Hace falta crear conciencia para que el pueblo reaccione contra la agricultura empresarial que utiliza los organismos genéticamente modificados (OGM = transgénicos), propuso ayer el doctor argentino Andrés Carrasco a técnicos del Senave, tras presentarles su investigación sobre los efectos del glifosato en embriones de anfibios.

senave
© Desconocido
Javier Souza, coordinador de la Red de Acción en Plaguicidas (Rapal), capacitando a los técnicos del Senave, ayer, en Porto Colón. Luego, hizo lo mismo el Dr. Andrés Carrasco.
"La agricultura empresarial que utiliza los organismos genéticamente modificados (OGM = transgénicos) no fue creada para alimentar al mundo, sino que fue gestada e impulsada como instrumento de dominación y colonización planetaria, y como una herramienta de monopolización y privatización de la alimentación, por parte de unas tres a cuatro empresas multinacionales, principalmente Monsanto", dijo ayer, entre muchas otras cosas, el doctor Andrés Carrasco, en la jornada de capacitación de técnicos del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave).

Carrasco repitió ayer en un foro oficial, en Porto Colón, la presentación de su investigación sobre los efectos del glifosato que ya hiciera el lunes último a la noche, en una convocatoria de la ONG Alter Vida, en la UNA.

Una de las conclusiones de su trabajo experimental fue que "el glifosato altera la síntesis o la degradación del ácido retinoico, rompiendo los equilibrios endógenos normales de esa sustancia afectando a genes que se asocian a malformaciones".

Andrés Carrasco
© Desconocido
Dr. Andrés Carrasco, embriólogo de la UBA, Arg.
Justificó que a él lo único que le importa es que la gente le decía que había aumento de nacimientos de bebes con malformaciones, y que él probó en un modelo experimental, inyectando glifosato en embriones anfibios, que tales fenómenos ocurren en anfibios. Aseguró que sus resultados son extrapolables a los seres humanos por ser ambos vertebrados.

Carrasco dio a entender que la pulverización con glifosato en los sojales está causando malformaciones y abortos.

Discurso político

En varios momentos de su exposición técnica, Carrasco reveló su posicionamiento de total rechazo de la tecnología productiva de la agricultura moderna.

"Los transgénicos son la privatización y monopolización de la agricultura focalizada exclusivamente en la ganancia con la excusa de la alimentación del mundo", expresó.

Ya en el debate, al ser interrogado por un funcionario del Senave sobre cuál es la solución que propone, respondió: "La solución está en el pueblo, únicamente los pueblos tienen la llave de la solución, los pueblos sabrán dar respuestas a la crisis de paradigmas del mundo moderno que inventó el conocimiento supuestamente para mejorar la calidad de vida, pero lo está usando para la dominación". Añadió que "hace falta crear conciencia para que el pueblo reaccione, porque es un problema de conciencia, un problema profundamente político, político con mayúscula", dirigiéndose a técnicos del Senave. Para remarcar su respuesta sobre lo que cree como solución, Carrasco enunció una especie de credo: "Creo en la resistencia del pueblo, creo en la defensa del territorio, creo en las batallas para evitar la explotaciones mineras, creo en los pueblos originarios que dan batalla para que no avancen sobre sus tierras ancestrales... Pero no creo en la verdad científica, no, porque la verdad científica es algo que se deshace, a veces ayuda, pero muchas veces jode".

En el panel también disertó el Ing. Agr. Javier Souza, coordinador de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina (Rapal).