Las personas a las que extirpan ese órgano cuando son jóvenes tienen un 19 % menos opciones de sufrir el mal de Parkinson.
Appendix Tissue
© V. Labrie/Van Andel Research Institute
Agrupaciones encontradas aquí: los globos de proteína alfa-sinucleína (rojo) que se encuentran en el tejido del apéndice de individuos sanos se suman a la evidencia de que el intestino desempeña un papel en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson.
Tras analizar expedientes médicos de más de un millón de habitantes de Suecia, unos científicos han establecido que el apéndice podría ser el origen de la enfermedad de Parkinson, reporta el diario británico The Guardian.

El estudio liderado por Viviane Labrie, profesora adjunta del Instituto de Investigación Van Andel (Míchigan, Estados Unidos), ha establecido que las personas a las que les extirparon este órgano en su juventud corren un riesgo 19 % inferior de desarrollar esa enfermedad neurodegenerativa.

Esto se debería a que esa prolongación del intestino actúa como un gran reservorio para las proteínas alfa-sinucleínas, vinculadas con el comienzo y el avance del párkinson, y se cree que ese mal se desarrolla cuando escapan y terminan en el nervio vago, que conecta el vientre con el tronco cerebral.

"A pesar de que su reputación inidca que es en gran parte innecesario, en realidad el apéndice desempeña un papel importante en nuestro sistema inmunológico, al regular la composición de nuestras bacterias intestinales y ahora, como demuestra nuestro trabajo, en la enfermedad de Parkinson", ha señalado Labrie.

No obstante, la eliminación del apéndice no supondría una protección completa para evitar el párkinson, debido a que el origen de ese mal también puede estar en otras partes de nuestro organismo.