Gender unicorn

El Unicornio del Género: Identidad de género, expresión de género, sexo asignado al nacimiento, físicamente atraído a, emocionalmente atraído a...
Odio "desplataformear" ["deplatforming"]. En caso de que lo ignore, desplataformear es el proceso por medio del cual los activistas declaran que cierta persona es un intolerante, fascista, nazi, racista, transmisógino o de algún modo ofensivo, y por lo tanto no debería tener libertad para expresarse en público. Desplataformear se realiza de muchas maneras, desde callar a un orador en una universidad o expulsiones de Twitter, hasta la desmonetización en Youtube. Básicamente, es un eufemismo para la censura abierta.

Hace poco compartí un artículo de RT.com sobre una mujer que fue expulsada de Twitter por tuitear que "los hombres no son mujeres". Inmediatamente después de su expulsión, se quejó contra el gigante tecnológico políticamente correcto: "Esto es una puta mierda @twitter. ¿No se me permite decir que los hombres ya no son mujeres o hacer preguntas sobre la noción de transgénero? Que una compañía multimillonaria esté censurando HECHOS BÁSICOS y silenciando a la gente que hace preguntas sobre este dogma es una LOCURA".

Meghan Murphy

Meghan Murphy
El nombre de la mujer es Meghan Murphy, y es una feminista de Vancouver. Para su información, ella tiene una maestría de la Universidad Simon Fraser en Estudios de la Mujer, así que no se trata de un trol en línea. Ella es educada, inteligente, y discute temas que son altamente relevantes para nuestro tiempo. La expulsión permanente se produjo poco después de esta disputa. Ninguno de nosotros debería sorprenderse: Twitter ha estado tomando medidas enérgicas contra las ideas disidentes en los últimos años, especialmente las "conservadoras". Alex Jones y Milo Yiannopoulos fueron algunos de los primeros en recibir el golpe de la expulsión, y pocos los han extrañado. Sin embargo, muchos comentaron en su momento que lo que le ocurrió a estas personas era una advertencia, y que la peligrosa tendencia de desplataformear el contenido "ofensivo" continuaría. Hemos llegado a un punto en el que afirmar hechos básicos como que los hombres y las mujeres no son lo mismo, se considera "odioso".
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Milo Yiannopoulos y Alex Jones

Permítame hacer hincapié en que las personas transgénero y de "género raro" ["genderqueer"] se enfrentan a la discriminación y al fanatismo de sus familias y compañeros.
Es una de las principales causas de desamparo y suicidio entre ese segmento particular de la población. Personalmente, cuando se me pide, me refiero a ellos con cualquier pronombre o nombre que me indiquen. Esto es una consecuencia de mi anterior aceptación de la autoproclamada orientación sexual de otras personas. Si alguien me dice que es gay o heterosexual o bisexual, mi primer instinto es creerle. Puedo quejarme cuando alguien me dice que son género queer o que no son binarios, porque mi estándar para tal cosa es la biología, no los sentimientos. Si eres "intersexual" -y estas personas existen- entonces esa identidad está totalmente disponible. Así es también como abordo los pronombres no binarios. Tiendo a respetarlos en consideración a ellos, pero el contexto importa. Legalmente requerir que las empresas los usen (ley de la ciudad de Nueva York) es un poco extremo. También es una solución no probada y sin evidencia de que produzca condiciones más seguras para la población transgénero.
Gender Identity chart

Género - Identidad - Expresión. Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de Nueva York.
Es "un mundo feliz" para la justicia social, y apenas estamos en el comienzo. La ideología transgénero es relativamente nueva. Muchos la apoyan como la nueva causa de la izquierda, comparándola con los derechos de los homosexuales. Permítame ser muy claro: toda persona merece igualdad ante la ley y el derecho a ser tratada humanamente por sus semejantes. A las personas transgénero se les ha negado el acceso a la vivienda y a la atención médica, a veces son golpeadas hasta la muerte y condenadas al ostracismo por sus familias. Se trata de circunstancias trágicas que deben abordarse si se quiere que la "sociedad civil" sea algo más que un eslogan. Dicho esto, la primera regla de la medicina es "No hacer daño". En este contexto, esto significa que cualquier intervención que se haga para abordar el problema debe demostrar que funciona y no empeorar el problema. Me temo que estamos a punto de empeorarlo mucho, mucho más.

