Traducido por el equipo de editores de Sott.net en español

Aunque el informe del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes exoneró al presidente Donald Trump de "colusión" con Rusia, todavía acusa a Moscú, y específicamente a RT, de inmiscuirse en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016.

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© Gonzalo Fuentes / Reuters
El informe publicado el viernes dice que el comité "no encontró evidencia de que la campaña de Trump coludiese, se coordinara o conspirara con el gobierno ruso", pero aceptó las afirmaciones de la comunidad de inteligencia de EE.UU. del informe de enero de 2017 que decían que Rusia usó "medidas activas" para inmiscuirse en las elecciones.

¿Cómo sucedió eso? Es información clasificada. Gran parte del capítulo dos, que lleva el sugerente título de "Rusia ataca Estados Unidos", fue completamente redactado a petición de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos, según el representante Mike Conaway (R-Texas). Los pocos fragmentos que el público pudo ver definían la práctica de "suplantación de identidad" y de la "recolección de credenciales" y admitió que "la atribución es un oso".

El informe entonces pasa completamente a la modalidad de sombrero de aluminio, al afirmar que WikiLeaks es un medio de inteligencia rusa y acusando a RT de servir a alguna oscura agenda del Kremlin. Según la comunidad de espionaje de EE.UU., RT produce contenido que atrae a "escépticos de los principales medios de comunicación y del establishment". Puntos por honestidad en esto, Langley; eso es literalmente lo que significa "Sepa Más" [el eslogan de RT, que en su edición en inglés es "Question More", o sea "Cuestione Más".- NdeT].

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"(U) Atribución es un oso [...] Propiedad de la Cámara de Representantes de EE.UU."
Durante la campaña electoral, según el informe (véase la página 32), RT participó en ataques de "gran alcance" contra Hillary Clinton, "incluida la insinuación de que la familia Clinton era delincuente", y "utilizó la publicidad para promover material filtrado por la inteligencia rusa". Para ilustrar este punto, el comité ofreció capturas de pantalla de dos tuits promovidos por RT.

Leyó bien. Dos tuits. Mismos que, si se puede confiar en las capturas de pantalla, no tienen más que un puñado de retuiteos e incluso menos respuestas.

"Gastamos 30 dólares en dos tuits, y esos dos tuits destruyeron su democracia", bromeó en Twitter Margarita Simonyan, editora jefe de RT, resumiendo el informe. "Y criticamos a Hillary y Trump, pero a Hillary más a menudo. Y eso es ofensivo".

Dejando de lado el comprensible desconcierto, veamos las dos historias en cuestión. El primero era un listado de cinco puntos sobre asuntos como Whitewater, Travelgate, Benghazi y los correos electrónicos de Hillary (todos los cuales han sido reportados por los principales medios de comunicación de los Estados Unidos.) En cada caso, los Clinton no fueron acusados. ¿El titular se parecía un poco a Fox News? Claro. ¿También era verdad? Sí.

El segundo tuit fue promovido un domingo antes de las elecciones, e informa sobre el 33º lote de correos electrónicos del presidente de campaña de Clinton, John Podesta, que estaban siendo publicados por WikiLeaks. Y no, RT no recibió advertencia previa sobre ninguna de las filtraciones, a pesar de que varios medios de comunicación de EE.UU. y funcionarios de la campaña de Clinton han promovido seriamente sus teorías de sombreros de papel aluminio. Simplemente las seguimos con mucho cuidado, porque eso es periodismo.

Sin embargo, ese lote en particular de correos electrónicos no contenía bombas informativas. Un mensaje acusaba a Chelsea Clinton de usar los fondos de la fundación de sus padres para su boda. Otro incluía a Philippe Reines, ayudante de Hillary, instando al personal a no bromear sobre los correos electrónicos del servidor privado, "porque la retención de correos electrónicos = Bengasi."

Luego hubo un mensaje de 2008 dirigido a Podesta, David Brock de Media Matters y Tom Matzzie de MoveOn.org, que decía que Arianna Huffington estaba "entusiasmada" con Progressive Media USA, pero que sería más útil si HuffPo "se hiciera eco de nuestro mensaje sin ningún conflicto aparente".

Sin embargo, el Congreso quiere hacerte creer que la promoción de estas dos historias por parte de RT por la suma de 30 dólares (y obtener muy poco a cambio de ese dinero) de alguna manera rompió la democracia estadounidense.

Para escapar de ese tipo de presión, antes de enfrentarse a la comisión en octubre de 2017, Twitter anunció que iba a "retirar" toda la publicidad de RT. La compañía olvidó mencionar que fue Twitter quien le vendió la idea de una campaña publicitaria relacionada con las elecciones a RT, o que RT rechazó la oferta.

¡Vaya!