleto.
Es, sin duda, una de las enfermedades más devastadoras del mundo.
Los músculos y el tejido conectivo se convierten poco a poco en hueso.
Las lesiones lo empeoran. La cirugía lo empeora.
A la mayoría de los pacientes se les dice que no se puede hacer nada.
Pero unos informes clínicos poco conocidos sugieren que algo inesperado podría cambiar esa situación.
Según se informa, un hombre de unos treinta años había pasado 20 años con calcificación progresiva. No podía mover las articulaciones, doblar el cuello, mover los dedos, tumbarse con normalidad ni sentarse, salvo de forma rígida.
Tras aplicar DMSO tópico, recuperó algo de movilidad en el hombro, el dolor disminuyó y, con el tiempo, algunos de los nódulos de tejido blando calcificado se redujeron de tamaño.Ese tipo de cambio es extremadamente inusual en una afección caracterizada por una progresión irreversible.
Y plantea una cuestión más profunda sobre si algunas de estas enfermedades son tan irreversibles como se cree.
Si existen tratamientos eficaces, aunque no sean una solución milagrosa para todo el mundo, ¿por qué no lo sabe más gente?
La
esclerodermia es otra enfermedad grave en la que el tejido conectivo se endurece y daña progresivamente el cuerpo.
Limita el movimiento, reduce el flujo sanguíneo, provoca úlceras y, con el tiempo, puede afectar a los órganos internos.
Por lo general, a los pacientes se les trata para controlar la enfermedad, no para curarla.
En los casos tempranos, las úlceras en los dedos comenzaron a curarse en uno o dos días y se resolvieron por completo en las dos semanas siguientes al tratamiento con DMSO.Los pacientes también informaron de una piel más suave, una mayor movilidad y una reducción del dolor, cambios que rara vez se observan con tanta rapidez.
En un estudio de seguimiento de una cohorte de 42 pacientes con esclerodermia crónica en los que los tratamientos anteriores a menudo habían fracasado, se observó que 26 presentaban una mejoría buena o excelente. Según los informes, tres de ellos alcanzaron una remisión completa.Los depósitos patológicos de colágeno también parecían descomponerse, con un aumento de alrededor del 50 % en los productos de degradación del colágeno en la orina.No se trata sólo de un tratamiento pasado por alto.
El
informe completo de A Midwestern Doctor revela lo que normalmente se omite, incluyendo protocolos del mundo real, estrategias de dosificación y por qué algunos casos mejoran drásticamente mientras que otros no.
Uno de los pocos usos aprobados oficialmente es para la
cistitis intersticial, una dolorosa afección de la vejiga con opciones de tratamiento limitadas. Se comercializa como RIMSO-50.
Eso por sí solo es significativo, porque demuestra que este enfoque superó la regulación en al menos un ámbito.
En otras palabras, el sistema admitió una parte de la historia y luego cerró la puerta.
La cistitis intersticial es cruel.
Dolor a medida que se llena la vejiga. Micción frecuente. Sangre en la orina. Cicatrices. Disminución de la capacidad de la vejiga. Vidas organizadas en torno a los baños, trastornos del sueño y miedo.
Algunos pacientes orinan hasta 50 veces al día, incluso por la noche, lo que altera gravemente el sueño y la vida cotidiana.
Una y otra vez,
se ha demostrado que el DMSO reduce el dolor y la inflamación, relaja la vejiga, reduce la fibrosis y ayuda incluso en afecciones difíciles del tracto urinario inferior.Un estudio controlado con placebo reveló una mejora notable en el 53 % de los pacientes frente al 18 % del grupo de placebo, con una mejora objetiva en el 93 % frente al 35 %.
La propia vejiga solía mostrar una mejora visible tras el tratamiento.
Este tipo de cifras plantean una pregunta más amplia.
Si el DMSO tiene claramente un efecto significativo en una afección inflamatoria y fibrótica, ¿qué otras enfermedades se han descartado prematuramente?
El alcance va mucho más allá de una sola enfermedad.
El DMSO se ha utilizado en afecciones como el asma, la inflamación relacionada con el lupus, la esclerosis múltiple, la uveítis, la colitis ulcerosa y la miastenia gravis.Todas ellas han mostrado respuestas en diferentes contextos. Cada una implica inflamación combinada con daño estructural o funcional.
Y A Midwestern Doctor está recopilando toda la evidencia.
El
síndrome de Sjögren es otra enfermedad autoinmune difícil, que a menudo causa sequedad grave en los ojos y la boca.
En un conjunto de datos de 65 pacientes, sólo dos no mostraron respuesta tras el tratamiento.
La mayoría experimentó al menos algún grado de mejoría.
Para una enfermedad con opciones limitadas, eso destaca. Y mucho.
Una posible explicación va más allá de la mera inflamación.
Algunos investigadores han propuesto que ciertas enfermedades autoinmunes pueden estar relacionadas con bacterias difíciles de detectar, carentes de pared celular, que las pruebas estándar no detectan.
Estos organismos pueden persistir dentro de las células y desencadenar respuestas inmunitarias crónicas.
Si eso es cierto, podría ayudar a explicar por qué
el mismo enfoque se observa en tantas enfermedades diferentes.Si ese modelo es correcto, explicaría por qué estas enfermedades suelen recaer, resisten al tratamiento o se comportan de forma impredecible.
También explicaría por qué un único enfoque podría surtir efecto en múltiples enfermedades que, a primera vista, parecen no tener relación entre sí.
El cambio más significativo que se desprende del
informe completo no son sólo los resultados.
Es la explicación más profunda de lo que realmente podría estar provocando estas enfermedades «incurables» y por qué un modelo completamente diferente podría cambiar la forma en que se tratan.
La conclusión más importante no es que todos los casos mejoren con el DMSO.
Es que, en diferentes enfermedades, diferentes órganos y diferentes mecanismos, sigue apareciendo el mismo patrón.
Y una vez que ese patrón queda claro, plantea preguntas que son difíciles de ignorar.
Quizás algunas enfermedades «intratables» no sean intratables tal y como nos han dicho.Quizás estén mal clasificadas, se haya malinterpretado su mecanismo o se hayan dejado de lado por motivos económicos.
¡Gracias por leer! Esta información se basa en un informe publicado originalmente por
A Midwestern Doctor. Se han simplificado y redactado los detalles clave para mayor claridad e impacto.
Lea el informe original aquí.
Para profundizar en lo que la medicina moderna ha pasado por alto — o ha ocultado intencionadamente — , consulte estos otros reveladores informes de
A Midwestern Doctor:
How DMSO Treats "Incurable" Autoimmune and Contractile Disorders (Cómo trata el DMSO los trastornos autoinmunes y contráctiles «incurables»)The Great Alzheimer's Scam and The Proven Cures They've Buried for Billions (La gran estafa del Alzheimer y las curas probadas que han ocultado por miles de millones)The FDA's 50-Year War on the Safest Painkiller Ever Discovered (La guerra de 50 años de la FDA contra el analgésico más seguro jamás descubierto)What's The Healthiest Water To Drink? (¿Cuál es el agua más saludable para beber?)De paso, siga a
A Midwestern Doctor. Nadie aporta más investigación, conocimientos clínicos o contexto histórico a la hora de desmontar los mitos sobre la salud que nos han inculcado a todos. Sin duda, es una de las cuentas más valiosas que puede seguir.
Comentario: Y aquí está el informe original de SOTT.net de 2011 en español:
DMSO: solución milagrosa y un antídoto para el envenenamiento por radiación