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© DesconocidoNo representa riesgo para la población, afirma el Sistema Estatal de Protección Civil.
Durante las últimas semanas el Volcán de Colima ha mostrado una intensa actividad y durante los dos últimos días, incluyendo hoy durante la mañana, se registraron tres fuertes derrumbes de material volcánico por las laderas del "coloso de granito", visibles desde la ciudad de Colima.

Sin embargo y pese a esa intensa actividad, los sistemas estatales de Protección Civil de Colima y Jalisco han aclarado que los derrumbes no representan peligro ni riesgo para la población.

Los derrumbes de material volcánico se han podido observar hacia la zona de la población de la Yerbabuena, en el Estado de Colima, y hacia Zapotitlán de Vadillo, en el Estado de Jalisco.

Protección Civil mencionó que esa actividad volcánica "es normal", una vez que el domo que cubre el cono del Volcán de Colima continua creciendo y ha empezado a derramar material por sus laderas.

Destacaron autoridades de Protección Civil que se observan colapsos o derrumbes parciales de material desde la cima del volcán, principalmente hacia el sector oeste (hacia Zapotitlán de Vadillo.
"Ante la característica vistosa del mismo, que provoca nubes de polvo por los desprendimientos de material proveniente del domo volcánico, se insiste en que por el momento la actividad del coloso no representa un riesgo para la población asentada en las comunidades localizadas alrededor del volcán", afirmó.

Se informó que el domo volcánico no observa cambios en la altura y cobertura de la superficie del cráter, las cuales se mantienen en lo general con las características de lo observado en los sobrevuelos realizados desde el mes de marzo de 2010.

Los distintos parámetros de medición que permanentemente se realizan a través del Observatorio Vulcanológico de la Universidad de Colima, ubicado en el Nevado de Colima, así como el análisis de dicha información por parte del personal Científico de Jalisco y Colima permiten diversas consideraciones.

La primera es, que el volcán no ha registrado cambios en su patrón de actividad con respecto a los últimos nueve meses; se observa que continuarán los derrumbes del material acumulado en los sectores sur (hacia Colima) y norte (hacia el Nevado de Colima) y por desprendimiento de bloques en el sector oeste.

El monitoreo permanente de los demás parámetros de actividad volcánica (sismicidad, temperatura, deformidad y química), se mantienen en niveles bajos y no presentan cambios en su comportamiento.

Asimismo, se muestra una aparente estabilidad de la actividad volcánica, lo que representa que en el término del corto plazo no se prevé la presencia de eventos explosivos a gran escala.

El semáforo se mantiene en alerta (amarillo), continuando vigente la zona de exclusión que comprende un radio promedio de 7.5 kilómetros en torno al cráter.