Mercenarios estadounidenses torturan a príncipes y empresarios saudíes arrestados en la purga 'anticorrupción' ordenada por Mohamad bin Salman.
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La compañía de milicias privadas es conocida ahora como "Academi"
Los contratistas estadounidenses de seguridad privada, de la empresa antes conocida como Blackwater -actualmente operan bajo el nombre Academi-, están "interrogando" a los detenidos, reveló el miércoles el diario británico The Daily Mail.

Los mercenarios, que adquirieron notoriedad por violaciones de los derechos humanos tras la invasión de Irak, en 2003, "están golpeando y torturando" a miembros de la familia real, incluido el multimillonario príncipe saudí Al-Walid bin Talal, que fue humillado de esta forma como parte de la controvertida redada anticorrupción ordenada por el heredero del reino, Mohamad bin Salman, según aclara la fuente del periódico, que pidió el anonimato.

"Los golpean, los torturan, los abofetean, los insultan. Quieren destruirlos", afirmó el informador, que señaló que varios de los príncipes fueron arrastrados fuera de sus residencias como delincuentes comunes.

La semana pasada se había informado que, entre los más de 200 arrestados en el operativo, seis de los príncipes retenidos en el hotel Ritz-Carlton de Riad (la capital) fueron trasladados a un hospital, acabando uno de ellos en una unidad de terapia intensiva.

"Fuera del hotel donde están detenidos se ven vehículos blindados de las fuerzas especiales saudíes. Pero dentro hay una compañía de seguridad privada", sostuvo la fuente.

Además se dice que el propio Bin Salman ha llevado a cabo interrogatorios a menudo. "Les habla de buena manera en los interrogatorios, y luego sale de la habitación y entran los mercenarios", añadió.

Desde que Bin Salman autorizó a principios de este mes la purga, varios hombres de negocios y principes prominentes fueron arrestados y se les ordenó dar el 70 % de su riqueza a cambio de su libertad. Más de 2000 cuentas bancarias han sido congeladas, en un intento de apoderarse de miles de millones de dólares.

Existen fundadas sospechas de que la purga de Bin Salman es parte de una gran estrategia para recaudar fondos para la agotada tesorería del país, arruinada por el bajo precio del petróleo.