Se cree que un descenso súbito de las temperaturas habría desencadenado una migración en masa hacia el sur, y al llegar a la ciudad las aves chocaron contra los edificios en cuya superficie se reflejan los árboles de los parques y calles.
Some of the 400 birds Stephen Maciejewski collected in Center City Philadelphia Oct. 2,
© STEPHEN MACIEJEWSKI
Algunos de los 400 pájaros que Stephen Maciejewski recogió en el Centro de la Ciudad de Filadelfia el 2 de octubre, durante lo que Audubon de Pensilvania dice un raro evento con entre 1.000 y 1.500 pájaros chocando contra edificios en un área de sólo tres manzanas.
Entre 1.000 y 1.500 pájaros murieron al colisionar con los vidrios de varios edificios de Filadelfia el viernes pasado, informa Philadelphia Inquirer.

Los habitantes de la ciudad estadounidense junto con equipos de mantenimiento recogieron centenares de cuerpos de cucos, currucas y otras especies. Según palabras de Stephen Maciejewski, uno de los voluntarios, "fue un evento realmente catastrófico [...], caían muchos pájaros del cielo, no sabíamos qué estaba pasando".

El incidente se produjo durante el período del pico de vuelo de las aves migratorias desde Canadá y el norte de EE.UU. hacia América Central y del Sur, y es posible que un descenso repentino de las temperaturas provocara que los pájaros iniciaran de repente el vuelo hacia el sur en masa.


Las condiciones meteorológicas del viernes pasado en Filadelfia (nubes bajas, lluvia ligera y luna llena) habrían empujado a las aves a volar más bajo, y al llegar a la ciudad se habrían visto atraídas por las luces de los edificios, algunos de los cuales tienen atrios interiores con árboles. Otros rascacielos están cubiertos de cristales que reflejan los árboles del exterior. Ambas circunstancias confunden a las aves, que al intentar llegar hasta esos árboles terminan estrellándose contra los edificios.

El ornitólogo Keith Russell explica que "esta es una cuestión muy importante en la tarea de la conservación de las aves". Se estima que solo en EE.UU. entre 350 millones a 1.000 millones de estos animales mueren cada año al chocar con edificios. Pintar los rascacielos de colores claros o instalar nidos en los muros podría mejorar la situación. Algunos especialistas ya propusieron implementar estas medidas en Filadelfia, pero ninguno de esos proyectos se ha hecho realidad aún.