Traducido por el equipo de SOTT en español

En un avance que será bienvenido en todo el mundo, los investigadores de la Universidad de Surrey afirman haber desarrollado una prueba de Covid-19 de gran precisión utilizando muestras de hisopo de piel no invasivas.
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© Sebastien Bozon/AFP
Pruebas de COVID
Gran parte de la población mundial que se ha sometido a las pruebas de Covid-19 probablemente haya experimentado la desagradable prueba de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), que, como muchos receptores atestiguan, se siente como el equivalente a tener el cerebro revuelto como un huevo o "apuñalado", dado lo lejos que debe llegar el hisopo en la garganta y la nariz. Sin embargo, en la realidad no se produce ninguna penetración en el cerebro.

Las autoridades chinas han ido más allá y han realizado una prueba anal a más de un millón de habitantes de Pekín para detectar la variante más infecciosa del coronavirus en el Reino Unido, insistiendo en que este método tan invasivo es más preciso que las pruebas de PCR.

En un nuevo artículo publicado por la revista The Lancet's E Clinical Medicine, los investigadores tomaron muestras de sebo de 67 pacientes hospitalizados, 30 de los cuales habían dado positivo en la prueba de Covid-19 y 37 habían dado negativo. El sebo es la sustancia grasa, aceitosa y cerosa que producen las glándulas sebáceas del cuerpo en zonas como la cara, el cuello o la espalda. Una falta de sebo puede provocar una piel seca y agrietada, mientras que un exceso puede causar diversas formas de acné.

Las muestras de sebo se analizaron mediante cromatografía líquida-espectrométrica de masas. A continuación, los resultados se combinaron con una técnica de modelado estadístico denominada mínimos cuadrados parciales para diferenciar las muestras de pacientes positivas y negativas a Covid.

Los investigadores de la Universidad de Surrey descubrieron rápidamente que los pacientes positivos a Covid tenían niveles de lípidos más bajos que sus homólogos negativos a Covid.

"Nuestro estudio sugiere que en el futuro podremos utilizar medios no invasivos para detectar enfermedades como el Covid-19, un avance que seguramente será bien recibido por todos", afirma la Dra. Melanie Bailey, coautora del estudio, y añade que la alta probabilidad de que se produzcan pandemias en el futuro hace necesario el desarrollo de capacidades de análisis más rápidas y precisas, pero menos invasivas.

Los daños en los lípidos de la piel pueden añadirse ahora a la creciente lista de lesiones infligidas por el Covid-19 en el metabolismo humano, pero al menos la noticia supone un cierto alivio para las narices y gargantas de la humanidad.