
El narra así su experiencia: "He sido taxista desde hace muchos años, y en aquel entonces (1993) era habitual entrar por pasaje muy temprano a la comisaría de Cacao (Abalá), a eso de las 3 ó 4 de la madrugada, eran tan común que jamás uno se imagina que vaya a pasar algo extraño".
"Pues bien ese día era 2 de noviembre; unas muchachas me contrataron para ir a buscarlas temprano ya que era día festivo y los molinos empezaban temprano a laborar; llegué a eso de las cinco de la mañana, todo iba normal, agarré la carretera federal y al llegar a la desviación doblé para entrar a Cacao y fue cuando de pronto vi una luz frente a mí, a lo lejos".
"Lo primero que pensé es que era otro taxista y que ya me había ganado el pasaje, me estaba lamentando cuando de pronto me di cuenta que no era otra combi, sino que sólo era una luz que llegó a mí a una velocidad impresionante, se posó a un costado y fue cuando quedé paralizado de la impresión".
"Sólo alcanzaba a decir 'un ovni, un ovni', me empecé a alejar y a través del retrovisor vi cómo iba dejando un gran estello. Al llegar al pueblo lo primero que hice fue decírselo a las personas que estaban ahí, pero fue un error ya que se empezaron a burlar, aunque no los culpo ya que es algo poco creíble, yo estaba muy nervioso y alterado pero decidí ir de nuevo ahí para mostrárselos, pero por desgracia ya no había nada, y más se burlaron, pues pensaron que estaba yo borracho o mal de la cabeza pero no es así".
Sobre el OVNI, el entrevistado dijo: "Estaba como a 12 metros de altura, y a unos 25 metros de distancia de mí, lo suficientemente cerca de mí como para poder describirlo a pesar de que había niebla, no emitía ningún tipo de ruido, era muy grande, del tamaño de un tráiler, tenía varias ventanas a su alrededor, una prendida, otra apagada y así sucesivamente, en medio una esfera que al parecer giraba y tenía luces que parpadeaban, fue muy impresionante y es traumante ver algo así".
"Esto sólo lo platico a las personas verdaderamente interesadas, pues la mayoría no lo entiende y en su ignorancia se burlan de mí, pero entre los que me creen está mi familia y un amigo de nombre Rach Martín, quien es taxista en Yaxcopoil y en ese entonces era mi compañero de ruta, por eso decidí hacer pública mi experiencia".



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