Traducido por el equipo de SOTT.net en español

¿Así que pensabas que el mínimo solar era aburrido? Piénsalo de nuevo. Los vuelos en globo a gran altitud realizados por Spaceweather.com y Earth to Sky Calculus muestran que la radiación atmosférica se está intensificando de costa a costa sobre los Estados Unidos, un resultado irónico de la baja actividad solar.

atmospheric radiation US increase

Las tasas de dosis de radiación en el máximo de Regener-Pfotzer, ~65.000 pies de altura en la entrada a la estratósfera.
Desde 2015, hemos estado monitoreando rayos X, rayos gamma y neutrones en la estratosfera, principalmente en el centro de California, pero también en una docena de otros estados (NV, OR, WA, ID, WY, KS, NE, MO, IL, ME, NH, VT). En todas partes donde hemos estado hay una tendencia al alza de la radiación, que oscila entre +20% en el centro de California y +33% en Maine. Los últimos puntos, marcados en rojo, fueron recogidos durante una campaña de globos en agosto-octubre de 2018.

¿Cómo aumenta la radiación del mínimo solar? La respuesta está en la relación yin-yang entre los rayos cósmicos y la actividad solar. Los rayos cósmicos son los restos subatómicos de las estrellas en explosión y otros eventos violentos. Nos atacan desde todas las direcciones, 24 horas al día, 7 días a la semana. Normalmente, el campo magnético del sol y el viento solar mantienen a raya los rayos cósmicos, pero durante el mínimo solar estas defensas se debilitan. La radiación del espacio profundo penetra en el sistema solar.

sunspot cycle 2018
Los rayos cósmicos que chocan contra la atmósfera de nuestro planeta producen un aerosol de partículas secundarias y fotones. Ese spray secundario es lo que medimos. Cada vuelo en globo, que típicamente alcanza una altitud de más de 100,00o pies, nos da un perfil completo de radiación desde el nivel del suelo hasta la estratosfera. Nuestros sensores toman muestras de energías entre 10 keV y 20 MeV, que abarcan la gama de máquinas de rayos X médicas, dispositivos de seguridad aeroportuaria y "electrones asesinos" en los cinturones de radiación de la Tierra.

¿A quién le importa? Para empezar, a cualquiera que vuele. La radiación cósmica a altitudes de aviación es típicamente 50 veces mayor que la de las fuentes naturales a nivel del mar. La Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP) clasifica a los pilotos como trabajadores de radiación ocupacional y, según un estudio reciente de investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard, las azafatas enfrentan un riesgo elevado de cáncer en comparación con los miembros de la población general. Enumeraron los rayos cósmicos como uno de los varios factores de riesgo. El tiempo y el clima también pueden verse afectados, con algunas investigaciones que vinculan los rayos cósmicos con la formación de nubes y relámpagos.

Finalmente, existen estudios (uno publicado recientemente en Nature) que afirman que la variabilidad de la frecuencia cardíaca y las arritmias cardíacas se ven afectadas por los rayos cósmicos en algunas poblaciones. Si es cierto, significa que los efectos llegan hasta el suelo.

A medida que el 2018 llega a su fin, el mínimo solar parece estar apenas comenzando. Los rayos cósmicos podrían continuar incrementándose en los años venideros, así que manténganse en sintonía.