En esta entrevista, el Dr. Ed Le Cara, un quiropráctico con un Ph. D. en medicina deportiva, comparte su conocimiento sobre el entrenamiento con restricción del flujo sanguíneo (BFR, por sus siglas en inglés), una forma de entrenamiento que considero que es una de las mayores innovaciones del siglo pasado.
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De igual manera, es un entrenador de atletas certificado, así como entrenador de fuerza y fitness, además, es uno de los principales instructores de BFR en los Estados Unidos.

"Combino todos esos antecedentes en el plan de tratamiento y enfoque que implemente en mis pacientes", indica Le Cara. "Lo he practicado durante alrededor de 20 años, y una de las frustraciones que he tenido es que, muy a menudo los pacientes acudían conmigo cuando sentían dolor, y una vez que el dolor desaparecía, dejaban de seguir su régimen de ejercicio anterior.
Pero, debido a mi comprensión del ejercicio y fisiología del mismo, supe que una vez que superaban el dolor, aún tenían que lograr que su cuerpo alcanzara la capacidad que necesitaban para satisfacer las demandas que su deporte o vida les imponían. De lo contrario, en primer lugar, no se habrían lesionado.
Muchas veces es porque se quedaban se sin derecho al seguro de salud y eso solo ayudaba a disminuir el dolor. O pensaban que una vez que ya no sintieran dolor significaba que su lesión estaba curada.
Me pareció muy frustrante observar a las personas lastimarse una y otra vez, y que no me dieran tiempo suficiente de mejorar la capacidad de sus cuerpos para compensar la demanda del deporte, vida o la actividad que les causaba lesiones.
Luego, alrededor del 2012, un buen amigo mío, que en ese momento era el director de medicina deportiva en el FC Dallas, dijo: 'Hola. Considero que debería verificar esto llamado BFR'. Nunca había escuchado acerca de este tipo de entrenamiento... y busqué en estas diferentes bases de datos a las que tenía acceso.
Estaba abrumado por la cantidad de investigación que había allí. En mi experiencia previa con diferentes tipos de modalidades que utilizo en la clínica o aparatos de ejercicio, no había muchos estudios al respecto. O teníamos que tratar de aplicar la información que ya existía para lo que intentábamos lograr...
Pero, era todo lo contrario. En ese momento, se habían realizado más de 650 estudios. Se había utilizado durante años, [estaba] validado y [era] confiable... Era casi demasiado bueno para ser verdad.
Desarrollar fuerza o hipertrofia en cuatro o seis semanas era como 'no es posible'; fisiológicamente, era imposible. y el hecho de que no causara daño muscular relacionado me parecía algo poco creíble al principio, por decir lo menos".
¿En qué consiste el entrenamiento con restricción del flujo sanguíneo (BFR)?

El BFR involucra ejercitar los músculos mientras restringe de forma parcial el flujo de entrada arterial y venoso en ambos brazos o piernas proximales. La restricción del flujo venoso se logra al utilizar bandas en la extremidad con la que realiza el ejercicio.

Al restringir el flujo sanguíneo venoso, se crea un ambiente relativamente hipóxico (bajos niveles de oxígeno) en el músculo que hace ejercicio, lo que a su vez genera una serie de beneficios fisiológicos, incluyendo la producción de hormonas, como la hormona del crecimiento e IGF-1, también conocida como la "hormona del fitness".

También, promueve el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), que actúa como "fertilizante"; para crear más vasos sanguíneos y mejorar su revestimiento (endotelio). Originalmente, el BFR conocido como entrenamiento KAATSU, fue desarrollado hace más de 50 años por el Dr. Yoshiaki Sato. Ahora con 73 años, Sato todavía está en excelente condición física y es un verdadero testimonio de la importancia de este enfoque.

Entre 1996 y 2015, Sato, junto con el fisiólogo del ejercicio Naokata Ishii y el Dr. Toshiaki Nakajima, un reconocido cardiólogo en el Hospital de la Universidad de Tokio, realizaron una variedad de investigaciones innovadoras, en las que demostraron los beneficios de KAATSU.

Asimismo, en los últimos años se realizó mucha investigación sobre el BFR en los Estados Unidos; pero en realidad no lo comprendieron sino hasta 2010, cuando Steven Munatones de KAATSU Global Company recibió permiso de Sato para llevar la tecnología a los Estados Unidos.

