A lo largo del siglo XX, la capacidad de Estados Unidos para proyectar el poder y dominar la geopolítica mundial se basó, en gran medida, en la percepción general de que Estados Unidos era la fuerza militar más poderosa del mundo. En la mayoría de los casos, la simple amenaza de esta proeza militar fue suficiente para lograr que las cosas se hicieran a la manera americana u occidental. Por lo tanto, mantener la creencia generalizada en la preeminencia militar de EE.UU. es extremadamente importante para el establishment estadounidense, y cualquier acontecimiento que pueda exponer una realidad diferente debe evitarse a toda costa.
Trump nice new smart missile
Cuando se demuestra físicamente el poderío militar de EE.UU./Occidente, es necesaria una campaña de propaganda cuidadosa y una gestión de los medios de comunicación acerca de sus resultados, hasta el punto de incluir mentiras rotundas sobre el desempeño de la tecnología militar utilizada. Esto no es ninguna sorpresa.

En la primera Guerra del Golfo de 1990, por ejemplo, las potencias occidentales y los medios de comunicación elogiaron la actuación de los misiles Patriot de Estados Unidos al derribar los misiles Scud iraquíes disparados contra Israel, Arabia Saudita y Kuwait. En ese momento se aseguraba una tasa de éxito del 95%, y el entonces presidente George Bush afirmó que el historial del Patriot era "casi perfecto". Sin embargo, durante el año siguiente, el ejército de EE.UU. redujo esta estimación al 79% en los cielos de Arabia Saudita y al 40% en los de Israel. Un informe posterior de la Oficina General de Contabilidad llegó a la conclusión de que los misiles Patriot destruyeron sólo el 9% de los Scuds que intentaron atacar. Las Fuerzas de Defensa de Israel calcularon el índice de aciertos en sólo un 2%.

La noche del 25 de enero de 1991 en Tel Aviv, tres misiles Patriot que fueron disparados cayeron por tierra y explotaron. Dos de ellos golpearon zonas residenciales y el periódico israelí Ma'ariv informó en ese momento que un israelí había muerto, 44 habían resultado heridos y 4.156 apartamentos habían sido destruidos. Ese incidente y algunos otros similares llevaron a Ted Postol, un científico de armas del MIT, a testificar ante un comité del Congreso que, "es posible que si no hubiéramos intentado defendernos contra Scuds, el nivel de daño resultante no sería peor que el que realmente ocurrió".

En un documental transmitido por la televisión israelí en 1993, Moshe Arens, Ministro de Defensa de Israel durante la Guerra del Golfo, el general Dan Shomron, jefe de personal de las Fuerzas de Defensa de Israel durante la guerra, y Haim Asa, miembro de un equipo técnico israelí que trabajó con los Patriot durante la guerra, desestimaron el sistema antimisiles Patriot. El General Shomron describió los relatos del éxito del Patriot como "un mito". El Sr. Asa los llamó "una broma". Todos estuvieron de acuerdo con un informe de 1991 de la Fuerza Aérea israelí, que concluía que "no hay pruebas ni siquiera de una sola intercepción exitosa", aunque existen "pruebas circunstanciales de una posible intercepción".

La cuestión es que Estados Unidos tiene un historial de mentiras sobre la eficacia de sus misiles.

Después de que más de 100 misiles de crucero o variantes de misiles de crucero fueron disparados contra objetivos en Siria en la madrugada del 14 de abril, el presidente Trump declaró "misión cumplida" y tuiteó que había sido "un ataque perfectamente ejecutado". Funcionarios del Pentágono dijeron que ninguno de los 105 misiles de la alianza disparados había sido alcanzado por los sistemas de tierra antimisiles de la era soviética de Siria, que las incursiones habían sido "precisas y abrumadoras", y que las defensas aéreas sirias había permanecido "en gran medida ineficaces".

