Audrey fue rescatada en la montaña inconsciente y con temperatura de su cuerpo a 18 grados a causa de la hipotermia.
Médicos españoles reviven a una mujer tras seis horas en paro cardíaco
© EFE
Audrey, en el centro, atiende a un médico que explica sobre un muñeco cómo fue atendida.
Audrey ha vuelto a nacer. O más bien, ha resucitado gracias a una técnica pionera en reanimación. «Es un milagro», ha relatado esta mañana, tras explicar su caso junto a los médicos que le han dado una segunda oportunidad.

El pasado 3 de noviembre, los Bomberos de la Generalitat dieron la noticia de que habían rescatado a dos excursionistas en el Valle de Nuria (en el Pirineo catalán, en Girona). Eran Audrey, británica, y Rohan, surafricano, vecinos de Barcelona. Les sorprendió un cambio brusco en la meteorología. Se perdieron y el frío, la nieve y el viento resultaron casi mortales para Audrey, que cuando fue atendida por primera vez por los servicios de emergencia tenía una hipotermia severa. Su cuerpo estaba a 18 grados. La hipotermia la dejó inconsciente y le provocó la parada cardíaca. Tras seis horas de paro cardíaco, los médicos del hospital Vall d'Hebron de Barcelona consiguieron salvarle la vida. No solo eso, hace prácticamente vida normal y está recuperada. En breve volverá a su trabajo. Solo falta que recupere toda la sensibilidad y movimiento en las manos, que quedaron afectadas por el frío.

Audrey no recuerda nada de ese día, pero su pareja sí. Esta mañana ha relatado que como consecuencia de la tormenta y el frío vio que su mujer hablaba de forma extraña e inconexa. Poco después, dejó de moverse y quedó inconsciente. Rohan se puso en contacto telefónico con unos amigos que se encontraban por la zona, que fueron los que llamaron a los bomberos. Un helicóptero y dos vehículos acudieron al rescate.

Al marido le dieron el consejo de que intentara dar todo el calor posible a su mujer. Dos horas después de la llamada de socorro, el helicóptero encontró a la pareja. «La primera valoración de Audrey indicaba que la situación era grave. No le encontraron ningún signo vital«, ha relatado Pedro Collado, miembro de la Unidad GRAE (Grupo de Actuaciones Especiales) de los Bomberos de la Generalitat. Allí le practicaron las primeras maniobras. El servicio de emergencias médicas se hizo cargo de ella cuatro horas después de la llamada auxilio. La hipotermia era severa y pasan a las maniobras de reanimación cardiopulmonar avanzadas. Casi cinco horas después de que su marido viera que la perdía, Audrey llegó al hospital Vall d'Hebron, a unos 140 kilómetros del lugar donde se encontraba la pareja en el monte. «El corazón no tenía actividad eléctrica, no había signos vitales, tenía la piel fría. Parecía que estaba muerta, pero sabíamos que, en el contexto de una hipotermia, tenía posibilidades de sobrevivir«, ha explicado Eduard Argudo, médico del Servicio de Medicina Intensiva. Tras examinarla en el mismo túnel de urgencias, decidió que había que aplicar la técnica ECMO inmediatamente.

El caso más prolongado en España

El riesgo era máximo. Ya que se trata del caso de paro cardíaco reanimado más prolongado que se ha registrado en España y uno de los más prolongados nunca descritos en el mundo. Es también la primera vez en España que se aplica con éxito esta técnica para tratar la hipotermia accidental. «Cuánto más me informo y leo sobre el tema, más milagroso parece que haya sobrevivido«, ha relatado la protagonista de esta historia con final feliz.

Se trata de una técnica que se utiliza en pacientes críticos que padecen enfermedades muy graves respiratorias o cardiológicas. Una máquina sustituye temporalmente la función del pulmón o del corazón. En su caso, el corazón estaba parado. La máquina extrae la sangre a través de un tubo, la mueve mediante una bomba centrífuga para que atraviese el oxigenador, donde se incorpora oxígeno y se retira dióxido de carbono. Posteriormente, la sangre se reintroduce en el organismo por una vena o una arteria, como se hizo en el caso de Audrey. «Esta técnica permitió llevar oxígeno a los tejidos y recalentar su organismo», según el doctor. «La hipotermia estuvo a punto de causar su muerte pero a la vez, también la salvó», han detallado los médicos, ya que su organismo, y sobre todo su cerebro, no se deterioró.

Los expertos médicos creen que de haber estado en paro cardíaco tanto tiempo con una temperatura corporal normal, habrían tenido que certificar su muerte. «Pero sabíamos que, con una hipotermia tan severa, tenía una oportunidad de sobrevivir gracias a la ECMO». Cuando su cuerpo ya estaba a 30 grados le aplicaron una descarga eléctrica para intentar despertar su corazón. Lo consiguieron.