El BFR es un ejercicio de baja intensidad con beneficios de alta intensidad

El BFR puede otorgar muchas recompensas a través de diversos mecanismos. Como señaló Le Cara, en esencia engaña a su cerebro y cuerpo para que perciban que hace ejercicio de alta intensidad, pero en realidad hace ejercicio de baja intensidad. Bredsen explica lo siguiente:
"El entrenamiento de resistencia de alta intensidad se define como entre el 65 % y 90 % del máximo de una repetición (1RM) de una persona, según la fuente observada. El ejercicio de baja intensidad representa alrededor del 20 % al 35 % de su 1RM.
Si lo analiza, incluso podría analizar algunas de las modalidades que aplico en mi clínica. Utilizo tubos y bandas de resistencia. También, utilizo pesas de no más de 20 libras. Puedo tomar estas pesas ligeras, aplicar algo para obstruir el flujo sanguíneo y permitir que los cuerpos de los pacientes piensen que hacen ejercicio de muy alta intensidad, cuando no lo hacen.
La ventaja es que si lo realizan de forma adecuada no les causa ningún daño en sus tejidos, al contrario del ejercicio normal y entrenamiento a alta intensidad. Estos pacientes no pueden tolerar más daño en sus tejidos porque ya están lesionados.
Así que, implementamos los mismos ejercicios que realizamos en rehabilitación; es decir, peso muy ligero, pero podemos simular el ejercicio de alta intensidad, lo que produce efectos fisiológicos y constituye un factor de cambio. Eso es lo que nos permite observar adaptaciones rápidas".
Mejoras aeróbicas generadas por el BFR

Además de ayudarle a aumentar el volumen de los músculos, el BFR también puede mejorar su capacidad aeróbica y resistencia cardiovascular. Una de las formas más sencillas de utilizar el BFR es simplemente al caminar con un manguito en la parte alta del muslo durante 15 a 20 minutos.

Según Le Cara, puede mejorar su capacidad aeróbica en tan solo cuatro o cinco semanas.
"Tenía un paciente que había sufrido un derrame cerebral. Podía caminar alrededor de cuatro a cinco minutos sin sentir que iba a caerse, y se había caído varias veces. Por supuesto que, sabemos que cuando tenemos este mayor riesgo de caer, también hay mayor riesgo de fractura y secuelas.
Esta persona me preguntó sobre alguna intervención para poder realizar dos actividades: quería cazar codornices con sus amigos... [y] sacar a pasear al perro junto con su esposa. Y esa fue la medida que implementó todas las noches hasta que se produjo este efecto. Realmente, le ocasionaba un impacto psicológicamente negativo".
Le Cara hizo que el hombre utilizara una caminadora con manguitos en las piernas durante un minuto sujetado de las manijas y un minuto sin apoyo. En el transcurso de cuatro o cinco semanas, pudo progresar paulatinamente hasta poder caminar durante 20 a 25 minutos sin sentir que iba a caerse.

El BFR puede mejorar la densidad ósea

Lo curioso es que, el BFR también puede mejorar la densidad ósea, al disminuir el riesgo de osteoporosis. Como explicó Le Cara, quien está familiarizado con estudios médicos relacionados, el BFR puede mejorar la creación de osteoblastos o huesos. Asimismo, puede ayudar a prevenir un mayor deterioro de la densidad ósea.
"Muchas vías relacionadas, incluyendo la capilarización y VEGF. Pero, considero que la medida más útil podría ser cuando inflamos el manguito y se hincha la extremidad, lo que afecta todo el tejido y rodea completamente a los huesos, [y] eso genera un estrés óseo.
Cuando estresamos la masa ósea, el cuerpo tiene que responder al estimular el desarrollo de los huesos. Entonces, considero que la Ley de Wolff entra en vigencia a través de ese mecanismo, además de las adaptaciones fisiológicas que ocurren... Parece que la hipoxia, o disminución de la oxigenación, también estimula [el desarrollo de los huesos].
Se produce una estimulación del factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF); y ocurren múltiples reacciones en cadena. Sucede algo increíble cuando se produce un entorno donde no hay suficiente oxígeno y el cuerpo tiene que adaptarse".
De hecho, esa "magia" se aclaró recientemente con la concesión del Premio Nobel de Fisiología o Medicina del 2019 por el descubrimiento de cómo las células perciben y se adaptan a la disponibilidad de oxígeno, que involucra respuestas en el VEGF, factor inducible por hipoxia1 alfa (HIF1A) y eritropoyetina.

