Arqueólogos de la Universidad de Chicago descubrieron la existencia de un reino perdido en Turquía que pudo haber conquistado Frigia, el territorio gobernado por el rey Midas. El hallazgo fue posible gracias a un agricultor local que avisó de la presencia de "una gran piedra con inscripciones extrañas" en un canal de riego.
reino perdido
© James Osborne / University of Chicago
Piedra semisumergida en un canal de riego en Turquía con inscripciones de un antiguo reino del siglo VIII a. C.
"Nos apresuramos para llegar allí y pudimos ver que todavía [la piedra] sobresalía del agua, así que saltamos directamente al canal, con el agua hasta nuestras cinturas", comentó el profesor James Osborne en un comunicado publicado este jueves.

Según los especialistas, la roca presentaba claros signos de un texto escrito en idioma luvita, un lenguaje utilizado en la zona durante la Edad de Bronce y la Edad de Hierro, por lo que se cree que la antigua ciudad existió entre el año 1400 y 600 a.C.

¿Qué decían las inscripciones de la piedra?

La inscripción se jacta de derrotar a Frigia y contiene una marca jeroglífica especial característica de los comunicados que provenían de un monarca.

Los expertos señalan que el texto cuenta la historia de la conquista por parte del rey Hartapu del cercano reino de Muska, más conocido como Frigia. "Los dioses de la tormenta entregaron los reyes [opuestos] a su majestad", se lee en la piedra.

El análisis lingüístico realizado sugiere que el texto se inscribió a fines del siglo VIII a. C., periodo que coincide con el tiempo que gobernó el rey Midas, quien de acuerdo a la mitología griega podía convertir en oro todo lo que tocaba.

Los científicos desconocen el nombre de la localidad, pero creen que abarcaba aproximadamente 300 acres (121 hectáreas), convirtiéndola en una de las ciudades más grandes de la época.

"Esta estela fue un hallazgo maravilloso e increíblemente afortunado, pero es solo el comienzo", explicó Osborne tras precisar que en la zona puede haber importantes restos arqueológicos enterrados, como palacios, monumentos y casas