
Del módulo orbital se desprenderá el vehículo de alunizaje Vikram, llamado así en honor del padre del programa espacial indio Vikram Sarabhai, fallecido en 1971. Esta parte de la misión es la más delicada y la que ha supuesto un importante reto tecnológico para el país. Originalmente esta era una misión conjunta con Rusia, que debía aportar el módulo lunar. Tras el desastre de Fobos-Grunt, la misión rusa dirigida a Fobos, uno de los satélites de Marte, para recoger muestras de su superficie y regresar, la agencia espacial rusa se retiró del proyecto indio, según The Hindu. India siguió adelante con su propio proyecto de aterrizaje, lo que supuso un retraso sobre los planes iniciales.
El destino de la misión es una llanura situada entre Manzinus C y Simpelius N, dos cráteres situados cerca del polo sur de la Luna. Tras el alunizaje, está previsto que salga de las entrañas del Vikram un pequeño rover, un vehículo de seis ruedas que se deslizará por una rampa hasta la superficie lunar y podrá recorrer una distancia de medio kilómetro. El vehículo, bautizado como Pragyan (sabiduría en sánscrito), similar en concepto al que China envió a la cara oculta de la Luna dentro de su misión Chang'e 4, lleva cámaras e instrumentos científicos y solo puede comunicarse con el módulo lunar, que a su vez enviará los datos al módulo orbital y este, a la Tierra. Está previsto que el módulo lunar y el Pragyan estén operativos durante 14 días.
Si la misión tiene éxito, India habrá logrado un importante hito en su carrera espacial, pues hasta la fecha solo EE UU, Rusia y, este mismo año, China, han conseguido posar una nave en la superficie de la Luna.



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