En esencia, al crear un entorno hipóxico (bajos niveles de oxígeno), el cuerpo cree que realiza ejercicio de alta intensidad, y responde en consecuencia.

Uso de manguitos rígidos y anchos versus el sistema KAATSU

Si bien, el KAATSU especifica el uso de bandas de oclusión elásticas y delgadas, Le Cara ha desarrollado su propia versión de la técnica al utilizar bandas más anchas, rígidas y sin flexibilidad, que en realidad están catalogadas como un dispositivo médico de Clase 1 (dispositivo de oclusión sanguínea) en los Estados Unidos.

Le Cara nunca ha trabajado con el sistema KAATSU, pero ha utilizado numerosas bandas elásticas y más delgadas.
"En primer lugar, lo que hice fue basado en la recomendación de mi amigo... quién me había mencionado sobre cierto tipo de banda, así que las ordené y comencé a utilizarlas. Lo primero que noté fue que el ejercicio no parecía tan difícil. Utilizaba manguitos en las cuatro extremidades. Y, aun así, no me parecía tan difícil...
Cuando tenemos los manguitos [puestos]... se producen estos pequeños espacios en los manguitos; lo que puede evitar la acumulación de metabolitos distales en estos o cerca de la mano. En realidad, no producía una oclusión del flujo arterial, por lo que no creaba un ambiente hipóxico.
Ahora, mis venas eran muy visibles. Lo que sabemos es que, debido a que las venas estaban más cerca de la superficie o eran más superficiales, eran mucho más fáciles de ocluir. Para lograr el flujo arterial y crear realmente ese ambiente hipóxico que puede ser muy beneficioso necesita producirse mucha presión.
Algunos de los estudios adicionales que surgieron [demostraron] que, si utilizamos una banda muy estrecha, menor a 5 centímetros, entonces podría requerirse una presión mucho más alta para ocluir el flujo arterial.
Quería utilizar algo que fuera más ancho, así no necesitaría tanta presión, en especial si iba a utilizarlo con mis pacientes comprometidos o personas que tal vez tenían... contraindicaciones.
Quería algo que fuera lo más seguro posible. Entonces, desarrollamos algo que era más ancho, que tenía un diafragma completo, con una cámara que se inflaba con aire...
Cuando infla esta pequeña cámara segmentada, no puede determinarse la verdadera LOP. Nunca pude cuantificar con mis pacientes lo que era una presión segura y efectiva. Utilizábamos algo llamado 'presiones arbitrarias o adivinábamos la presión que necesitábamos utilizar'. Pero, no me gusta jugar con la seguridad de mis pacientes.
Siendo realistas, era lo que denomino una persona de 'bajo rendimiento' sin usar suficiente presión para ocluir. No obtenía el beneficio que realmente quería observar. Necesitábamos algo más amplio.
Necesitábamos algo que tuviera ese diafragma completo o vejiga que pudiera inflarse y medir la LOP por medio de un Doppler para saber exactamente cuál era la LOP de cada persona... [incluso] en diferentes posiciones, como estar de pie, sentado o acostado, en función de qué posición de ejercicio realizaba la persona".
Manguitos rígidos y anchos

En resumen, la razón por la que Le Cara recomienda utilizar un manguito inflable, rígido y más ancho, en vez de un manguito inflable, flexible y más delgado, es porque puede acumular metabolitos de forma más efectiva a una presión más baja, al disminuir el riesgo de daño por debajo del manguito.

Cuando se utiliza un manguito flexible, la contracción muscular puede obligar a la sangre a regresar a su corazón. Aunque el flujo de retorno se restringe al principio, no debe mantenerse restringido una vez que ocurra la contracción.

Sin embargo, existen tres preocupaciones cuando se utilizan sistemas de manguitos rígidos y anchos. En primer lugar, los manguitos más anchos tienden a limitar el movimiento durante el ejercicio. En segundo lugar, parece haber una menor respuesta a los beneficios de BFR en el músculo y los tejidos debajo del manguito.