Un punto importante que parece haberse perdido en la ofensiva propagandística de los medios de comunicación es que sólo 3 lugares fueron atacados e impactados. O, al menos, ésa es la historia oficial. El Teniente General Kenneth F. McKenzie dijo a los reporteros el sábado que el objetivo principal de la operación era el Centro de Investigación y Desarrollo Barzeh en el área de Damasco. Un total de 76 misiles, incluyendo 57 misiles Tomahawk, fueron disparados contra el edificio, según dijo. También dijo que se habían disparado 22 misiles contra una "instalación de almacenamiento de armas químicas" cerca de Homs, y unos siete misiles contra otro "búnker de armas químicas" en la misma zona.

El General Joseph Dunford, Jefe del Estado Mayor Conjunto, confirmó que sólo esos tres objetivos habían sido alcanzados, incluido el "centro de investigación científica" de Barzeh en la zona del Gran Damasco, que según él era utilizado para la investigación, el desarrollo, la producción y el ensayo de armas químicas, una instalación al oeste de Homs que, según EE.UU., era un centro de producción de gas sarín, y un puesto de mando situado cerca del primer centro.

El "centro de investigación científica" Barzeh no es realmente un centro de investigación científica. Ante todo, es una universidad llamada "Instituto Superior de Ciencia y Tecnología Aplicadas" (HIAST, por sus siglas en inglés):
HIAST se estableció en 1983. Su objetivo es capacitar al personal para llevar a cabo investigaciones científicas y tecnológicas en todos los campos de las ciencias aplicadas y la tecnología, a fin de que puedan participar en el proceso científico y económico de Siria. HIAST ofrece la oportunidad de progresar en los campos de la investigación aplicada mediante la incorporación a cursos para obtener los títulos de Diploma, Master y Doctorado en Ingeniería".
HIST Damascus
Pueden visitar su sitio web.

Como parte de su "reportaje" sobre la afirmación del gobierno estadounidense de que esta universidad albergaba una "fábrica de armas químicas", los medios de comunicación reprodujeron imágenes de satélite que mostraban la zona del blanco antes y después del ataque con misiles. Estas imágenes las proporcionó el gobierno de Estados Unidos a los medios de comunicación.

HIST Campus after
HIST Campus before
Tal vez los medios de comunicación prefieran las imágenes satelitales granuladas porque ofrecen una cierta mística y distancia entre el lector y la realidad de lo que están viendo, pero no puedo entender por qué los escritorzuelos de los medios de comunicación occidentales no fueron simplemente a Google Maps y miraron el campus HIAST por sí mismos.

He aquí una imagen del área general del campus HIAST de Google Maps, donde se puede ver que está situado en el borde exterior del distrito Barzeh de Damasco. El "laboratorio de armas químicas", la zona del campus que fue blanco de los misiles estadounidenses, está marcada en rojo.
HIST campus Barzeh
Y aquí hay un vídeo de un grupo de personas merodeando alrededor de las ruinas de los "edificios de armas químicas" 24 horas después de que las presuntas armas químicas fueran impactadas con 76 misiles de crucero. Tengan en cuenta que no hay ni un solo equipo de protección contra materiales tóxicos a la vista...


Miren de nuevo el área que ocupaban los edificios. Se dice que 76 misiles de crucero, cada uno con una ojiva de 1.000 libras, alcanzaron esos tres edificios y sólo los demolieron parcialmente. Estamos hablando de 35 toneladas de explosivos militares de alto grado. A modo de comparación, aquí hay un video de apenas 9 bombas de 1,000 libras golpeando un edificio que abarca aproximadamente la misma superficie que los edificios del HIAST:


El diario británico Independent informó de manera general sobre los ataques con misiles de crucero con el titular: "Las imágenes muestran edificios convertidos en ruinas y escombros por los ataques aéreos en Siria", pero luego procedió a mostrar 13 imágenes de los mismos edificios del HIAST demolidos en el suburbio de Barzeh en Damasco. ¿Acaso se debe a que ésta es la única evidencia "impresionante" que tienen para las dudosas afirmaciones del gobierno de Estados Unidos?

