Traducido por el equipo de SOTT.net en español

En una primicia para un cuerpo del sistema solar distinto de la Tierra, los científicos han detectado el bamboleo de Chandler en Marte, un movimiento repetitivo de los polos en la superficie del planeta mediante el cual se aleja de su eje medio de rotación.
Mars Wobble
© NASA/JPL/USGS
Los investigadores han detectado el bamboleo de Chandler en Marte, una primicia para un cuerpo del sistema solar además de la Tierra, sobre la base de las mediciones de una nave espacial que orbita el planeta rojo.
El bamboleo de Chandler surge cuando un cuerpo en rotación no es una esfera perfecta. Este desequilibrio afecta a su giro. El resultado es un movimiento que se asemeja al de una peonza que se balancea al perder velocidad, en lugar del suave giro de un globo perfectamente equilibrado.

Las mediciones realizadas durante casi dos décadas por naves espaciales que orbitan alrededor de Marte descubrieron que en la superficie, los polos del planeta se alejan hasta 10 centímetros del eje de rotación promedio, con un ciclo repetido de unos 207 días.

Los nuevos hallazgos de Konopliv y otros proporcionan nuevos conocimientos sobre el interior de Marte. La cantidad de tiempo que le toma al polo completar un ciclo de bamboleo refleja cuánto puede deformarse el manto de Marte, proporcionando pistas sobre sus propiedades materiales y su estado térmico.

"[El bamboleo de Chandler] es, normalmente, una señal muy pequeña", dijo Alex Konopliv, un ingeniero aeroespacial del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California. "Se necesitan muchos años y datos de alta calidad para detectarla", dijo. Un estudio anterior, por ejemplo, no tenía suficientes datos para diferenciar el bamboleo de Chandler de los efectos estacionales. Konopliv es el autor principal de la nueva investigación, que ha sido publicada en Geophysical Research Letters.

El bamboleo de Chandler es uno de los varios movimientos descentrados que exhibe la Tierra al girar sobre su eje. El bamboleo de Chandler de la Tierra varía de 3 a 6 metros en los polos y tiene un patrón que se repite aproximadamente cada 433 días. Aunque tal movimiento debería amortiguarse naturalmente con el tiempo, en la Tierra persiste debido a las fluctuaciones del fondo del océano y de la presión atmosférica.


En el nuevo estudio, los investigadores pudieron confirmar el movimiento en Marte calculando los efectos gravitacionales en las órbitas de dos naves espaciales de la NASA que circulan por el planeta rojo: El Mars Odyssey y el Mars Reconnaissance Orbiter. La gran cantidad de datos, recopilados a lo largo de 18 años y no disponibles durante los análisis anteriores, aseguraron que el bamboleo identificado era intrínseco a la forma y el interior del planeta, y no a factores externos como el derretimiento estacional de los casquetes polares.

"Es sorprendente que puedan detectar esto", dijo Francis Nimmo, un científico planetario de la Universidad de California en Santa Cruz, que no participó en el nuevo trabajo. "Es un testamento de lo que se puede hacer con una línea de base muy larga de datos realmente buenos", dijo.

Al igual que el bamboleo de Chandler en la Tierra, el movimiento en Marte debería desaparecer de forma natural. Los investigadores aún no saben qué es lo que mantiene el bamboleo, pero estudios previos indican que es probable que se deba a los cambios de presión atmosférica.

El conocimiento sobre el bamboleo de Chandler proporciona una mirada al interior de Marte: El movimiento es impulsado por las propiedades del manto, la capa debajo de la corteza del planeta. Los nuevos resultados proporcionan información sobre las propiedades del manto, particularmente sobre cómo se deforma en períodos más largos, dijo Attilio Rivoldini, físico del Real Observatorio de Bélgica en Bruselas y coautor del nuevo trabajo. Tal información podría ayudar a guiar futuros estudios del interior de Marte proporcionando nuevos conocimientos sobre su temperatura y composición. (Geophysical Research Letters, https://doi.org/10.1029/2020GL090568, 2020)

Cita: Lee, J. (2021), Primera detección de un bamboleo en otro planeta, Eos, 102, https://doi.org/10.1029/2021EO153076. Publicado el 4 de enero de 2021.