Y finalmente, aunque el BFR mejora la hipertensión a largo plazo, existe un mayor riesgo de que provoque una respuesta hipertensiva aguda, en especial en las personas que ya presentan hipertensión o adultos mayores que ya tienen una resistencia vascular comprometida. Por estas razones, es más prudente elegir bandas elásticas estrechas como el KAATSU en este tipo de poblaciones.

Al igual que con el sistema KAATSU, colocaría el manguito ancho proximal al bíceps, y distal a los músculos deltoides. Con la banda más ancha, la ubicación correcta sería lo más cercano posible a la axila, justo debajo del tubérculo deltoideo (el punto de inserción de los músculos deltoides).

En el caso de las piernas, el manguito se colocaría justo debajo del trocánter mayor; en otras palabras, en la parte más alta de la pierna, cerca de la ingle.

El BFR puede proporcionar beneficios en todo el cuerpo

Lo curioso es que el BFR no solo beneficia a la extremidad que está ocluida. La cascada química que ocurre como resultado del flujo sanguíneo restringido proporciona beneficios para todo el cuerpo. Los beneficios ocurren tanto distales como proximales al manguito, es decir, en ambos lados.

De igual manera, obtiene efectos cruzados, por lo que si bien, puede trabajar su hombro derecho, el izquierdo también se beneficiará.
"Lo aplicamos ampliamente en la rehabilitación cuando [un] hombro es inmovilizado", indica Le Cara. "Tengo una paciente que iré a visitar esta noche a domicilio. Tuvo una cirugía la semana pasada... Y no puede mover este brazo.
Pero, puedo hacer cosas que podrían causar un efecto cruzado. Puedo lograr mejoras en sus piernas. Puede caminar con el manguito puesto... Puede hacer movimientos con sus otras extremidades para tratar de mantener su masa muscular y mantener esa capacidad total...
En los siguientes 10 días sin actividad, podríamos perder alrededor del 30 % de nuestra masa muscular... Primero, comenzamos a perder la capacidad aeróbica alrededor del séptimo día y a perder fuerza y tamaño alrededor del décimo día. Entonces, si le digo a una persona que se tome cuatro o seis semanas libres, podría ser fatal".
Factores de riesgo y contraindicaciones

El BFR es una modalidad de fitness de la que realmente todos pueden beneficiarse. En especial, los adultos mayores deben considerarlo, ya que es una de las formas más efectivas de prevenir la sarcopenia o pérdida muscular relacionada con el envejecimiento. Una vez que pierde masa muscular, puede elevar el riesgo de tener complicaciones al realizar las actividades cotidianas.

Una vez más, una de las razones por las que el BFR es tan adecuado para los adultos mayores es porque requiere peso muy ligero. Ni siquiera necesita utilizar alguno. De acuerdo con Le Cara, la investigación ha demostrado que se necesitan tres sesiones de BFR para que el cuerpo comience a adaptarse.

En la clínica de Le Cara, a menudo la primera visita involucra establecer bilateralmente la LOP del paciente, mientras está sentado, acostado y de pie, así como anotar su historial médico completo para asegurarse de que no haya contraindicaciones.

Si bien, esta intervención es muy segura cuando se realiza de forma correcta, existen riesgos al utilizar un sistema de manguito rígido, como el Smart Cuff System; los dos principales peligros son una crisis hipertensiva que podría contribuir a un derrame cerebral o ataque cardíaco, y coágulos de sangre, que podrían ser letales. Los factores que podrían ponerle en mayor riesgo son:
1. Hemostasis reciente. Situaciones en las que ha tenido sangre ocluida, por ejemplo, durante una cirugía. La mayoría de las personas que acaban de someterse a una cirugía en el entorno ortopédico tuvieron un riesgo ligeramente mayor de coagulación.

Otra situación que puede incrementar su riesgo es después de hacer un viaje largo. Si ha permanecido sentado en un avión por un día, es mejor esperar unos días para normalizarse, ya que la hemostasis y acumulación pueden aumentar el riesgo de un coágulo sanguíneo. Otro escenario que se aplicaría aquí, es estar postrado en cama por un período de tiempo.