Según Saeed Saeed, jefe de la Institución para el Desarrollo de las Industrias Farmacéuticas y Químicas, la zona del campus del HIAST que fue bombardeada solía ser utilizada por la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), pero ahora se dedica a los productos farmacéuticos.

"Desde que estalló la crisis de Siria, el país ha estado corto de todo tipo de medicamentos debido a las sanciones de los países occidentales. Las empresas extranjeras dejaron de exportar medicamentos de alta calidad a Siria, especialmente medicamentos contra el cáncer. Así que aquí hemos estado llevando a cabo investigaciones sobre medicamentos contra el cáncer, y se han desarrollado tres medicamentos contra el cáncer", dijo.

Esperen un minuto... esto me recuerda algo... 1998, Sudán, Bill Clinton... misiles de crucero... ¡fábrica farmacéutica!

Las otras dos zonas que supuestamente fueron atacadas por los misiles de crucero estadounidenses estaban al oeste de Homs. Un "centro de producción de gas sarín" y un "puesto de mando" o un "búnker" (o algo así; podría haber sido un cobertizo para vacas).

Homs targets
Ahora es tiempo de un poco de imágenes satelitales poco nítidas y no de muy cerca mostrando el "antes y después", cortesía de los medios de comunicación (cortesía del gobierno de Estados Unidos), de las dos áreas que aparecen arriba. Aquí está el sitio del "centro de producción de gas sarín":

Homs target before

Uno de los dos blancos de Homs antes...
Homs target after

... y después.
Vaya puntería más bonita. Cuento tal vez 4 o 5 impactos (cráteres pequeños) en el suelo y esos 3 pequeños edificios desaparecieron.

Pasemos al último de los tres sitios objetivo. La cosa llamada "búnker de comando", a pocos kilómetros de la imagen de arriba:

Homs target site 3 before

Sitio blanco n.º 3 en Homs antes...
Homs site 3 after

Sitio blanco n.º 3 en Homs después...
Esta vez no les fue tan bien. Parece ser un único impacto a la izquierda del objetivo. La cosa llamada "búnker de comando de armas químicas" está, tristemente, intacta.

Entonces, ¿cuál es nuestra cuenta? Seamos generosos y demos 9 misiles de crucero de 1000 libras a los edificios del campus del HIAST. Demos 5 más al "sitio de producción de gas sarín" al oeste de Homs, y 1 más a ese pequeño cobertizo de arriba. Esto representa 15 impactos exitosos en total, según las propias declaraciones e imágenes del gobierno de EE.UU. en los 3 sitios objetivo.

Pero en aras de la imparcialidad y la objetividad, incluiré los informes de que la base aérea militar de Mezzeh, al sur de Damasco, también fue alcanzada por misiles de crucero, según informó el gobierno sirio. Aquí hay un vídeo publicado por Ruptly:

En el vídeo anterior no se muestra ningún daño, pero como señal de buena fe, asumiremos que también allí se generó un daño significativo, en algún lugar alejado de la cámara. Así que vamos a dar 10 ataques con misiles de crucero a esa base aérea. Eso nos hace llegar a un total de 25. Diablos, ya que me siento generoso hoy, voy a añadir otros 10 misiles que pueden haberse desviado del rumbo y estrellado en algunos campos vacíos en el interior de Homs o Damasco. Eso es un máximo de 35 impactos de un total de 103 (o 105, o 118 dependiendo de sus fuentes). Así que la pregunta es: ¿qué pasó con el resto de los misiles "bonitos nuevos e inteligentes" de Trump?

Los rusos tienen una respuesta. Según sus datos de radar sobre el evento, también se atacaron otras 6 bases aéreas y aeropuertos. ¿Por qué el Pentágono no los incluyó en su informe sobre los bombardeos?

