En medio de la creciente tensión entre Irán, Estados Unidos y Reino Unido, el país persa ha anunciado el desmantelamiento de una "célula de espionaje de la CIA" que operaba en territorio iraní. La operación se ha saldado con 17 detenidos acusados de espionaje para los servicios de inteligencia de EEUU, algunos de los cuales han sido ya condenados a pena de muerte, según informa la agencia semi-estatal Fars.

petrolero británico
© Reuters
El petrolero británico detenido por Irán.
La célula fue desmantelada el pasado 18 de junio, según declaraciones del director general del departamento anti-espionaje del Ministerio de Inteligencia y Seguridad Nacional iraní en rueda de prensa. Los presuntos espías eran trabajadores en "sectores sensibles" como económicos, nucleares, militares y de ciberseguridad.


Estas detenciones se producen en el marco del recrudecimiento de las tensiones entre el país persa y Estados Unidos, así como Reino Unido. El pasado sábado 19 de julio, Irán detuvo en el estrecho de Ormuz un petrolero de bandera británica, en respuesta a la participación del Gobierno británico en la detención a mediados de mes de un petrolero iraní en Gibraltar.

El ministro iraní de Exteriores Mohamez Yavad Zarif, exigió a Reino Unido dejar de ser "cómplice" de las sanciones que EEUU impone a su país. "Debe dejar de ser cómplice del terrorismo económico de Estados Unidos", escribió en su cuenta de Twitter en referencia a las sanciones que Washington ha impuesto tras retirarse del acuerdo nuclear sellado en 2015. Zarif ha defendido la detención del petrolero británico y ha afirmado que "a diferencia de la piratería en el estrecho de Gibraltar, nuestra acción en el Golfo Pérsico busca defender las normas marítimas internacionales".

No es la primera vez que Irán utiliza la detención y condena a muerte de presuntos espías norteamericanos como medida de presión. A principios de julio, Irán anunció que pretendía aplicar la condena a muerte a varias personas detenidas el año anterior por cargos de espionaje contra intereses militares y nucleares iraníes en favor de Estados Unidos. En junio, un antiguo miembro de los cuerpos de seguridad del Estado iraní fue ejecutado en una prisión cerca de Teherán, condenado por espiar para la CIA. Su mujer fue condenada a 15 años de cárcel.