Un productor agropecuario y su ayudante notaron que les faltaba una vaca y tras buscarla por el campo la encontraron mutilada con todos los signos de tratarse de un "ataque del chupacabras"
Imagen ilustrativa de una vaca mutilada en un caso ocurrido en la provincia de Santa Fe, Argentina.
© Hernan Agustini
Imagen ilustrativa de una vaca mutilada en un caso ocurrido en la provincia de Santa Fe, Argentina.
En esta oportunidad sucedió en Ciudad de la Paz, provincia de Catamarca, Argentina. A la hora de arrear al ganado el señor Ariel Sorribes, dueño del establecimiento, y un peón, notaron que faltaba un animal, según se describe en un informe de infocampo del 13 de junio.

Luego de buscarla la vaca fue encontrada muerta, y como puede verse en las fotos enviadas por Sorribes al medio, estaba en una zona apartada, le faltaba una sección de la mandíbula, la ubre, la vulva y otras partes características en los casos de "mutilación de ganado" o "ataques del chupacabras".


"La encontró el peón", dijo el dueño del campo en una entrevista telefonica mantenida con Infocampo. "Le sacaron toda la ubre, la vulva, el ano, los ojos, la lengua y los músculos maxilares. pero es llamativa la precisión de los cortes, parecen hechos por láser", comentó el productor.

La extrañeza de estos casos no dejan de sorprender a quienes los atestiguan como a quienes los leen en las noticias, puesto que la mayoría de las veces van acompañados de una serie de patrones particulares en los cuerpos de los animales mutilados como en sus alrededores, incluso suele asociarse con el fenómeno ovni ya que en muchas ocasiones el ganado desaparecen luego de la aparición de luces inexplicables en el cielo.

En la entrevista con Infocampo Sorribes relató otro fenómeno intrigante relacionado a las fotografías tomadas por el peón: "cuando el peón le quiso sacar más fotos, se le apagó el celular. Él pensó que era la batería que se le había terminado, pero no. Después vino una profesora de una escuela que está cerca, porque quería filmar a la vaca, y tampoco le anduvo el celular".

"No puedo explicar qué es lo que pasa. Es como si fuera un campo magnético, o algo que impide sacarle fotos", añadió tratando de dar una explicación.

En otro caso similar reportado por La Gran Época hace casi un año, el productor ganadero Norberto Bieri de Colonia Durán, provincia de Santa Fe, Argentina, denunció que las mutilaciones de ganado ocurrían en su zona desde hacía años, y además del asombro por el misterio que encierran, también expresó su temor y el disgusto que significaban para los agricultores las pérdidas económicas que traen aparejadas.


"No es solo en mi campo, es en toda la región", aclaró el productor en una entrevista con Prensa Radio Amanecer. "Atrás del Cerrito mataron cinco, en Malabrigo hace un tiempo mataron siete, a un vecino le mataron dos, así se van sumando y cuando sacas la cuenta son 20 o 30 animales por mes... y son 15.000 pesos (alrededor de 335 dólares) cada vaquilla. Unos dicen que es el chupacabras o extraterrestres, otros dicen que son ratones, pero lo cierto es que los animales están muertos".
Caso de mutilación de ganado ocurrido en Colonia Durán, provincia de Santa Fe, Argentina (Foto: Cortesía de Hernan Agustini)
© Hernan Agustini
Caso de mutilación de ganado ocurrido en Colonia Durán, provincia de Santa Fe, Argentina.
Bieri y otros pobladores del lugar relacionan las mutilaciones con la aparición de luces sobre el monte. Según cuentan, las luces aparentemente bajan durante la noche y al otro día aparecen los animales muertos.
Caso de mutilación de ganado ocurrido en Colonia Durán, provincia de Santa Fe, Argentina (Foto: Cortesía de Hernan Agustini)
© Hernan Agustini
Caso de mutilación de ganado ocurrido en Colonia Durán, provincia de Santa Fe, Argentina.
"Acá se ven dos luces, al este una y al oeste otra, y ya mataron tres animales en este campo", ... "Es como que harían los cortes con un láser, no hay rastro de cuchillo. Los animales no tienen sangre y nadie los come, ni las aves carroñeras", describió Bieri frente a las cámaras de Prensa Radio Amanecer.