Destinando fondos para los habitantes de Al Raqa, los países de la coalición encabezada por EEUU persiguen el objetivo de convertirla en la capital de "otra Siria" no controlada por el presidente Bashar Asad, afirmó el vicepresidente primero del Comité de Defensa y Seguridad del Senado ruso, Frants Klintsévich.

El 20 de octubre las unidades kurdo-árabes de las opositoras Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), apoyadas por la coalición internacional liderada por EEUU, anunciaron la plena liberación de Al Raqa del grupo terrorista Daesh (autodenominado Estado Islámico, proscrito en Rusia y otros países).
raqqa
© REUTERS/ Zohra Bensemra

"El envío urgente de millones de dólares y euros a Al Raqa es un ejemplo más de que la coalición encabezada por EEUU aplica dobles estándares en Siria, un ejemplo de la división en 'los suyos' y 'los ajenos'", dijo el senador a la prensa.
Aseveró que se trata de "los intentos separatistas de convertir a Al Raqa en el centro de otra Siria, una Siria no controlada por Bashar Asad", mientras que "el restablecimiento de la vida pacífica en la ciudad es solo un pretexto plausible".

Horas antes, el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, Ígor Konashenkov, se mostró sorprendido por las declaraciones de EEUU, Francia y Alemania sobre la asignación urgente de ayuda financiera a Al Raqa después de que en numerosas ocasiones rechazaran enviar ayuda humanitaria a los habitantes de Siria.

Al Raqa, ubicada en el norte de Siria, cayó en 2013 en manos de grupos yihadistas que al año siguiente anunciaron la creación del llamado Estado Islámico y la proclamaron 'capital' de su 'califato'.

Las FDS lanzaron en noviembre de 2016 una operación para recuperar el control de la zona librando combates encarnizados con los yihadistas en la urbe y sus alrededores, con el apoyo de la aviación de EEUU.