La ideología transgénero tiene un fuerte arraigo en las democracias occidentales de tendencia más izquierdista. El Reino Unido tiene una afinidad especial por la ideología de "género queer", al igual que Canadá y mi ciudad natal de Nueva York. Pero en muchos casos, estos "derechos" ganados han sido apresurados y mal pensados y usualmente introducidos por "activistas" que dicen ser representantes de la comunidad transgénero sin ningún proceso formal de nombramiento ni elección. Sería ridículo si yo dijera que hablo en nombre de todos los hombres gays, ¿no es así? La misma lógica no se aplica a los miembros de la comunidad trans.

Estas ideas también son increíblemente poderosas y potencialmente desestabilizadoras. Su efecto sobre la cultura occidental no debe subestimarse.

Lo más preocupante es el impacto que esta ideología está teniendo en los niños. No tengo ninguna duda de que hay niños que sufren de disforia de género, el término técnico para el diagnóstico que tradicionalmente es un prerrequisito para el tratamiento hormonal y/o la cirugía del cambio de género (sin embargo, ya no es así en el Reino Unido). Esta es también una de las diferencias interesantes entre el movimiento de los derechos de los homosexuales y la ideología transgénero: los activistas homosexuales han argumentado durante décadas que la homosexualidad no es una enfermedad mental y han luchado para que se elimine del Manual Diagnóstico y Estadístico de trastornos mentales (DSM por sus siglas en inglés). Al final sí fue retirado. Hoy en día, las personas transgénero están clamando por ser diagnosticadas con disforia de género porque es la puerta de entrada a la transición física (terapia hormonal y cirugía). Es el sello oficial de aprobación de que su identidad es real.

Antes, el papel del psicoterapeuta era identificar si la disforia de género ocurría en cada caso; ahora parece que ese papel ha sido asumido por las propias personas transgénero, y los terapeutas se limitan a dar el visto bueno a la decisión. A este enfoque relativamente nuevo se llama "afirmación de género". El caso del Dr. Kenneth Zucker es educativo en este sentido. Tiene 40 años de experiencia en psicoterapia. Dirigió la Clínica de Juventud Infantil e Identidad de Género Familiar (Child Youth and Family Gender Identity Clinic) en Toronto, donde se especializó en el tratamiento de pacientes con síntomas de disforia de género. El Dr. Zucker era citado ampliamente en la literatura sobre el tema, lo que demuestra que otros científicos en el campo encontraban su trabajo creíble. Incluso dirigió el grupo que desarrolló el protocolo del DSM-5 para el diagnóstico de la disforia de género. También contribuyó al desarrollo de un estándar de cuidado de transexuales y otros géneros para la Asociación Profesional Mundial para la Salud de los Transexuales.

Kenneth Zucker

El Dr Kenneth Zucker en el Centro para la Adicción y Salud Mental en Toronto, en 2006. (Jim Ross/The New York Times)
Zucker tuvo un éxito increíble a través de los años, ayudando a muchas personas a hacer la transición o a encontrar consuelo con su sexo biológico. También descubrió que sólo el 12% de sus pacientes transgénero de mujer a hombre en realidad conservaron su identidad transgénero, mientras que la mayoría pudieron superar sus problemas y convertirse en adultos cis bien adaptados. Los números eran similares para los niños que pensaban que eran niñas. El enlace anterior proviene de una entrevista de Zucker realizada por la radio NPR hace varios años, antes de que los activistas lo etiquetaran y acusaran de abogar por la "terapia de conversión" [intento de convertir a un homosexual en heterosexual.-NdT]. En los años siguientes, fue despedido y difamado. El hospital que lo despidió y difamó se disculpó y le pagó una compensación financiera. Puede encontrar un relato mucho más detallado de su historia aquí. Para nuestros propósitos, vale la pena señalar que un famoso terapeuta fue despedido porque su práctica investigó y ayudó a los niños a sentirse cómodos con su género de nacimiento antes de considerar otras opciones. También quiero ser muy claro en este punto: El Dr. Zucker y su clínica ayudaron a los pacientes en la transición, ofreciéndoles acceso a las hormonas y a la cirugía cuando lo consideraron necesario.

Cuando los terapeutas investigan, buscan evidencia "insistente, persistente y consistente" de identidad transgénero. Este es el estándar para que los terapeutas que "afirman el género" diagnostiquen la disforia de género. Esto significa que el niño debe anunciar su estatus de transgénero directamente, afirmarlo todo el tiempo y nunca debe variar dependiendo del entorno. Cuando esto no es así, puede haber otros factores ambientales en juego. Por ejemplo, un niño mayor que nota que su hermanita recibe más atención puede pensar erróneamente que le está dando atención a ella debido a su género. Puede que empiece a vestirse como una niña y a comportarse como una niña para atraer más atención de sus padres. Obviamente, un niño así no tiene disforia de género, pero incluso sugerir esto es ofensivo para muchos en la comunidad activista transgénero. La idea misma de no afirmar inmediatamente la identidad transgénero de los niños extremadamente pequeños (3 a 6 años de edad) es considerada como algo malvado, traumatizante y potencialmente mortal.

