El mundo gastó 1,8 billones de dólares en defensa en 2018, su cota máxima desde el final de la Guerra Fría. EE.UU. sigue encabezando la lista de países que dedican más recursos al ámbito militar.
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Demasiado dinero invertido en la guerra
El auge del gasto militar global en 2018 no se debe a amenazas reales, sino al creciente apetito de la industria de defensa de EE.UU., sostienen dos analistas consultados por RT, que aseguran que hay "demasiado dinero invertido en la guerra".
  • El año pasado, el mundo gastó 1,8 billones de dólares en defensa, su cota máxima desde el final de la Guerra Fría, según un informe anual publicado este lunes por el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI).
  • El gasto de EE.UU. y de sus aliados de la OTAN representa más de la mitad de esta cantidad. Washington, el primero en la lista de los países que más recursos dedican al ámbito militar, destina casi la misma cantidad a la industria de la guerra que las siguientes ocho naciones juntas.
  • Arabia Saudita, otro aliado cercano de EE.UU., ocupa el tercer lugar del 'ranking', por detrás de China y seguido de la India.

"Ganarse el favor" de Washington


Michael Maloof, exanalista de políticas de seguridad del Pentágono, argumenta que "gran parte de este gasto, particularmente en el caso de Arabia Saudita y la India, se debe a razones políticas", ya que Nueva Delhi y Riad buscan "ganarse el favor" de Washington comprando armas estadounidenses con la esperanza de obtener concesiones en otras áreas.

En cuanto a la presión relacionada con los gastos militares que EE.UU. ejerce sobre sus aliados de la OTAN, Maloof opina que tiene menos que ver con la seguridad de la Alianza y más con el deseo de ayudar a la industria de defensa estadounidense a "mantenerse por delante" de sus competidores y a contratar a más personas", teniendo por lo tanto una "clara dimensión económica".

"Gastar más sin una buena razón"

Al mismo tiempo, los analistas advierten que, en su deseo de satisfacer las necesidades de su complejo industrial militar, EE.UU. se arriesga a aumentar las tensiones en el ámbito internacional. "No hay una buena razón" para incrementar los presupuestos de defensa, asegura Ted Seay, exdiplomático estadounidense y consultor principal de políticas del Consejo Británico-Estadounidense de Información sobre Seguridad (BASIC, por sus siglas en inglés).

En opinión de este experto, es el temor de Occidente ante la supuesta 'amenaza rusa' lo que ha llevado, de hecho, a una desestabilización en el continente europeo.

Para Seay, "no hay una razón lógica para ninguna confrontación entre Europa y Rusia", ni tampoco existe una situación militar que obligue a países como Letonia o Polonia a aumentar su gasto militar. Pese a ello, "hay personas que parecen tener la intención de crear confrontación y alentar a los países de la OTAN a gastar más dinero sin una buena razón", se lamenta el analista.

En definitiva, las últimas tendencias muestran que es poco probable que se produzca una disminución de las tensiones en el escenario internacional en el corto plazo, vaticina Seay, quien explica que "demasiadas personas tienen demasiado dinero invertido en la guerra".