
Sin embargo, el nuevo método permite proteger el diente dañado y hacer que permanezca sano durante décadas.
La sustancia descubierta es resistente a las temperaturas extremas y a las comidas o bebidas agrias. Es decir, podrá servir como alternativa para el esmalte natural en el caso de que este se desgaste.
Los químicos aprendieron a producir la mencionada sustancia tras hallar una proteína que puede desencadenar y guiar el crecimiento de nanocristales de apatita. El proceso transcurre de forma similar a como los cristales crecen cuando se desarrolla el esmalte dental natural.
Los expertos de la Escuela de Ingeniería y Ciencia de Materiales de la Universidad Queen Mary (Londres) afirman que su estudio abre el camino hacia nuevos progresos. En el futuro los científicos británicos pretenden desarrollar un método para crear materiales que imiten diferentes tejidos duros del cuerpo humano, incluidos los huesos.




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