
De acuerdo con esas fuentes, Herzog considera que hay más opciones que la disyuntiva 'indulto o no indulto' y que el papel principal del presidente es fomentar la unidad nacional. Por ello, no tiene previsto responder, por ahora, ni afirmativa ni negativamente a la solicitud de Netanyahu, y prefiere tratar de resolver el asunto mediante negociaciones.
Comentario: ¿Negociaciones? ¿No debería ser un caso para las cortes?
Según los informantes, Herzog busca una salida a través de conversaciones informales bajo el auspicio presidencial entre la Fiscalía del Estado y la fiscal general, por un lado, y el abogado de Netanyahu, por el otro.
La Oficina de Herzog respondió al NYT con una declaración en la que señaló que el mandatario ha defendido en varias ocasiones "una solución amistosa". "En cuanto a la decisión sobre la solicitud de indulto, el presidente actuará únicamente de acuerdo con la ley israelí, guiado por su conciencia y en el mejor interés del Estado de Israel", se detalló.
No obstante, a finales de 2021 y principios de 2022, un expresidente de la Corte Suprema intentó arbitrar un pacto con un fiscal general anterior, pero las partes no llegaron a un acuerdo y el proceso se diluyó al final del mandato de ese fiscal.
Denuncias y presión de Trump
El primer ministro está siendo juzgado desde hace casi seis años, acusado de soborno, fraude y abuso de confianza en tres casos interconectados, centrados en denuncias de que habría gestionado favores para magnates a cambio de regalos y una cobertura mediática favorable para él y su familia. Ante ello, niega las acusaciones y sostiene que es "víctima de una caza de brujas" política impulsada por un Estado profundo liberal, una narrativa en la que, según el diario, ha encontrado afinidad con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El medio señala que el mandatario estadounidense ha intervenido agresivamente en favor de Netanyahu y presionó a Herzog para que lo indulte. Así, en febrero aseveró que el pueblo de Israel "debería realmente avergonzarlo". "Es una desgracia que [Herzog] no lo haya concedido. Debería concederlo", sostuvo.
El NYT recuerda que un acuerdo de culpabilidad suele implicar admisión de hechos y algún tipo de sanción, por lo que expertos legales citados han explicado que un pacto así debería condicionarse a que Netanyahu acepte abandonar el cargo público. El primer ministro no ha mostrado disposicióna admitir culpabilidad ni a retirarse de la política y parece estar en campaña para las próximas elecciones.
A finales de noviembre del año pasado, Netanyahu presentóuna solicitud formal y preventiva de indulto, en pleno juicio, argumentando que cancelar el proceso aliviaría divisiones y le permitiría ocuparse de asuntos de Estado.
Según el NYT, Herzog espera ahora que el asesor legal de su Oficina estudie todo el material y haga una recomendación. Informantes resaltan que Herzog sí tendría autoridad para indultar, pero la decisión debería superar un control judicial y probablemente sería impugnada ante la Corte Suprema, lo que podría generar más conflicto.



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