Traducido por el equipo de SOTT.net en español

La mayoría de los gobiernos europeos instituyeron la paralización de las economías, restricciones a la libertad de movimiento y otras políticas conocidas como "confinamiento". Esto fue supuestamente en respuesta a la propagación del Sars-Cov-2, un peligroso virus respiratorio que se originó en Wuhan, China.
Belarus

Multitudes celebrando el Día de la Victoria en Minsk, el 9 de mayo de 2020.
Pocos países rechazaron este enfoque; Suecia es el más conocido de ellos. Sin embargo, un caso más interesante de disidencia con respecto a la narrativa oficial es el de Bielorrusia y su líder Aleksandr Lukashenka.

En este artículo se esbozará el enfoque de Lukashenka sobre la supuesta pandemia, seguido de un análisis de las cifras de muertos y de cómo el caso de Bielorrusia expone las mentiras de los defensores del confinamiento.

El enfoque bielorruso para el Covid-19

La supuesta pandemia estalló en Europa en marzo de 2020, y la mayoría de los gobiernos europeos siguieron la severa estrategia de imponer confinamientos. La respuesta de Lukashenka fue mucho más limitada. Un comunicado de prensa bielorruso del 25 de marzo habla de las cuarentenas establecidas para las personas que entraban en Bielorrusia:
Se establecieron estaciones de cuarentena en todos los puntos de entrada. Las medidas de control incluyen comprobaciones de temperatura. Este sistema de control realmente funciona, señaló Vladimir Karanik (ministro de Salud). Esto ayudó a identificar los síntomas de una infección viral en más de 250 personas, sin embargo, la absoluta mayoría de ellos tenían influenza, parainfluenza y adenovirus. Si una persona resulta positiva para el coronavirus, los trabajadores de la salud ponen a sus contactos bajo observación médica. "Este enfoque selectivo ayuda a frenar la propagación del virus", dijo el ministro.
Lukashenka también abogó por no salir de casa si uno tuviera síntomas del virus. También es famoso por sus comentarios, ampliamente difundidos en los medios de comunicación occidentales, dando consejos de salud:
Soy abstemio, pero en los últimos tiempos digo en broma que no sólo es necesario lavarse las manos con vodka, sino que probablemente [consumir] 40-50 gramos de una medida de bebida alcohólica pura al día - [puede] "envenenar" [entre comillas en el texto original] a este virus. Pero no en el trabajo". Luego dice que "Hoy, vayan a la sauna. Pero si [van] dos o tres veces a la semana, eso es aún más saludable. Los chinos nos han dicho que este virus no puede soportar temperaturas de 60 grados".
En general, el enfoque bielorruso ha sido el menos autoritario de Europa. El fútbol bielorruso siguió adelante con normalidad y se permitió a los aficionados seguir asistiendo a los partidos. Continuaron los teatros, cafés y otros eventos sociales y no se produjo ningún cierre de la economía. Los desfiles del Día de la Victoria también siguieron adelante el 9 de mayo, a pesar de haber sido cancelados en países como Rusia. Lukashenka tampoco retrasó las elecciones programadas, a diferencia de Jacinda Ardern de Nueva Zelanda.

Los medios de comunicación occidentales trataron el enfoque de Lukashenka como si fuese una ridículez (en los casos en los que no lo ignoraron por completo). Se burlaron de los comentarios de Lukashenka sobre el vodka y las saunas, usando esto como una forma de evitar hacer preguntas más profundas.

Según la narrativa oficial, Bielorrusia debería haber sido una zona de muerte, destrucción y desastre. El modelo de Neil Ferguson -una de las piezas clave de la propaganda utilizada para confinar a Gran Bretaña- predijo que si no se controlaba al Covid 19, morirían entre 54.090 y 71.616 bielorrusos.

Entonces, ¿cuáles son los hechos?

