La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) informa en su último boletín sobre nuevas reacciones adversas del fármaco de quimioterapia ibrutinib y en concreto de accidente cerebrovascular. Se han notificado casos también de ataque isquémico y accidente cerebrovascular, incluyendo algunos con desenlace mortal.
ibuprofeno
La latencia desde el inicio del tratamiento con ibrutinib hasta la aparición de afecciones vasculares del sistema nervioso central fue en la mayoría de los casos después de varios meses (más de un mes en el 78% y más de seis meses en el 44% de los casos). Por tanto, se debe realizar una vigilancia periódica en los pacientes que inicien tratamiento con este medicamento.

La Agencia también nos cuenta sobre las reacciones cutáneas graves, que pueden llegar a ser mortales, incluyendo dermatitis exfoliativa, síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica, que se han descrito muy raramente asociadas al uso de fármacos antiinflamatorios de la familia de los AINES, como el ibuprofeno.

El mayor riesgo de aparición de estas reacciones parece ser al comienzo de la terapia, iniciándose en la mayoría de los casos en el primer mes de tratamiento. Se han notificado casos de pustulosis exantemática aguda generalizada (PEAG) en productos que contienen ibuprofeno. El tratamiento con ibuprofeno debe interrumpirse inmediatamente tras la primera aparición de erupción cutánea, lesiones en las mucosas o cualquier otro signo de hipersensibilidad.

La PEAG también puede ocurrir con productos que contienen ibuprofeno y pseudoefedrina dentro de los primeros dos días de tratamiento, con fiebre y numerosas pústulas pequeñas, que surgen en un eritema edematoso generalizado y se localizan principalmente en los pliegues de la piel, el tronco y las extremidades superiores. Se debe vigilar estrechamente a los pacientes.

Si se observan signos y síntomas como pirexia, eritema o muchas pústulas pequeñas, se debe interrumpir la administración del medicamento y si es necesario, se deben tomar las medidas adecuadas.

Es interesante leer de vez en cuando estas informaciones de Sanidad. Por ejemplo, sobre otro tratamiento para el cáncer y en concreto para la leucemia, nos dicen que no se conocen los efectos a largo plazo del tratamiento prolongado con nilotinib en la población pediátrica. En un estudio de leucemia mieloide crónica en población infantil, se ha notificado retraso en el crecimiento en los pacientes que estaban tratados con nilotinib. Se recomienda hacer un seguimiento estrecho del crecimiento de los pacientes pediátricos en tratamiento con este antineoplásico.

Las advertencias en materia de seguridad farmacológica recaen en las inyecciones de pegfilgrastim que se utilizan para reducir las probabilidades de una infección en las personas que tienen ciertos tipos de cáncer y que reciben medicamentos de quimioterapia que pueden disminuir la cantidad de neutrófilos (un tipo de células sanguíneas necesarias para combatir una infección).

La inyección de pegfilgrastim, marca Neulasta, también se usa para aumentar la probabilidad de supervivencia en las personas que han sido expuestas a cantidades dañinas de radiación, lo cual puede causar daño grave y mortal a la médula ósea. Pues bien, se ha notificado síndrome de Stevens-Johnson (una enfermedad dermatológica rara caracterizada por lesiones en piel y mucosas, fiebre, malestar general y postración), que puede poner en peligro la vida o llegar a ser mortal, en asociación con el tratamiento con pegfilgrastim (considerado de frecuencia rara).

Si el paciente ha desarrollado dicho síndrome con el uso de pegfilgrastim, no deberá reiniciarse el tratamiento con pegfilgrastim en este paciente en ningún momento.

Como escribo, conviene leerse estas informaciones sobre seguridad de los medicamentos, algunos tan «de moda» como la testosterona o la toxina botulínica que vienen relacionados este mes con nuevas advertencias de seguridad.