Está bien, es cierto, desgraciadamente no es ficción, es tan sólo un título con un poco de sarcasmo para mitigar esta sensación de impotencia, furia, y desazón que experimento a diario leyendo las noticias.
us i am very angry
© Sott.net
¡¡¡¡ESTOY HARTO!!!!
No sé usted, pero lo que es yo ¡ESTOY HARTO! ¿Qué les pasa a estos dementes? ¿Acaso no pueden aceptar una derrota y tan sólo, por una vez al menos, retirarse con lo que sea que les quede de dignidad? No me conteste, son sólo preguntas retóricas ¡Claro que no pueden! Este es un rasgo distintivo de EE.UU., su descomunal soberbia y el miedo atroz a la humillación pública, no les permite dar un paso atrás.

Aun así usted se preguntará "¿Por qué está tan enojado el autor? ¿Qué cosa novedosa ocurrió?" Tranquilícese (o no), no pasó nada nuevo, sencillamente y desafortunadamente todo sigue igual: EE.UU. sigue ocupando ilegalmente parte de Siria, protege, financia, y entrena a los terroristas, provoca y ataca constantemente a los que verdaderamente están luchando contra el terrorismo, se apropia de recursos sobre los que no tiene ningún derecho, arruina la vida de millones de inocentes, y se pasa por donde usted ya sabe el derecho internacional. ¡En fin, lo de siempre!

Y justamente porque a EE.UU. parece que le gusta repetir su "repertorio", yo estoy decidido a repetir el mio: ¡Enojarme y denunciar tan fuerte como me sea posible las injusticias y vejaciones que tienen que sufrir millones de inocentes por culpa de la codicia depredadora de estos miserables!

Esta vez mi enojo proviene de lo ocurrido hace un par de días al este de Siria, cuando el Mando Central (Centcom) de EE.UU. atacó (defensivamente, según ellos) a las fuerzas progubernamentales sirias, quienes supuestamente estaban atacando a las milicias de las Fuerzas Demoníacas Democráticas Sirias (FDS), aliadas de Washington. En este "incidente" murieron unos cien combatientes leales al gobierno sirio.

Dejando a un lado el absurdo hecho (que ya destaqué aquí por cierto) de que el ejército de una nación soberana no debería pedir permiso para atacar a cualquier fuerza hostil e invasora, quisiera centrarme en algunas cuestiones que rodearon al evento y que en mi humilde opinión ponen de manifiesto las macabras e imperecederas intenciones de EE.UU. en esta región del globo.

Tras el enfrentamiento, fiel a un estilo mantenido por décadas y como dignos representantes de una execrable elite psicopática, los mandos estadounidenses intentaron convertir en victimario a quien verdaderamente fue la víctima. Así que culparon al Ejército Sirio de haber atacado a sus "pacíficos" aliados, esos indefensos "niños de pecho" apodados FDS.

Lo curioso es que las explicaciones dadas por Washington dejaron serias dudas, y honestamente, dado el contexto, no me convencen en lo absoluto.

Como bien lo expuso recientemente la canciller rusa, María Zajárova, "surgen muchas dudas sobre la versión de los hechos presentada por la parte estadounidense".

En primer lugar, las fuerzas de la coalición liderada por EE.UU. bombardearon con todo su arsenal disponible al Ejército Sirio y provocaron 100 bajas. En tanto, según ellos mismos afirman, los "terribles" ataques de las fuerzas progubernamentales, un comando de 500 hombres, dejaron UN SOLO HERIDO del lado de las fuerzas aliadas a EE.UU. ¡Sí, leyó bien, uno solo!

Por otro lado no se entiende cómo aquellos que estaban cobardemente refugiados bajo las faldas del "papi EE.UU." y supuestamente bajo un riesgo extremo de ser exterminados por la "malvada horda criminal" leal al gobierno de Assad, lograron aguantar al menos media hora, tiempo por cierto que les fue suficiente para solicitar y garantizar los refuerzos de la aviación estadounidense.