Muertes de Covid y Bielorrusia

La población de Bielorrusia es de alrededor de 9,5 millones de habitantes. De esta población, a 12 de diciembre de 2020, se registran un total de 1.263 muertes de Covid-19. Al parecer, la primera muerte en Bielorrusia atribuida a esta enfermedad fue el 31 de marzo, registrándose entre 2 y 11 muertes diarias hasta el 12 de diciembre.

No hace falta decir que la cifra de 1.263 muertes de una población de 9,5 millones es minúscula y difícilmente indica que una pandemia mortal esté arrasando el país. Pero los críticos del enfoque bielorruso pueden afirmar que Lukashenka oculta la realidad de las muertes de Covid-19 en el país.

La forma más lógica de examinar esta cuestión es observar si hay algún exceso de muertes en Bielorrusia en general durante este período y, en caso afirmativo, cuántas. Por supuesto, el hecho de que hubiera un exceso de muertes no probaría que las muertes fueron causadas (o no) por casos ocultos de Covid 19. Pero un número relativamente bajo de muertes en exceso revelaría que la afirmación de que Lukashenka está ocultando muertes en masa por Covid 19 no es plausible.

Según los datos, en el segundo trimestre del 2020 (abril, mayo y junio) se produjeron algunas muertes excesivas en Bielorrusia. En ese período murieron en Bielorrusia 35.858 personas, 5.606 más que en 2019. Examinando los datos, podemos ver que la gran mayoría de estos excesos de muertes se produjeron en junio, siendo prácticamente inexistentes en abril y con un pequeño exceso en mayo.

Esta cifra es más bien pequeña comparada con las predicciones de perdición y destrucción presentadas por gente como Neil Ferguson.


Comentario: Además, están dentro del rango de las cifras anuales de muertes en exceso.


Bielorrusia frente a Inglaterra y Gales

Una comparación con otro país que sí implementó confinamientos da mayor evidencia de que las alarmante predicciones sobre las consecuencias de no confinar son infundadas.

Este análisis se realizó tomando el número de muertes en exceso para Bielorrusia y luego calculando las mismas cifras para Inglaterra y Gales a partir de los datos semanales de muerte de 2019 y 2020. Bielorrusia tuvo 5.605 muertes en exceso en abril, mayo y junio de 2020 de una población de 9,5 millones. Inglaterra y Gales tuvieron un exceso de 54.798 muertes en el mismo período, para una población de 59,5 millones.

La población de Inglaterra y Gales es 6,26 veces mayor que la de Bielorrusia, por lo que dividir la cifra de 54.798 por 6,26 da un resultado de 8.754. Si Bielorrusia tuviera el mismo exceso de tasa de mortalidad que Inglaterra y Gales, se habrían observado otras 3.149 muertes en Bielorrusia. O para expresar estos datos de otra manera, si Inglaterra y Gales tuvieran el mismo exceso de tasa de mortalidad que Bielorrusia, habría habido 19.711 muertes menos durante el período.


Comentario: Lo que significa que los encierros están matando a más personas de lo habitual, no 'El Covid'.


El artículo del BMJ sobre Bielorrusia: ¿Argumentando a favor de los encierros?

Esta evidencia parece condenatoria para los partidarios del encierro. Sin embargo, existe un intento de explicar la baja tasa de mortalidad de Bielorrusia a pesar de que no hubo ningún confinamiento allí, que ha sido impreso en el British Medical Journal. El artículo expone cuatro razones por las que Bielorrusia tiene una tasa de mortalidad baja, algunas de las cuales ofrecen datos comparativos con el Reino Unido.

La primera razón que se da en el artículo es que Bielorrusia tiene una cantidad mucho mayor de camas per cápita: 11 por 1000 en comparación con el 2,5 por 1000 del Reino Unido.

Los servicios de salud generalmente logran un equilibrio entre tener suficientes camas disponibles para hacer frente a una crisis y no tantas como para desperdiciar dinero en camas innecesarias. Se puede argumentar que el NHS [Servicio Nacional de Salud del Reino Unido] no ha acertado con respecto al equilibrio y se inclina por tener muy pocas camas per cápita. Por ejemplo, el Reino Unido tuvo una gran cantidad de casos de gripe en la temporada 2017-2018 y los hospitales tuvieron altas tasas de ocupación de camas.

