Investigadores vinculados a la Universidad de Helsinki en Finlandia han encontrado evidencias de que ciertas hormigas tienen la capacidad de automedicarse.

hormiga negra formica fusca
© Alex Wild
Formica fusca
La lista de los animales que se automedican es mucho más larga de lo que pensábamos. Desde los años 70, se sabe que grandes monos ingieren ciertas hojas rugosas, que no son parte de su dieta habitual, cuando necesitan deshacerse de parásitos. De la misma forma que nuestros gatos o perros comen pasto para purgarse, por ejemplo. Pero la sorpresa de los años 2000 es que estas prácticas de automedicación también se dan en especies con capacidades cognitivas más limitadas como los insectos.

Investigadores finlandeses acaban de comprobarlo nuevamente, esta vez con una hormiga negra, la Formica fusca, muy común en las zonas templadas de Europa, Asia y América del Norte. Con un grupo de 13.000 individuos, un equipo de científicos de la Universidad de Helsinki demostró la capacidad de esta hormiga de elegir un producto que cuando está sana es nefasto para ella, pero que cuando está infectada por hongos le permite sanarse.

Dalial Freitak, una de los investigadores, explica como sucedió:
"Hicimos un estudio preliminar para ver cómo reaccionaban las hormigas a distintas dietas y cómo esto afectaba su inmunidad. Y lo que vimos es que las hormigas que alimentamos con una dieta que incluía peróxido de hidrógeno eran capaces de luchar mucho mejor contra la infección por hongos y sobrevivían más. Pero al mismo tiempo, las hormigas que no habían sido infectadas por los hongos, al ingerir el peróxido de hidrógeno, tenían un nivel de mortalidad superior".
Luego tuvieron que comprobar si las hormigas eran capaces de elegir su alimentación en función de su salud: "Infectamos a la mitad del grupo con hongos y les propusimos a todas dos tipos de alimentación. Una solución normal a base de miel, y otra con peróxido de hidrógeno, es decir con el medicamento. ¡Y todas las hormigas infectadas eligieron la comida con medicamento!", cuenta la investigadora.

Un descubrimiento increíble, acentuado por la capacidad de las hormigas de evaluar cuánto medicamento necesitaban ya que, continúa Dalial Freitak, "en los potes donde había mucho medicamento, tomaban menos comida que en los donde habíamos puesto menos medicamento. Pero no sólo eran capaces de detectar las distintas concentraciones en medicamento sino que las dosis que tomaron eran exactamente las necesarias para matar a los hongos que tenía cada una en su cuerpo".

Los investigadores de la Universidad de Helsinki quieren ahora seguir con sus trabajos fuera del laboratorio para ver si las hormigas reaccionan de la misma manera en el medio natural, donde ya han identificado varias fuentes de peróxido de hidrógeno como los pulgones o los cadáveres frescos de otros insectos.

Pero ¿cómo saben las hormigas cómo sanarse? Si se tiende a considerar el comportamiento de automedicación de los monos como un proceso más social, de aprendizaje, en el caso de los insectos, podría ser algo más instintivo dictado por los genes.

Todavía son muchas las incógnitas. Lo cierto que estos comportamientos nos demuestran la necesidad de proteger la biodiversidad para que las hormigas enfermas siempre encuentren su antídoto. RFI