Base aérea Duwali - 4 misiles disparados, 4 derribados

Base aérea Dumayr - 12 misiles disparados, 12 derribados

Base aérea Baley - 18 misiles disparados, 18 derribados

Base aérea de Shayrat - 12 misiles disparados, 12 derribados

Base aérea Marj Ruhayyil - 18 misiles disparados, 18 derribados

Aeropuerto internacional de Damasco - 4 misiles disparados, 4 derribados

Asumiendo que esta información sea cierta (y tenemos buenas razones para creerlo, con base en mi análisis anterior), nos queda considerar la posibilidad de que el gobierno de Estados Unidos inicialmente haya apuntado al menos a 10 ubicaciones con misiles de crucero. Sin embargo, después del lanzamiento de los misiles (algunos de ellos tardaron 2 horas en llegar a su destino), muchos de ellos fueron derribados, lo que forzó a que EE.UU. redujera drásticamente el tamaño de su informe a los medios de comunicación acerca de cuántos lugares habían sido atacados.

Pero esto planteó otro problema. ¿Cómo distribuir los más de 100 misiles entre sólo 3 lugares? ¿Deberían dividirlos en partes iguales, 33 (más o menos) en los edificios del HIAST y 33 en cada uno de los dos lugares de Homs? ¿Pero coincidiría el daño visible con el número reportado de misiles? Los dos lugares fuera de Homs eran problemáticos porque estaban en tierras de labranza abiertas y los edificios eran demasiado pequeños como para cubrir de manera creíble el área de los cráteres de impacto que faltaban. Sólo había una cosa a su favor: el blanco del HIAST, con sus 3 grandes bloques de torres, tendría que llevarse la mayor parte de los misiles perdidos. El escandaloso número de 76, para ser exactos.

Aparte del escandaloso nivel de mentiras y ofuscación por parte de Francia, Gran Bretaña y EE.UU. en torno a este último ataque contra Siria (que la prensa occidental repitió de forma nefasta), los gacetilleros de los medios de comunicación también pasaron por alto el hecho obvio de que hacer explotar las presuntas plantas de producción y almacenamiento de armas químicas ubicadas en zonas densamente pobladas supone una imprudencia temeraria para la población local y, posiblemente, un crimen de guerra. Por otra parte, tal vez los estadounidenses están mintiendo (¿lo creen?). Tal vez saben muy bien que estos blancos no contenían armas químicas. Tal vez ellos saben lo mismo que el Departamento de Estado de EE.UU. tuiteó a John Kerry en 2014:
John Kerry Chemical weapons Syria
Departamento de Estado: .@JohnKerry: Hoy el restante 8% de las armas químicas declaradas fueron retiradas de #Syria. Muy buen trabajo de todos los involucrados.
Tal vez también sepan que muy pocos de sus misiles "bonitos, nuevos e inteligentes" llegaron a su destino, y el viernes por la mañana, "la conmoción y el pavor" llegaron, no a Siria, sino a los pasillos del Pentágono.

El conflicto en Siria no es más que una parte de un conflicto geopolítico mucho más amplio entre "Oriente y Occidente" que augura nada menos que una reestructuración radical del orden mundial. En ese sentido, es una guerra existencial para aquellos que actualmente se sientan en la cima de la montaña y pueden perder sus posiciones privilegiadas y poderosas. Pero si hay algo en cualquier guerra que nunca cambia, es el aspecto de los "negocios sucios" de la misma. En este sentido, sólo hubo un verdadero ganador como resultado de los acontecimientos del viernes por la mañana.
Los ataques aéreos de Siria añadieron instantáneamente casi 5.000 millones de dólares al valor de las acciones de los fabricantes de misiles

Las acciones de Raytheon aumentaron el viernes por la mañana, después de que 59 de los misiles Tomahawk de la compañía fueron usados para bombardear Siria en la primera operación militar importante de Donald Trump como presidente.
Si se hubiera revelado públicamente la eficacia real de los Tomahawks, las acciones habrían perdido una cantidad similar.