El Pentágono evalúa adoptar un plan que permitirá a sus militares realizar ataques aéreos contra yihadistas en este país asiático, según fuentes de la cadena NBC News.

El Pentágono evalúa adoptar un plan que permitiría a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos bombardear a los terroristas del Estado Islámico en Filipinas, según han asegurado dos integrantes de la Secretaría de Defensa norteamericana a la cadena NBC News.
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© Jorge Silva / Reuters
Una explosión en Marawi, Filipinas, 27 de junio de 2017.

Si aprueba ese plan, EE.UU. atacaría con drones militares las posiciones del EI en ese país asiático que "pudieran amenazar" a sus aliados en la zona, incluso a las fuerzas filipinas que luchan contra los yihadistas.

Reacciones oficiales

El portavoz del Pentágono, Jeff Davis, ha afirmado que EE.UU. y Filipinas, "un país estable", intercambian información sobre Inteligencia desde hace muchos años y ha recordado que los estadounidenses poseen fuerzas antiterroristas en territorio filipino desde hace 15 años.

Por su parte, el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, se reunió este lunes en Manila con el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte. A pesar de sus críticas previas a EE.UU., el mandatario filipino afirmó que es "su humilde amigo en el sudeste asiático".


Comentario: Cualquier persona cambiaría de actitud luego de recibir una visita oficial del secretario de estado norteamericano indicando que el Pentágono se encontraba barajando la posibilidad de bombardear su país.


Yihadismo en Filipinas

El grupo terrorista Abu Sayyaf, que surgió en 1991 en el sur de Filipinas y ha jurado lealtad al Estado Islámico, ha intensificado sus actividades en el último año con el secuestro de decenas de personas para obtener rescates a cambio de su liberación. En la actualidad, mantiene cautivos al menos a 26 rehenes de varias nacionalidades en las islas de Joló y Basilan, sus principales bastiones.

Entre otros crímenes, decapitaron a dos marineros vietnamitas y, cuando se hallaron sus cadáveres, Duterte prometió que comería sus hígados y opinó que "utilizan el nombre del Dios para matar a la gente".