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Viajeros hacen fila para abordar el tren Euroestar en la estación Gare du Nord en París, Francia. El frío retrasó ayer los viajes.
En vísperas de Navidad, miles de pasajeros seguían ayer atrapados en los aeropuertos europeos por culpa de la nieve, si bien el número de cancelaciones se redujo a 1,000 en todo el continente, la tercera parte de las registradas el lunes. Fuentes de Eurocontrol señalaron a Efe que la considerable mejora con respecto al lunes, cuando se quedaron en tierra cerca de 3,000 vuelos de los 26,000 que se operan en Europa habitualmente a diario, no está garantizada para los próximos días ya que se desconoce cómo evolucionará la situación.

El aeropuerto de Fráncfort, el mayor de Alemania, presentaba ayer una situación similar a la del lunes con cancelaciones y retrasos de hasta cinco horas; lo mismo ocurría en el de Londres-Heathrow, donde hubo escasa actividad y retrasos de más de seis horas.

La normalidad regresó en cambio progresivamente a los aeródromos de Amsterdam, París y Bruselas, donde se registraron únicamente algunos retrasos, según Eurocontrol. En Alemania, la situación de caos se vivió sobre todo en el aeropuerto de Fráncfort, que registró hoy otras 400 cancelaciones, a sumar las 1.900 acumuladas en los cinco días anteriores.

Fraport, la empresa gestora de este aeropuerto, admitió que las nuevas nevadas sorprendieron a sus equipos y aparatos quitanieves, puesto que los partes meteorológicos apuntaban a que no habría precipitaciones o, de haberlas, serían leves. Miles de pasajeros seguían así retenidos en sus terminales, donde se han habilitado un millar de literas para que al menos puedan tumbarse a dormir, mientras el personal del aeropuerto y de Lufthansa repartía bocadillos y bebidas entre los presentes. Fraport recomendó a los pasajeros de vuelos domésticos viajar en tren, para desconcierto de muchos de los afectados, ya que en paralelo la compañía de ferrocarriles, Deutsche Bahn, aconsejaba a los viajeros que en la medida de lo posible se abstuvieran de tomar el tren debido a los retrasos acumulados en todo el país.

En París, unas 4,000 personas tuvieron que dormir en los dos aeropuertos y en varias estaciones de ferrocarril de la capital francesa ante la imposibilidad de tomar los aviones o los trenes. La ministra francesa de Ecología, Nathalie Kociusko Morizet, admitió que los problemas en los dos aeropuertos de París (Charles de Gaulle y Orly) no podían resolverse por completo.

Fruto del calentamiento climático

Las olas de frío sucesivas en Europa son al parecer consecuencia de un enfriamiento temporal en el marco del calentamiento climático, que podría durar de cinco a 10 años, señalan los expertos. Para el profesor David King, quien fue asesor científico del gobierno británico de 2000 a 2007, el fenómeno se explica por la oscilación noratlántica --diferencia de presión entre el anticiclón de las Azores y la depresión de Islandia--, un fenómeno que los meteorólogos conocen bien. "La frecuencia de esta oscilación varía, y es lo que la hace difícil de prever, pero la última vez que tuvimos este tipo de régimen de bajas presiones fue en los años 60", recordó este martes en la BBC.

"Entonces duró entre 5 y 10 años, con extremos, inviernos fríos y veranos calurosos, y si estamos en este tipo de ciclo mi consejo sería que nos preparásemos", agregó alertando de los "riesgos económicos" en caso de no hacerlo. El gobierno británico fue duramente criticado por su falta de preparación, evidenciada por la insuficiencia de reservas de sal (para evitar la formación de placas de hielo) y máquinas quitanieves y la consiguiente parálisis de los transportes. El ministro de Transportes, Philip Hammond, anunció el lunes que iban a estudiar si se necesitaban más inversiones a largo plazo. La fase fría se inició hace tres años. "El Reino Unido tuvo dos inviernos, 2008/09 y 2009/10, con temperaturas inferiores a los promedios estacionales".