La autovía de A Coruña quedó cerrada a última hora de la noche - La mayoría de las máquinas quitanieves enviadas por Fomento no pudieron acceder a la zona - Un camión quedó atravesado en el kilómetro 45, a la altura de La Jarosa

De nuevo la nieve colapsó una de las principales vías de entrada y salida de la capital y dejó atrapados a miles de conductores que tuvieron que soportar impotentes ante la falta de medios para evitar el caos. Esta vez fue la autovía de A Coruña, cuya circulación quedó cortada a las 22.46 por la congelación de la nieve que había empezado a caer a las 21.00. "Una vez más han fallado las previsiones", criticó anoche el consejero de Presidencia, Interior y Justicia, Francisco Granados, quien incidió en que la responsabilidad de esa vía es del Gobierno.

Los problemas se concentraron entre los kilómetros 19 y 50 de la A-6, lo que afectó a los vehículos que intentaban salir o entrar desde Las Rozas y los túneles de Guadarrama. Las máquinas quitanieves enviadas por Fomento no pudieron acceder a la zona y los coches, con miles de ocupantes dentro, se encontraron en una ratonera.
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© Heber Longás
Los ocupantes de los vehículos atrapados por la nieve contemplan con impotencia el colapso de la carretera de A Coruña.


La nieve comenzó a caer a las nueve de la noche y poco a poco fue cuajando sin que hubiera sal ni fundente suficientes para evitarlo. Una hora después, el asfalto se convirtió en una pista de patinaje para los neumáticos. Fue entonces cuando la Guardia Civil y la Dirección General de Tráfico (DGT) decidieron cortar la circulación de la autovía. Fue a las 22.45 de la noche.

Una de las circunstancias que agravó la situación fue la imposibilidad de acceder a la zona de las máquinas quitanieves enviadas por Fomento. Los coches bloqueaban las entradas y estos pesados camiones cargados con sal y con palas para retirar la nieve no pudieron acceder a la vía, según explicaron fuentes de la Delegación del Gobierno.

Cuando la Guardia Civil, los bomberos de la Comunidad y la Cruz Roja se desplegaron la situación ya era grave, según reconoció el consejero Granados.El consejero Granados recordó que la A-6 es competencia del Ministerio de Fomento. "Una vez más ha fallado la previsión. No han faltado ni las máquinas ni los medios para solucionarlo. Lo que ha errado una vez más es la hora en que iba a caer y la cantidad. Cuando se han querido dar cuenta, ya no había nada que hacer", criticó el titular de Presidencia. Este insistió en que no había carretera dependiente de la Comunidad de Madrid cerrada. Tan solo los puertos de montaña requerían el uso de cadenas.

Fuentes de la Delegación del Gobierno aseguraron alrededor de la medianoche que el problema estaría resuelto en dos horas, pero el caos se prolongó hasta bien entrada la madrugada.

Los conductores sufrieron grandes dosis de enfado mezclada con resignación. Uno de ellos era Pablo Herreros, que estaba en el kilómetro 63 en sentido hacia Madrid: "Esto se está poblando de nieve cada vez más. El panorama es desesperanzador. Nos movemos 20 metros cada 10 minutos, y los coches solo ocupan el carril derecho". La Guardia Civil que estaba en la zona no tenía información, afirmó Herreros. "La Comunidad y algunas radios dicen que solo es hasta el kilómetro 50, pero estamos en el 63 y no andamos. Solo ha pasado un coche de Fomento, pero era un Corsa", explicó. En el carril izquierdo había cinco centímetros de nieve, pero pasaban algunos coches que se colaban. "Es peligroso, pueden patinar", puntualizó.

Pascual Drake, un director de comunicación, hablaba desde El Escorial donde acababa de llegar a la una de la madrugada. Había cogido la A-6 sobre las 20.30 para ir a este municipio, sin que hubiera ningún aviso de nieve. Al llegar al kilómetro 44 sobre las 21.00 "empezó a nevar de golpe". Los conductores tuvieron que dejar de circular.

"Estábamos totalmente parados. Apagamos el motor", dice. Explica que salió del coche y vio a gente "bastante enfadada" hablando con la Guardia Civil que llegó a la zona. Lo que no vio fueron máquinas quitanieves. A lo largo de "tres horas el tráfico avanzó tan solo tres kilómetros", para ser desviado en el kilómetro 47, la salida para El Escorial, que Drake tenía planificado coger en cualquier caso.

La Guardia Civil y la DGT habilitaron tres pasos de mediana para intentar acabar con el enorme atasco que había en ambos sentidos. Los pasos estaban en los kilómetros 29, 30 y 33. De esta forma, los coches que estaban en sentido salida podían dirigirse hacia Madrid, tras dar la vuelta.

Virginia Aceitero a la 1.30 llevaba más de tres horas atrapada en la A-6, a dos kilómetros de Guadarrama, donde vive. La nieve la sorprendió en el vehículo en el que viajaba con su marido y los gemelos de tres meses. "Llevo aquí tres horas, los bebés no han comido. Mi marido se fue en busca de un coche de la Guardia Civil. Ha andado dos kilómetros bajo la nieve pero nos han dicho que no nos pueden sacar de aquí. Hace poco ha venido la Cruz Roja y se han vuelto a ir después de decirme que van a intentar conseguirme un poco de leche", explicó. "He pensado en irme andando con los niños bajo la nieve con tal de salir de aquí", añadió.

En la carretera atascada se dieron problemas de todo tipo. Desde enfermos que necesitaban algún tipo de medicamento, hasta un autobús de línea que se había quedado sin combustible. En la zona actuaron seis equipos de Cruz Roja, cuatro de Protección Civil y tres vehículos ligeros de logística de bomberos de la Comunidad de Madrid, según Emergencias 112. Atendieron a los afectados durante toda la noche.

También se repartió caldo y leche.

En el kilómetro 45 un camión quedó cruzado. Fue cerca de los túneles de Guadarrama. La densa nevada impidió que accediera una grúa de grandes dimensiones para retirarlo. También a esa altura se quedó bloqueado un autocar con 60 escolares de Zamora que volvían de una excursión a Madrid para visitar el Museo del Prado. La Comunidad no logró evacuarlos hasta las 2.30 de la mañana y trasladarlos al polideportivo de Morazarzal donde iban a ser atendidos por Cruz Roja.

Pasada la medianoche se puso a llover y la nieve comenzó a deshacerse lentamente con el agua.