La estratosfera es la zona atmosférica que se encuentra directamente encima de la troposfera dinámica donde vivimos y, aunque no los veamos desde la ventanilla del avión, en ella habita todo tipo de microorganismos. Sin embargo, la vida que existe en esta zona sigue siendo un misterio para los científicos.

Según un nuevo estudio publicado en la revista Current Opinion in Microbiology,que resume lo que sabemos sobre la vida estratosférica hasta ahora, la presencia de vida microbiana en la estratosfera de la Tierra aumenta el rango de posibles entornos en los que podemos encontrar vida en otros planetas.
En la estratosfera habita todo tipo de microorganismos.
© NASA
En la estratosfera habita todo tipo de microorganismos.
Las condiciones en la estratosfera son hostiles: es un ambiente seco, frío, con muy baja presión y bombardeado por rayos ultravioleta, por lo que sirve como un análogo apto para la vida en otros mundos con condiciones similares. De hecho, sus temperaturas, los rayos UV y la sequedad son similares a las de Marte.

Las bacterias y los hongos generalmente perecen en este tipo de ambiente, pero aquellos que sobreviven lo hacen a través de algunas estrategias. Por ejemplo, formar esporas es una forma comprobada de proteger el material genético. "Cuando medimos la respuesta de la vida terrestre en ambientes extremos en la Tierra, podemos aprender más sobre la habitabilidad en el Sistema Solar y dónde refinar la búsqueda de vida en otros lugares", contó a Astrobiology Magazine David J. Smith, microbiólogo senior en Space Biosciences.

Parte del problema para investigar este ecosistema es que hay una baja densidad de microorganismos en un gran volumen de aire. Aún así, el espacio involucrado es vasto. Priya DasSarma, investigador científico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland (EE.UU.), y autor principal del estudio, sugiere que este conocimiento tedrá que partir de un ejercicio comunitario prolongaado en el tiempo, lo que eventualmente resultaría en lo que ella llama un Atlas de microbios estratosféricos.

En un vídeo que recorrió el mundo, el conocido youtuber inglés Tom Scott, enviaba pan al ajo hacia la estratosfera con la idea de comérselo cuando bajara a tierra firme. El manjar de Scott se elevó por el cielo hasta alcanzar una altura de casi 36 kilómetros, llegando a la estratósfera. A esa altura la temperatura era de 4°C y el globo se reventó. "Está muy bueno", dijo, cuando recogió el pan y lo probó: "Tiene un centro muy frio".