La ideología transgénero tiene un mayor peso en el Reino Unido, y el canal de TV británico Channel 4 ha emitido recientemente un documental titulado "Niños transgénero: es hora de hablar", de la autora y terapeuta Stella O'Malley. Ella dice que cuando era joven, estaba convencida de que era un niño. Hoy está casada y tiene hijos. Camille Paglia, feminista, autora y autoproclamada "machorra", supone que ella también hubiera sido identificada como transgénero. Esto sugiere que muchos niños supuestamente "transgénero" están siendo mal identificados hoy en día.

Esto se relaciona con otro punto ciego enorme en el movimiento transgénero: nadie quiere discutir la desistencia (cuando una persona transgénero decide que quiere tener su género de nacimiento). Incluso hablar de ello se considera herejía, lo que es una de las razones por las que el Dr. Zucker fue tan calumniado. El documental hace una observación escalofriante: si alrededor del 75 al 85% de los niños transgénero desisten y crecen para convertirse en adultos cis normales, ¿qué sucede cuando se lleva de la mano a gente hacia la transición y decide demasiado tarde que quiere ser su género original?
Walter Heyer

Walter Heyer, antes (izquierda) y después de desistir, o revertir a su sexo biológico. Irónicamente, hay quienes tratan de "borrar" su identidad o aparentan que gente como él no existe.
"Desistir es un mito", afirman, pero de nuevo, los investigadores en el campo no están de acuerdo. Los individuos que han desistido y son lo suficientemente valientes como para contar sus historias, del mismo modo, no están de acuerdo. Estos no son hechos que se puedan descartar a la ligera ondeando la varita mágica del "intolerante/transfóbico".

Avery Jackson

Avery Jackson, de nueve años de edad, es un orgulloso activista, pero se cansa de escuchar las mismas preguntas una y otra vez.
Considere que en una escuela en el Reino Unido, 17 niños están en proceso de transición. Considere que una maestra de esa escuela ha dicho que se trata en su mayoría de niños en el espectro del autismo que están confundidos acerca de muchas otras cosas, además de su género. La maestra también dice que ella ha notado comportamiento de "preparación" de los niños mayores hacia los más pequeños. Considere, a partir de ese mismo artículo, que a principios de año The Mail on Sunday reportó que un tercio de los niños referidos a la clínica de identidad de género del NHS tienen "rasgos autistas de moderados a severos".

Estos puntos no son fáciles de descartar. También vuelven al Juramento Hipocrático: las intervenciones médicas no deben hacer daño. Si el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido está animando a los niños a hacer la transición sin diagnosticarlos adecuadamente (analizando críticamente sus afirmaciones en lugar de mimarlos), están haciendo daño, y en cantidades increíbles. Sus capacidades reproductivas pueden perderse, y su capacidad normal para lograr la excitación y el placer sexual también podría ser destruida. Los niños que han recibido drogas para bloquear la pubertad tendrán genitales más pequeños de lo que habrían tenido de otra manera, lo cual ya es una fuente de inseguridad para muchos hombres jóvenes. La transición es una alteración permanente del propio cuerpo, y aunque puede ser revertida en cierta medida, nunca será como si nunca hubiera ocurrido.

También quiero abordar las acusaciones de "terapia de conversión" cuando los terapeutas o los padres intentan ayudar a sus hijos a sentirse cómodos con su género de nacimiento. Esto NO es lo mismo que tratar de convencer a un homosexual de que es heterosexual. Hay mucha confusión de definiciones en torno a este tema. En el Reino Unido, incuso la Ley de Reconocimiento de Género se deslizó en esa misma asociación, clasificando oficialmente los intentos de ayudar a los niños transgénero a sentirse cómodos con su género biológico como terapia de conversión. Muchos de los niños que el Dr. Zucker trató resultaron ser homosexuales bien adaptados a una tasa mucho más alta que la población normal. La verdadera terapia de conversión es intentar convertir a un niño o niña homosexual al género opuesto para que entonces tenga una orientación heterosexual. ¿Quién está convirtiendo a quién?

