El río de nieve bajó de una montaña de 2.400 m y sepultó el pueblo de Martello, en el estado italiano de Tirol del Sur, destrozando casas, arrastrando coches y obligando a evacuar a 20 personas.
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Un par de avalanchas han sepultado e incomunicado el pueblo de montaña de Martello, en una zona alpina fronteriza con Austria, donde a lo largo del fin de semana se registraban 2 metros de nieve fresca en las partes altas del valle.

Los 900 habitantes de esta localidad italiana, entre Bolzamo y Bormio, tuvieron un susto de muerte cuando durante la mañana del domingo un alud de nieve húmeda, como si fuera un río, envistió a árboles, casas y coches del lugar. Bajó a gran velocidad de los 2.400 metros y llegó hasta las calles más céntricas a unos 1.200 m.

Una veintena de vecinos del centro del pueblo tuvieron que ser desalojados. A pesar de la espectacularidad de las imágenes y los grandes daños materiales, no ha habido que lamentar víctimas ni heridos. Georg Altstätter, el alcalde de la localidad, explicó a la Agencia de Prensa Alemana que «una primera masa de nieve había entrado en tromba por las calles y que numerosas casas sufrieron daños y tuvieron que ser evacuadas».

Situación tensa en la región debido a las nevadas persistentes
Los cuerpos de emergencias y rescate no encontraron personas atrapadas en la avalancha | Twitter
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Los cuerpos de emergencias y rescate no encontraron personas atrapadas en la avalancha.
Otro alud cortó la carretera de acceso a Martello y lo ha dejado incomunicado al resto del valle. Según explicaba el alcalde, los vecinos están asustados porque es posible que bajen nuevos aludes de otras laderas de la montaña. La situación es precaria y las escuelas de la zona permanecen cerradas este lunes por el riesgo de aludes, que se ha decretado de nivel 4 sobre 5.

La agencia de noticias APA informaba este domingo que aproximadamente 12.500 hogares no tenían electricidad en la región y la red móvil también falló parcialmente. El centro de predicción de aludes del Tirol del Sur advierte una alerta roja de avalanchas ya que prevé que se desaten de forma natural y con gran tamaño, a medida que la precipitación se vuelva más intensa.