Un análisis satelital reveló que algunos emperadores de la dinastía Han optaron por desviar sus tumbas de la alineación norte-sur de otros monarcas para conseguir un poderoso 'aliado celestial'.
Jian pyramids china
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Antiguos sepulcros en Jian, provincia de Jilin, China.
Los patrones de orientación de los montículos sepulcrales con formas de pirámide que albergan los restos de los emperadores chinos de la dinastía Han esconden la clave sobre cómo las algunas de las tradiciones familiares del Imperio Celeste elegían diversas maneras de expresar su grandeza y poderío. Así lo sugiere una investigación citada por el portal Science Alert.

El estudio, publicado el pasado septiembre en la revista Archaeological Research in Asia, fue basado en el análisis de imágenes satelitales de esas estructuras funerarias ubicadas a lo largo de las orillas del río Wei, cerca de la ciudad de Xian, en la provincia de Shaanxi.

De esta manera, Giulio Magli, investigador italiano que relaciona la arqueología con la astronomía y autor del estudio, observó que parte de los sepulcros se encontraban alineados con las direcciones representadas por los puntos cardinales, mientras que otros se desviaban de este patrón mediante una rotación de entre 8 y 14 grados.

La explicación a esta diferencia se remonta al reinado de Qin Shi Huang, emperador de la dinastía Han, que en el año 221 a.C. logró unificar a los diversos estados beligerantes en un solo país y que es recordado por ordenar la construcción del famoso ejército de guerreros de terracota para proteger su tumba.

La pirámide en la que, según se cree, yacen los restos de Qin se encuentra alineada con notable precisión con los polos norte y sur geométricos de la Tierra, algo que sus arquitectos lograron observando la posición del sol y de las constelaciones. Mientras que algunos de sus sucesores optaron por seguir la orientación de la estrella Polaris, considerada en la antigua China como el gran emperador de los cielos.

Según los cálculos de Magli, las posiciones históricas de ese cuerpo celeste coinciden con la orientación de aquellas tumbas que se desvían del patrón norte-sur, por lo cual sus respectivos ocupantes probablemente ordenaron construir sus sepulcros de esa manera para demostrar que eran aliados de ese poderoso emperador celestial, concluye el investigador.