2. Daño en los vasos sanguíneos. Por ejemplo, una lesión por aplastamiento de una extremidad podría ser un factor de riesgo, al igual que un injerto venoso. La mala circulación también puede elevar el riesgo, por lo que se requiere una presión más ligera al inicio.

3. Factores de riesgo cardiovascular. Tiene problemas cardíacos, y ¿su médico le autorizó hacer ejercicio de alta intensidad? "Si se le ha autorizado el ejercicio de alta intensidad, por cuestiones cardiovasculares, estará autorizado para hacer BFR", indica Le Cara.

Para los pacientes con presión arterial alta, se recomienda hacer ejercicios de una sola articulación, sin peso.

"Si hago una sentadilla con alguien, como una sentadilla en el aire, en comparación con alguien que hace un ejercicio amplio de cuadriceps o extensión de cuadriceps en el borde de una mesa, habrá una gran diferencia en el estrés cardiovascular producido". Debe tomarse en consideración al dosificar o elegir el tipo de ejercicios", indica.
Enseguida, Le Cara evalúa el riesgo del torniquete, para determinar si existe algún riesgo relacionado con el aparato de oclusión que pueda dañar un vaso sanguíneo. Algunos ejemplos pueden incluir un borde de ropa por debajo del manguito, o un manguillo muy estrecho, lo que requeriría mayor presión.
"Realmente, estoy preocupado sobre todo por las personas que demuestran indicios de mala circulación", indica. "En esos casos, indicaría menor número de ejercicios, talvez como uno o dos para comenzar y observar si los toleran. Asimismo, me aseguro de solo utilizar la cantidad de presión necesaria para que la oclusión requerida sea segura y efectiva".
Los beneficios de la expansión celular

A menudo, Le Cara realiza un protocolo de expansión celular en la primera visita, en el que se inflan los manguitos hasta un punto donde el flujo arterial se ralentiza a un goteo sin retorno venoso. En este caso, no se realiza ningún ejercicio. Eso genera una expansión extracelular, que empuja el líquido hacia la célula muscular.

En esencia, el cuerpo traduce la expansión celular como una señal de que las células están a punto de morir, por lo que se envía una señal para regenerar las células a través de la síntesis de proteínas. "Es una manera de preparar a las personas para el ejercicio o futura dosis de ejercicio", indica, "sin embargo, aún observo los beneficios".

Por lo general, la segunda visita involucra realizar uno o dos ejercicios aislados. Entonces, si quiere rehabilitar un bíceps, puede comenzar a hacer cuatro series de flexiones de bíceps, la primera serie son 30 repeticiones y la segunda, tercera y cuarta son 15 repeticiones cada una, con 30 segundos de descanso entre ellas, con un peso aproximado del 20 % del máximo de una repetición.

La velocidad a la que sube y baja el peso debe ser muy lenta. Le Cara recomienda hacer 2 segundos al levantar y 2 segundos al bajar el peso. Esto ayudará a producir una acumulación de metabolitos en el músculo y un ambiente ácido que involucre más unidades motoras. Al realizar un ritmo lento también puede crear fatiga muscular.

Cómo desarrollar músculo

Al final de la entrevista, Le Cara también analizó cómo optimizar su desarrollo muscular una vez que se acostumbrara al sistema y esté listo para llevarlo al siguiente nivel. Una conclusión clave de esa sección es que cuanto mayor sea la presión utilizada, mejores serán los resultados.

Es probable que esto se deba al entorno tan hipóxico que se produce. Dicho lo anterior, lo mejor es que no supere del 50 % de LOP en la extremidad superior y el 80 % de LOP en la parte inferior. El peso utilizado es la variable principal que influirá en su capacidad para "incrementar el músculo".

Le Cara sugiere que, desde el 20 % de su 1RM, puede aumentar el peso que utiliza 5 % cada dos semanas, hasta llegar al 35 % de su 1RM.

Como regla general, su tasa de esfuerzo percibido debe ser alrededor de 8 de cada 10 después de haber completado las 75 repeticiones (es decir, 30+15+15+15). Si percibe que el esfuerzo es demasiado ligero, debe agregar más peso. Y si le parece muy difícil, debe disminuirlo.

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Fuentes y referencias