Traducido por el equipo de SOTT.net en español

Los rápidos acontecimientos recientes inspiran la esperanza de que el siglo euroasiático esté surgiendo mucho más rápido de lo que incluso los observadores más optimistas podrían haber esperado.
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Eurasia
Los acontecimientos relevantes son la retirada sincronizada chino-india del mes pasado y el alto el fuego indio-pakistaní, las amenazas de EE.UU. de sancionar a India por su proyecto de compra de sistemas de defensa aérea S-400 de Rusia, los escándalos que EE.UU. provocó la semana pasada con China y Rusia, el Diálogo de Seguridad inaugural de Islamabad de la semana pasada y los últimos avances en la resolución de la guerra afgana. A continuación se analizará brevemente la importancia de estos cinco puntos antes de situarlos en un contexto estratégico más amplio.

El triángulo China-India-Pakistán sobre el territorio disputado de Cachemira, reconocido por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, siempre tuvo un alto potencial de conflicto, que el mundo recordó durante la batalla aérea indio-paquistaní de febrero de 2019 y los enfrentamientos chino-indios del verano pasado en el valle del río Galwan. Todas las partes, en su haber, se dieron cuenta de que lo mejor para sus intereses era estabilizar la tensa situación allí mediante la mencionada retirada sincronizada y el alto el fuego del mes pasado. Esto hace que todo se calme y crea un entorno propicio para resolver pacíficamente sus desacuerdos.

Las repetidas amenazas de EE.UU. de sancionar a India por su planeada compra de sistemas de defensa aérea S-400 de Rusia también mejorarán la situación de seguridad en Eurasia, por extraño que parezca. A estas alturas, India debe darse cuenta de que Estados Unidos no es un aliado tan fiable como algunos en el país habían pensado anteriormente. Estados Unidos está poniendo condiciones políticas, económicas y estratégicas inaceptables a la cooperación militar con India a través del Quad, que muchos sospechan que va dirigido tácitamente a contener a China. Si Washington sigue adelante con sus amenazas, Nueva Delhi podría, a su vez, dar un paso atrás en el Quad, lo que, por defecto, mejoraría aún más las relaciones entre China e India.

La reunión de Anchorage de la semana pasada entre diplomáticos chinos y estadounidenses terminó con el paternalismo de estos últimos hacia los primeros, lo que impidió que se hicieran muchos progresos significativos. Además, el acuerdo del presidente estadounidense Joe Biden con un entrevistador que le preguntó si creía que el presidente ruso Vladimir Putin era un "asesino" provocó que Moscú retirara a su embajador por primera vez desde 1998. Casualmente, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia visitó esta semana Pekín para tratar de discutir el fortalecimiento de los lazos bilaterales, que no van dirigidos contra ningún tercero, como Estados Unidos, sino que sólo pretenden mejorar la situación en Eurasia.

La semana pasada también se celebró el primer Diálogo de Seguridad de Islamabad, en el que el primer ministro Imran Khan, el ministro de Asuntos Exteriores Shah Mahmood Qureshi y el jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Qamar Javed Bajwa, presentaron conjuntamente la nueva gran estrategia multipolar de Pakistán. Es importante destacar que Islamabad animó a Nueva Delhi a dar el primer paso para resolver su disputa sobre Cachemira para que Pakistán facilite entonces la conectividad india con Afganistán, las repúblicas de Asia Central y más allá (quizás hasta Rusia y la UE también). Este acercamiento tan amistoso podría revolucionar las capacidades de interrelación económica de Eurasia si India responde positivamente a Pakistán.

Por último, los recientes avances obtenidos en la pacífica resolución de la guerra afgana podrían liberar el potencial de conectividad entre Asia Central y el Sur de Asia. Esto es especialmente cierto al considerar el acuerdo alcanzado el mes pasado entre Pakistán, Afganistán y Uzbekistán para construir un ferrocarril entre ellos. Teniendo en cuenta el acercamiento conjunto sin precedentes de los líderes políticos, diplomáticos y militares pakistaníes a la India la semana pasada, existe la posibilidad plausible de que finalmente se cree un corredor de conectividad entre Asia Central y el Sur de Asia cuando termine la guerra de Afganistán. Esto beneficiaría sin duda a todo el supercontinente euroasiático.

En conjunto, los rápidos acontecimientos de las últimas semanas apuntan con fuerza al ascenso del siglo euroasiático. China, India, Pakistán y Rusia comparten el mismo objetivo de mejorar la conectividad entre ellos y sus numerosos socios, y sus visiones convergen cada vez más a la luz de los últimos acontecimientos.

El mejor de los casos es que la retirada sincronizada entre China e India y el alto el fuego entre India y Pakistán se mantengan en paralelo a los avances significativos en la resolución de la guerra de Afganistán y el conflicto de Cachemira.

Ese resultado permitiría a todos los actores resistir más fácilmente los planes de división y gobierno de Estados Unidos y garantizaría así un futuro en el que todos salgan ganando.
Sobre el autor:

Andrew Korybko es un analista político estadounidense afincado en Moscú especializado en la relación entre la estrategia de Estados Unidos en Afro-Eurasia, la visión global de China de la Nueva Ruta de la Seda (One Belt One Road) y la Guerra Híbrida.