Traducido por el equipo de SOTT.net en español.

Un artículo del New York Times que advierte sobre un baño de sangre inminente en Idlib minimiza el hecho de que la provincia siria está controlada por terroristas afiliados a Al-Qaeda, al presentar a los "rebeldes" como administradores con una mentalidad humanitaria.

Hayat Tair al-Sham Idib
© Omar Haj Kadour/AFP
Miembros del Hayat Tahrir al-Sham (HTS) en un campamento en el interior de la provincia norteña de Idlib el 14 de agosto de 2018.
"Millones de civiles temen lo que les espera" en Idlib, informa el New York Times, después de haber consultado presuntamente con la mayoría de los tres millones de habitantes que se estima que viven en la provincia. En un auténtico espectáculo de periodismo infestado de eufemismos, el Times ha tergiversado completamente la operación para liberar a Idlib de un grupo designado como terrorista por Estados Unidos, al lamentar el incierto destino de los "combatientes rebeldes y sus partidarios civiles que se sublevaron hace más de siete años exigiendo un cambio de régimen".

Desplácese unos 20 párrafos más adelante y verá cómo la Dama de los Grises señala con un aire despectivo que el viceprimer ministro de Siria llamó "terroristas" (el crédito de las comillas de incredulidad le corresponde al NYT) a estos valientes luchadores durante una entrevista con la televisión rusa (¡sí, rusa!) el sábado.

El diario luego ofrece un contexto crucial para ayudar a contrarrestar esta cínica provocación del Kremlin, en el que señala que si bien es cierto que Hayat Tahrir al-Sham (HTS), "que está afiliado a Al-Qaeda", ha controlado gran parte de Idlib desde 2015, la cuestión de la afiliación a Al-Qaeda no es tan simple. Después de todo, el grupo terrorista, designado como tal por el Departamento de Estado, ha cumplido su deber como "una autoridad gubernamental de facto, facilitando el comercio a través de la larga frontera con Turquía y organizando las entregas de ayuda".

Mark Ames: No es sino hasta el párrafo 21 que el @nytimes le informa a los lectores que los "combatientes rebeldes" de Idlib pertenecen a Al Qaeda. Y que Al Qaeda ya no es considerado terrorista, sino que son "terroristas", así entre comillas de incredulidad, que "facilitan el comercio" y "organizan las entregas de ayuda", como si fuera una ONG que presta ayuda humanitaria 👌
Diecisiete años después de los ataques terroristas del 11 de septiembre, el New York Times está escribiendo artículos en los que elogia a los afiliados de Al-Qaeda por su capacidad para prestar ayuda. Sin embargo, no se hace mención de los informes sobre sus arsenales de armas químicas.

Cinco párrafos más tarde, el New York Times revela con indiferencia que HTS (caracterizado como "rebeldes", "combatientes", "combatientes rebeldes", "fuerzas rebeldes" y "la facción rebelde más fuerte de Siria" a lo largo de su artículo enloquecedor) ha sido "oficialmente declarado" como organización terrorista por Estados Unidos, la Unión Europea e incluso Turquía.
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© US Department of State
Tal vez no sorprenda que para muchos de estos "combatientes" (especialmente los " extranjeros que se han trasladado a Siria para ayudar a derrotar al gobierno") rendirse no es una opción, según nos informa el Times.

Un "combatiente" que habló con el periódico dijo que él y sus camaradas estaban frustrados porque "vinimos por la yihad" y no "para tener treguas y arrodillarnos ante los turcos". El terrorista (lo siento, "combatiente") sólo dio su nombre de pila a los periodistas, "temiendo por su seguridad".

Y por supuesto, el periódico inserta el golpe obligatorio contra Rusia, citando el comentario del ministro de Asuntos Exteriores Sergei Lavrov de que Idlib es un "absceso supurante" que necesita ser drenado. Sin embargo, no se hace mención de los esfuerzos de Lavrov por negociar un corredor humanitario que garantice la evacuación segura y ordenada de los civiles.

Como testimonio de la completa falta de autoconciencia del periódico, el artículo señala que Turquía ha "trabajado" con el HTS, "a pesar de su afiliación con Al Qaeda, ya que ambos han compartido el deseo de derrocar al Sr. Assad".

Parece que Erdogan no es el único que puede pasar por alto algunos defectos en su empeño por el cambio de régimen.