Traducido al español por el equipo de Sott.net


Comentario: A continuación presentamos un análisis de acontecimientos actuales en Estados Unidos con una perspectiva desde Serbia, originalmente publicado aquí y traducido al inglés para Sott.net por Svetlana Maksovic.


BLM floyd protest white house
Cuando los liberales prooccidentales piensan en Occidente, típicamente piensan en la democracia, la libertad de expresión y los derechos humanos. Oriente, por otro lado, les hace pensar en la dictadura y la represión. Generan conceptos erróneos sobre la base de los reportes y la propaganda de los medios de comunicación que han sido difundidos por los medios globales durante décadas. Si les preguntas qué piensan sobre la imposición de la democracia por medio de bombas, no sabrán responder esa pregunta.

Su tema favorito son los gulags soviéticos, aunque saben poco de ellos. El símbolo de la dictadura comunista es Stalin, y si les preguntas sobre el maldito Lenin, sólo oirás cosas buenas sobre él.

No soportan a Putin e inmediatamente tienen un ataque de nervios cuando se menciona su nombre. Es muy difícil hablar con ellos, especialmente si son demasiado entusiastas, y en la mayoría de los casos lo son.

Son particularmente intolerantes con los argumentos directos. La democracia estadounidense es su modelo indiscutible y debe ser implementada en todas partes. Sin embargo, nada va bien allí, ya que la democracia acaba de explotar en Estados Unidos. En el sentido literal de la palabra. Eso no me hace nada feliz. Sé que el establishment estadounidense, además de bombardear a la mitad del mundo, incluyendo mi país, ha destruido su propio Estado. Y todo esto bajo el lema de la llamada lucha por los derechos humanos.

Pero la doctrina es una cosa, y las estadísticas son otra muy distinta...

Los Estados Unidos han gastado mucho dinero en guerras en las últimas décadas. Todos los contribuyentes estadounidenses han contribuido para que el Ejército de los EE.UU. pueda lanzar bombas en algún lugar del mundo. La cantidad en cuestión no es fácil de determinar, pero según una investigación del Instituto Watson de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad de Brown, los Estados Unidos han gastado 6,4 billones de dólares sólo en financiar guerras desde el 11 de septiembre de 2001 y declarar la guerra contra el terrorismo. Su conclusión es que las guerras han ido acompañadas de violaciones de los derechos humanos y las libertades civiles, tanto en los Estados Unidos como en el extranjero.

Julian Assange también ha informado al mundo sobre esto, publicando archivos enteros de varios documentos y comunicaciones oficiales en su sitio web Wikileaks. Bueno, por mostrar al mundo la verdad sobre la matanza de civiles y periodistas en Afganistán e Irak, fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz. Oh no, espera, el Premio Nobel de la Paz fue otorgado a Obama, el que continuó las viejas guerras y comenzó otras nuevas en el Medio Oriente. Y, por cierto, también es conocido por matar a gente con drones. ¿Tal vez por eso le otorgaron el Premio Nobel de la Paz? ¿Pero por qué entonces se llama "premio de la paz"? Estoy haciendo preguntas estúpidas otra vez.
obama nobel peace prize

Un premio Nobel de la paz antes de que se viera qué acciones militares emprendería o no. ¿Acción afirmativa?
Y Ed Snowden fue quien reveló al mundo que los servicios de inteligencia estadounidenses escuchaban a sus ciudadanos y recogían datos sobre ellos sin autorización. Además de eso, están encarcelando rutinariamente a los delatores sin juicio ni pruebas. Bueno, ¡esto es realmente el epítome de la democracia! Snowden fue promovido por tal revelación. Oh no, espera, Snowden tuvo que huir de los Estados Unidos. ¿Y sabes a dónde? ¡Huyó al país del dictador Putin!

Algo me dice que las cosas no están muy claras. En el pasado, los disidentes solían huir de Oriente a Occidente, y ahora están haciendo exactamente lo contrario... Parece que no entienden nada de democracia.

Al mismo tiempo, nadie le pidió a Assange y a Snowden que revelaran tales secretos inquietantes al mundo y que molestaran a los liberales con los hechos concretos e irrefutables de la democracia estadounidense. ¡¿Quién les dio ese derecho?! Pero espera un minuto, se supone que todo el mundo tiene esos derechos en una democracia, ¿verdad? ¿Y todo el mundo tiene derecho a saber la verdad? Tal vez no, si la verdad "no es lo suficientemente buena" para ser escuchada.

