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Tehran
Los aeropuertos iraníes han cancelado gran parte de los vuelos nacionales e internacionales debido a la intensa nevada que desde el sábado cae sobre Teherán y otras áreas del norte del país y que ha cubierto la capital con un espeso manto blanco.

En las áreas más altas de la urbe, que reptan por la ladera de las montañas de Alborz, la capa de nieve ronda el medio metro, lo que ha causado problemas de transporte.

Escuelas y universidades se han visto obligadas a cerrar sus puertas, mientras que los servicios de limpieza de la ciudad se afanan en limpiar las calles para que el tráfico pueda fluir.

"Algunos vuelos han podido salir, pero otros han sido obligados a quedarse en tierra", explicó a Efe un responsable de la compañía aérea local Mahan.

Hace una semana, un avión civil en rumbo entre Teherán y la localidad occidental iraní de Urumiyeh se estrelló al parecer debido al temporal de nieve, accidente en el que perecieron 78 de las 106 personas que viajaban a bordo.

Según las autoridades, que investigan ahora los registros de la caja negra, la falta de visibilidad por la niebla, junto al frío y el viento, fueron las causa de la tragedia.