Finalmente, también queda el interrogante de cómo es posible que en un tiempo tan corto se tomase la decisión de abrir fuego masivo contra las Fuerzas Armadas sirias. No hubo consultas ni hubo verificación alguna. Decidieron atacar en tan sólo un pestañeo, casi como si deliberadamente quisieran bombardear al Ejército Sirio.

Uno realmente podría ser bienpensado y en un esfuerzo extra-humano de confianza en la palabra de los líderes estadounidenses creerles, pero para serle franco, no hay forma de aceptar que actuaran defensivamente cuando uno ve en perspectiva el prontuario criminal de décadas de estos psicópatas, y encima a eso le suma las acciones depredadoras y arbitrarias que han tomado durante los últimos 4 años en Siria (ni hablar de lo que hicieron antes en Afganistán, Irak y Libia).

Sin ir más lejos, hoy mismo las autoridades sirias reportaron que un día antes de este mortal ataque de las fuerzas estadounidenses, las esclusas de una presa vecina fueron abiertas con el deliberado propósito de destruir un puente construido por ingenieros rusos. Esa construcción fue de incalculable ayuda para solventar la situación humanitaria en los distritos de la orilla izquierda del Éufrates, a donde regresaron decenas de miles de refugiados.

Los especialistas sirios determinaron que el 6 de enero, pese a que en la región no hubo fuertes precipitaciones, el nivel de agua del Éufrates subió en varios metros y la velocidad de su flujo se duplicó. Al día siguiente, el puente se derrumbó completamente. La investigación demostró que el brusco cambio en el cauce de las aguas se produjo por la apertura deliberada de esclusas en la presa de la planta hidroeléctrica Et Tabka, situada en territorio dominado por las formaciones de oposición y bajo el control de.... adivine quién... LA COALICIÓN LIDERADA POR EE.UU..

Yo no sé usted, pero en lo personal no creo en las casualidades. A este pintoresco cuadro dantesco debemos sumarle el hecho de que en los últimos días, la cuestión del uso de gas sarín y cloro por parte de las Fuerzas Sirias en Guta Oriental (Damasco) e Idlib (noroeste), está siendo reactivada por EE.UU. en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Y usted ya sabe, el que se quema con leche, ve la "vaca" y comienza a llorar.

Pues respetado lector, ¡déjeme decirle que yo veo venir a la "vaca" (es decir a EE.UU.) y ya comencé a llorar! La amarga experiencia de Jan Sheijun me alcanza para suponer que estos dementes poco imaginativos quieran falsear otra vez un supuesto abuso por parte de las Fuerzas Sirias para justificar otro ataque.

En aquella ocasión EE.UU. acusó al gobierno sirio de usar armas químicas y asesinar a su propia gente sin una maldita prueba del uso de ningún agente nervioso por parte de la Fuerza Aérea de Bashar al Assad. Pero para estos desquiciados eso es irrelevante, una vez que logran que los medios masivos inunden el mundo occidental de basura informativa llena de invenciones y acusaciones, las condiciones están dadas para justificar cualquier atropello con el más grotesco desdén por el derecho internacional o cualquier norma de civilidad.

Así que si usted se preguntaba por qué estoy tan enojado, aquí va mi respuesta:
  • ¡Porque me tienen podrido!
  • Porque me gustaría tan sólo por una mañana acceder a los periódicos sin tener que digerir la amarga realidad de que una nueva brutalidad criminal fue perpetrada apenas hace unas horas.
  • Porque cada vez que parece que algo "bueno" podría ocurrir, las sombrías fuerzas que conducen los hilos de la política de Occidente se encargan de hacer todo lo posible para frustrarlo.
  • Porque sin importar hacia dónde mire a diario, veo dolor, muerte, miseria, horror, e injusticia, y aunque sé que suene algo quejumbroso quiero decirlo: ¡NO ME GUSTA!
  • Y sobre todo porque aún creo que enojarse sirve. El enojo adecuadamente procesado y canalizado puede usarse como un potente combustible para no acostumbrarse al horror y terminar siendo un cómplice del mismo; para no callar la boca ante la injusticia, y sobre todas las cosas, para propagar tanto como nos sea posible cualquier retazo (aunque sea insignificante) de Verdad que alcancemos a ver.