Volvamos a esos gulags soviéticos, a las prisiones rusas y chinas. Tal vez podamos aprender de ellos. A menudo vemos en la televisión a esos enormes tipos de OMON [Sott.net: gendarmería rusa] metiendo a los manifestantes en furgonetas. Para los liberales, esta es la principal prueba de que la represión reina en Rusia. Traté de explicarle a un amigo liberal que los manifestantes están violando la ley porque a menudo no declaran las manifestaciones, y en Rusia no se permite violar la ley. Me dijo que yo era un agente del Kremlin y que no escucharía mi propaganda. Sólo me reí, lo que hizo que me odiara aún más.

Pero todavía tenía sentimiento de culpa por no lo haberlo molestado suficiente. Así que me fui a casa y me puse a trabajar. Encontré un sitio en Internet que publica análisis del número de presos en diferentes países. Para no ponerlo en la posición de acusarme de difundir propaganda prorrusa, encontré datos de investigación publicados por el Instituto de Investigación de Política Criminal de la Universidad de Londres. ¿Y adivina qué país tiene más prisioneros, per cápita, en el mundo? Sí, lo adivinaste, ese bastión de la democracia, los Estados Unidos. Hay más de dos millones, doscientas mil personas (2.200.000) en las prisiones estadounidenses. ¿Y sabes cuántos hay en el "gulag" en Rusia? ¡Más de cuatro veces menos! Por supuesto, los Estados Unidos tienen más gente, así que en términos porcentuales, los Estados Unidos tienen sin embargo el doble de prisioneros per cápita que Rusia.


Registré debidamente todos los datos, copié los enlaces y envié un mensaje a este amigo liberal diciéndole que lamentaba haber tratado de convencerlo con propaganda rusa ordinaria, por lo que me sentía obligado a proporcionarle datos más precisos de fuentes occidentales. Nunca me respondió.

Nikes por la dignidad

Sucede que, el mismo día, comenzaron las protestas en los Estados Unidos. Vi este video aterrador de un policía sosteniendo una rodilla en el cuello de un hombre que se queja de no poder respirar. Ni siquiera se resistió al arresto; en el video me pareció que estaba en estado alcohólico y apenas podía moverse, arrastrando las piernas detrás de él. El policía lo tiró al suelo y le puso la rodilla en el cuello. Perdió el conocimiento y murió poco después. Brutal.

Este evento desencadenó una serie de protestas en más de 150 ciudades de los Estados Unidos.

La razón fue la excesiva represión policial, que no es nueva en los Estados Unidos. A modo de comparación, en 2015, cuando el presidente estadounidense era Barack Obama, según el análisis del diario británico Guardian, en los primeros 24 días de 2015, la policía estadounidense mató a más personas (59) que en el Reino Unido en 24 años (54). El movimiento Black Lives Matter, que encabeza las actuales protestas en muchas ciudades de los Estados Unidos surgió por primera vez en 2012 -en ese momento Barack Obama estaba al frente de los Estados Unidos- tras el asesinato de un adolescente afroamericano (Trayvon Martin) y el aumento de las tensiones raciales. El asesinato ocurrió cuando un estadounidense armado, George Zimmerman, un "coordinador de vigilancia del vecindario" de una comunidad residencial cerrada, sospechó que el adolescente estaba involucrado en actividades criminales, lo confrontó y luego le disparó fatalmente. La "guardia civil" de la que formaba parte Zimmerman comprende miembros de las comunidades locales que se organizan para proteger a su comunidad contra el robo y el hurto.

