Los fósiles encontrados en Mongolia pertenecen a pterosaurio tan alto como una jirafa cuya envergadura con las alas abiertas era similar a la de un avión pequeño.
© Darren Naish​​, Mark P. Witton / peerj.com
Imagen ilustrativa
Un grupo de científicos internacionales ha encontrado en el desierto de Gobi en Mongolia restos fósiles de un enorme pterosaurio de la familia Azhdarchidae, posiblemente uno de los dinosaurios voladores más grandes que haya existido en la Tierra. Los resultados de su estudio han sido publicados en la revista Journal of Vertebrate Paleontology.

El depredador recién descubierto, que habitó hace 70 millones de años en un hábitat cálido, podría haber tenido una envergadura de más de 10 metros, comparable con el tamaño de un avión pequeño. Como esta criatura vivió durante el período Cretácico, cuando existía gran cantidad de dinosaurios, los paleontólogos consideran que el animal podría haberse alimentado de dinosaurios jóvenes o de reducidas dimensiones.

Además, los expertos sostienen que este pterosaurio podía caminar a cuatro patas y de esa manera también acechaba a sus presas en el suelo.

Si bien estos fósiles no han sido identificados como una especie nueva porque el esqueleto está incompleto, los investigadores dicen que pudo ser tan alto como una jirafa y que probablemente es uno de los pterosaurios más grandes que jamás haya existido, con seguridad el más grande encontrado hasta el momento en Asia.

El descubrimiento se inició en el año 2006 en una zona del oeste del desierto de Gobi, donde los paleontólogos encontraron por primera vez fragmentos de una gran vértebra que fueron enviados a la Universidad de Tokio para su análisis. Después de años de trabajo para reconstruir los restos, los investigadores recuperaron varias columnas vertebrales y determinaron que por su semejanza, el ejemplar podía pertenecer al misterioso grupo de pterosaurios conocidos como Azhdarchidae.