Sin embargo, la ocupación de camas en el Reino Unido disminuyó significativamente debido al confinamiento y a la política del NHS de dar de alta a tantos pacientes como fuera posible. El 13 de abril, unas pocas semanas después del cierre, las camas de enfermos agudos estaban desocupadas en un 40%. Esto difícilmente sugiere un servicio de salud que se habría visto totalmente abrumado si no se hubiera implementado el confinamiento (en comparación, las camas del NHS generalmente están llenas al 90%). En realidad, es posible que el confinamiento costó vidas al cancelar los tratamientos, expulsar a las personas de los hospitales y promover un mensaje basado en el miedo que desanimó a las personas a buscar tratamiento.

Otro argumento principal del artículo es que Bielorrusia tiene un pequeño número de personas mayores en residencias de ancianos (tiene 203 por 100.000, frente a los 854 por 100.000 en el Reino Unido). Es cierto que a un patógeno respiratorio le resultará más fácil propagarse en un entorno como un hogar de ancianos debido a la proximidad de las personas vulnerables. También es cierto que el Reino Unido tuvo un gran número de muertes en hogares de ancianos durante este período.

Sin embargo, la política del gobierno del Reino Unido hacia las residencias de ancianos probablemente contribuyó al menos en parte al exceso de muertes causadas durante este período. A las personas en hogares de ancianos se les negó rutinariamente el tratamiento hospitalario y no podían tener acceso a médicos de cabecera. La falta de visitas de la familia hizo que muchos pacientes ancianos se rindieran mentalmente y su condición empeorara. Cualquier muerte que resulte de esto, por lo tanto, no puede atribuirse a un virus sino a la política del gobierno.

El argumento también fracasa como motivación para el confinamiento. Si la mayoría de las muertes se producen en un entorno bastante contenido, como las residencias de ancianos, el confinamiento de toda la sociedad, mediante el cierre de tiendas y eventos deportivos por ejemplo, no tendrá ningún efecto en la transmisión dentro de ese entorno.

Otras dos razones que se dan en el artículo ("El mejor sistema de análisis bielorruso" y la falta de interés en Bielorrusia como destino de viaje) tampoco tienen ninguna relación con la eficacia del confinamiento.

No hay evidencia de que las personas con un test positivo pero sin síntomas sean infecciosas. De ello se deduce que someter a más personas a la prueba no resultará en menos muertes, por lo que esto no puede explicar la baja tasa de mortalidad de Bielorrusia sin un confinamiento. Bielorrusia llevó a cabo medidas de cuarentena, mientras que el Reino Unido siguió permitiendo los vuelos en el país.

En el artículo se argumenta que es más fácil para Bielorrusia (que para el Reino Unido) cerrar sus fronteras porque no es un destino turístico importante, lo cual es cierto, pero no se puede argumentar seriamente que el establecimiento de medidas de cuarentena cueste más que clausurar todo el país. En el momento en que cualquier hipotético virus también está presente en un país en números significativos, la cuarentena también se vuelve irrelevante.

Conclusión

El caso de Bielorrusia representa un gran problema para las personas que sostienen que los confinamientos fueron necesarios para evitar muertes masivas por la mortífera pandemia del Covid-19. Las limitadas medidas adoptadas en Bielorrusia supusieron una tasa de mortalidad inferior a la de aquellos que apoyaron el confinamiento en Inglaterra y Gales. Tampoco hay argumentos claros de por qué Bielorrusia es tan singular que pudo prescindir de los confinamientos mientras que otros países sí los aplicaron.

Dado el costo para la economía y el bienestar mental de la imposición de encierros, así como las restricciones draconianas a las libertades básicas, estos hechos sugieren firmemente que los líderes que sí impusieron confinamientos tienen que responder ante sus ciudadanos.
Sobre la autora

Rachel Allen es una escritora independiente y activista que vive en el Reino Unido. Su trabajo se puede encontrar en su sitio web Cassandra's Box