Estos hechos indican varias cosas. La primera es que la seguridad de los ciudadanos estadounidenses no está a un nivel satisfactorio si los ciudadanos tienen que organizarse en patrullas. La segunda que hay que señalar es que esta es una sociedad en la que hay un alto nivel de tensión y, posiblemente, de intolerancia racial. La tercera es que el sistema de justicia estadounidense no satisface las expectativas de los ciudadanos, como ha demostrado el epílogo judicial del caso (Zimmerman fue declarado inocente de asesinato sobre la base de que mató a Martin en defensa propia), pero hay muchos otros ejemplos. El cuarto y último punto es el énfasis en el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía de los Estados Unidos. Todos pueden estar de acuerdo en que, para un país que se supone que debe ser considerado como EL modelo de democracia, un modelo deseado por todo el mundo y un país que se ha declarado a sí mismo como el árbitro de la justicia en todo el mundo, llamado a proteger los derechos humanos de toda la humanidad, etc., sus ciudadanos -actuando en una capacidad oficial o no- simplemente usan demasiada fuerza. Resulta que este país ni siquiera está en condiciones de "proteger los derechos humanos" en su propio suelo.

La insatisfacción de los ciudadanos estadounidenses se ha convertido desde entonces en una violencia aún peor, con las actuales protestas en forma de verdaderas guerras callejeras en algunas ciudades. En lugar de mostrar dignidad buscando justicia por el asesinato de George Floyd, muchos aprovecharon el momento para destrozar escaparates, robar bolsos de Louis Vuitton, relojes Rolex, zapatillas Nike y nuevas vestimentas de deportes. Al hacerlo, generaron dudas sobre sus intenciones y profundizaron en los problemas que enfrenta la sociedad.
george floyd mural
Black Lives Matter cree que los negros en los Estados Unidos son discriminados y que el "racismo sistémico" se perpetúa en ese país. El problema de la sociedad estadounidense es el uso del estereotipo de los afroamericanos, que se basa en motivos racistas. En los Estados Unidos existe un sitio web que se especializa en estadísticas sobre el riesgo de muerte durante las intervenciones policiales. Según los datos de ese sitio web, de 2012 a 2018, la policía mató un promedio de 2,8 personas al día. Los negros son los que corren más riesgo, y según las estadísticas de ese período, 2,4 afroamericanos, 1,2 hispanos y 0,7 blancos fueron asesinados.


Comentario: La autora ha descuidado la contextualización de esos datos dentro de los datos más amplios relativos a la tasa de encuentros con la policía, que es proporcionalmente más alta en el caso de los negros. Un error comprensible, dada la racialización del tema real -correctamente definido por el autor como "excesiva represión policial"- por BLM y los medios de comunicación.


A las acciones de protesta en los Estados Unidos se unieron miembros de la organización extremista ANTIFA, que causaron disturbios y conflictos en algunas ciudades. Además del conflicto con la policía, muchos negocios fueron destruidos y saqueados, se causaron grandes daños materiales y se iniciaron incendios en algunas ciudades. Esos acontecimientos han agravado aún más la situación económica, que ya había sufrido un duro golpe como consecuencia de las medidas de emergencia adoptadas a raíz de la pandemia de coronavirus. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado que iniciará un procedimiento para incluir a ANTIFA en la lista oficial de organizaciones terroristas de los Estados Unidos.

Es evidente que existe una profunda y grave fisura en la sociedad estadounidense y que los dos bandos opuestos están entrando en un conflicto creciente, utilizando todos los medios posibles a su disposición. A principios de noviembre de este año se celebrarán elecciones presidenciales en los Estados Unidos, en las que el actual presidente Donald Trump luchará por un nuevo mandato. Esta es la razón principal por la que ANTIFA, que está comprometida con las estructuras del "Estado Profundo", ha organizado provocaciones con el objetivo de desencadenar el mayor número posible de disturbios en los Estados Unidos.


Comentario: No del todo. Antifa y sus aliados guerreros de la justicia social extremistas quieren una "revolución total", una revisión sistémica al estilo de 1917 de "arrancarlo todo y reconstruirlo a partir de las cenizas". Las figuras del establishment del Partido Demócrata, los medios y la "comunidad de inteligencia" creen que pueden usar a esos idiotas para expulsar a Trump y/o alejar a los votantes de él este noviembre.


Maidán para Donald

Detrás de los titulares se esconde un conflicto aún mayor entre, por un lado, las estructuras liberales basadas en la adhesión al sistema del Estado profundo estadounidense (políticos liberales de ambos partidos, la mayoría de la élite de Hollywood, los medios de comunicación, los banqueros, etc.) y, por otro lado, las estructuras conservadoras y patrióticas (políticos conservadores de ambos partidos, el sector de la seguridad militar, los empresarios, las personas orientadas a la familia, etc.). Esta lucha ha estado en curso desde que Donald Trump asumió la presidencia de los Estados Unidos, y en los últimos 4 años -dependiendo de tu perspectiva- ha estado tratando de cambiar el sistema o de evitar que cambie más.