Estos temas no van a desaparecer y tendrán serias implicaciones para la sociedad occidental. Un buen ejemplo es el de una familia divorciada de Texas: una madre que viste a su hijo de seis años de edad como niña amenaza al padre del niño por atreverse a no estar de acuerdo. Walt Heyer discute el tema en el enlace anterior; él también es el autor del artículo sobre su experiencia de desistir y compara su situación con la de este niño. Nos muestra que este niño no es disfórico de género, y nos explica que sólo es transgénero alrededor de su madre y un niño normal alrededor de su padre. Uno podría argumentar que está complaciendo a cualquiera de los padres, pero volviendo a "insistente, persistente y consistente" como dice la guía que usan los terapeutas, claramente este niño no cumple los requisitos. Más allá de eso, ¡mire cómo este asunto está siendo usado como un arma por el padre y la madre en su divorcio! ¡Pobre niño!

Independientemente de su identidad de género, o de lo que usted proclame ser, hay diferencias -bastante claras- entre hombres y mujeres. Las transexuales nunca serán mujeres biológicas, no importa cuánta cirugía, hormonas o maquillaje usen. Los transexuales nunca tendrán la misma experiencia que un hombre biológico. Estas son imposibilidades hoy en día, aunque un día podrían ser superadas. Como una de las novelas de ciencia ficción de mi juventud (Steel Beach) imaginaba: podríamos cambiar de género tan rápida y convenientemente como cambiar un vestido o un par de pantalones. Sin embargo, hasta que ese día llegue, debemos aprender a aceptar la realidad tal como es. Reconocer que los hechos no son odiosos.

Finalmente, ¿cómo se relaciona esto con la Ponerología y qué demonios es eso? Ponerización: el proceso por el cual un grupo o movimiento es infectado por personalidades patológicas. "Poneros" viene del griego, significa maldad. Ponerología, ponerización y ponerogénesis son, respectivamente, el estudio del mal social, cómo los grupos y movimientos sociales son secuestrados por él, y una descripción científica de cómo comienza.
Political POnerology

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Un movimiento infectado se distorsiona con el tiempo; eventualmente puede llegar a comportarse como las personas a las que originalmente se opusieron. Antifa es un buen ejemplo; los antifascistas se comportan como fascistas, ¡no hay nada más obvio que eso! Las personas patológicas existen, pero no las vamos a oír clamando por el derecho a la tortura, la violación y el asesinato. Lo que hacen es alistarse en el ejército, convertirse en policías o en cualquier otra persona con autoridad. Muchos de ellos se convierten en criminales y son atrapados. Muchos no. La patología también existe en un espectro; a veces el mero hecho de dificultar la vida de las personas puede ser suficientemente "satisfactorio" para ellos.
Yusra Khogali

Yusra Khogali, una de las fundadoras de Black Lives Matter Toronto, es conocida por su retórica incendiaria. "La blancura no es hum@nidad, de hecho, la piel blanca es sub-hum@na," escribió. "Todos los fenotipos existen dentro de la familia negra y los blancos son un defecto genético de la negrura." ¿Patológico? Decida Usted.
A la gente patológica le ENCANTA unirse a los movimientos desde abajo para que eventualmente puedan adquirir roles de liderazgo y autoridad dentro del movimiento. Cualquier grupo de activistas sociales organizados (u otro) que no esté activamente al tanto de este fenómeno y escudriñando cuidadosamente su membresía está en riesgo. Algunas personas patológicas se identificarán como transgénero como una estrategia para lograr sus objetivos. Probablemente serán indistinguibles de las personas transgénero genuinas, excepto cuando se examina su comportamiento y sus palabras.

Los tipos patológicos utilizan su identidad como escudo, si pueden: les da una ideología para justificar su comportamiento, y también tienen a un grupo de personas que se apresurarán a defenderlos como parte de la misma "tribu". Otro buen ejemplo de esta táctica la vemos en los esfuerzos de Israel por silenciar a sus críticos legítimos con acusaciones de antisemitismo.

Una manera en que estas personas reclutan a otras es hacerse pasar por víctimas (eso no significa que todos los que afirman ser víctimas tengan motivos ocultos, sólo que es posible). Esta es la razón por la que necesito definiciones estrictas y claridad de los términos durante los debates difíciles. Si no tenemos cuidado con nuestras palabras, sus significados se distorsionarán y ese es el primer paso en el camino hacia la violencia. Los activistas transgénero a menudo citan el sufrimiento muy real de las personas transgénero como una razón para atacar a cualquiera con quien no estén de acuerdo. Esto es motivo de alarma. Cuando se utiliza el sufrimiento como justificación para más violencia, se entra en territorio patológico. No haga daño con sus intervenciones, o el problema sólo empeorará.