El "pantano" estadounidense no podía ser drenado en un solo periodo, por lo que él y sus partidarios argumentarían que su trabajo acaba de empezar. Sin embargo, la reelección de Trump sería un gran peligro para el orden liberal, y por eso lo que está ocurriendo actualmente en los Estados Unidos es un claro ejemplo de la organización de un golpe contra políticos indeseables que no encajan en el programa de las estructuras liberales.

Por otra parte, el uso excesivo de la fuerza por parte de las estructuras de seguridad militar contra los manifestantes es precisamente la palanca que los Estados Unidos utilizan para interferir en los asuntos internos de otros países. ¿Podría Rusia, por ejemplo, adoptar ahora medidas internacionales para proteger los derechos humanos de los manifestantes en los Estados Unidos? Probablemente contaría con el apoyo de Venezuela, Siria, Irán, China y quién sabe cuántos otros países que Estados Unidos ha "recompensado democráticamente" con bombas y caos revolucionario.

Aparte de la crisis política, social y sanitaria de los Estados Unidos, el mayor problema del país es la crisis económica. Trump dice que ha hecho más por los afroamericanos en los Estados Unidos que cualquier otro presidente desde Abraham Lincoln. Si miramos los indicadores económicos de los últimos cuatro años, se refiere al hecho de que ha reducido el desempleo en los Estados Unidos. La crisis económica que estalló en los Estados Unidos en 2008 amenazó a los grupos socialmente más vulnerables, incluidos los afroamericanos. Un gran número de personas de raza negra también habían perdido sus empleos como resultado de la reubicación de la producción de los Estados Unidos a Asia.

La política de Trump estaba dirigida a resolver estos problemas, y de hecho ha tenido excelentes resultados. Sin embargo, como resultado de la pandemia del coronavirus, 40 millones de estadounidenses perdieron sus empleos. El desempleo estaba en el 3,5%, pero ahora está alrededor del 15%, lo que significa que uno de cada cuatro estadounidenses que pueden trabajar está desempleado. Esta situación pone en tela de juicio todos los resultados obtenidos anteriormente, y las manifestaciones están desestabilizando aún más la situación; y no a favor del actual presidente de los Estados Unidos. Por otra parte, el oponente de Trump es un político profundamente involucrado en la corrupción y contra el que ya se está llevando a cabo una investigación sobre el abuso de poder en Ucrania. La oponente de Trump en 2016, Hillary Clinton, también está siendo investigada por abuso de poder, corrupción, financiación del terrorismo, etc. Hay indicios de que también se podría iniciar una investigación contra Obama. Por lo tanto, la carrera electoral en los Estados Unidos seguirá siendo incierta hasta el final, dadas las circunstancias actuales, pero lo que es seguro es que el conflicto en la sociedad estadounidense no se resolverá ni fácil ni rápidamente.

Lo más probable es que continúe después de las elecciones presidenciales, independientemente del resultado. Los países en los que los Estados Unidos han dado golpes de Estado y revoluciones de color suelen permanecer desestabilizados a largo plazo.

Mientras tanto, las protestas contra la represión policial y el racismo en los Estados Unidos se han convertido en actos de saqueo de bienes de consumo y de enfrentamiento con los símbolos de la cultura e historia estadounidenses. Estas también son cosas que ya hemos visto varias veces en los últimos años, en Irak, Siria, Ucrania, Libia...

Si Trump necesita ayuda para restaurar el orden, estaremos muy contentos de enviarle soldados estadounidenses de las bases de ocupación en todo el mundo. Si eso no ayuda, siempre puede pedirle consejo a Rusia.
Sobre el autor

Dragana Trifkovic es Directora del Centro de Estudios Geoestratégicos de Belgrado, Serbia
Fuentes

stanjestvari.com
comptroller.defense.gov
watson.brown.edu
prisonstudies.org
pogo.org
theguardian.com
American Journal of Public Health
washingtonpost.com