Traducido por el equipo de Sott.net en español

Investigadores estadounidenses han hecho retroceder el reloj cósmico para determinar que un espectacular cometa pasó zumbando por la Tierra hace 5.000 años.
comet C/2019 Y4 (ATLAS)
© Science: NASA, ESA, Quanzhi Ye (UMD); Image Processing: Alyssa Pagan (STScI)
Este par de imágenes del telescopio espacial Hubble del cometa C/2019 Y4 (ATLAS), tomadas el 20 y el 23 de abril de 2020, revelan la ruptura del núcleo sólido del cometa. Las fotos del Hubble identifican hasta 30 fragmentos separados. El cometa estaba aproximadamente a 91 millones de millas de la Tierra cuando se tomaron las imágenes. El cometa ha sido coloreado artificialmente en esta vista para mejorar los detalles para el análisis.
Aunque el suceso no está registrado en ningún relato histórico, el equipo pudo reunir pistas de cometas avistados más recientemente.

En un artículo publicado en la revista Astronomical Journal, examinaron las observaciones realizadas por el telescopio espacial Hubble del cometa ATLAS (C/2019 Y4), al que el Hubble vio romperse en pedazos el año pasado.

Se cree que este cometa es un fragmento de otro más grande que pasó por la Tierra en 1844, brillando tanto como Sirio, la estrella más brillante del cielo.


Al rastrear los movimientos de los dos cometas en el tiempo, los investigadores descubrieron que probablemente ambos son partes de uno aún mayor que pasó por última vez por el Sistema Solar interior hace 5.000 años, más o menos cuando los antiguos egipcios se asentaron por primera vez en el valle del Nilo.

El cometa es como una muñeca rusa que se rompe en trozos cada vez más pequeños a medida que atraviesa el Sistema Solar en enormes órbitas.

En su viaje de hace 5.000 años, se habría acercado a 37 millones de kilómetros del Sol, más cerca incluso que la órbita de Mercurio.

Pero sigue habiendo un misterio. El cometa ATLAS observado por el Hubble el año pasado se desintegró cuando aún estaba muy lejos del Sol, a 160 millones de kilómetros. Esto es un poco "extraño", señala el autor principal, Quanzhi Ye, de la Universidad de Maryland en College Park (Estados Unidos).

"Si se rompió tan lejos del Sol, ¿cómo sobrevivió al último paso alrededor del Sol hace 5.000 años?", dice Ye. "Es muy inusual porque no lo esperábamos. Es la primera vez que se ve a un miembro de la familia de los cometas de período largo romperse antes de pasar más cerca del Sol".


El nuevo artículo de Ye describe cómo un trozo de ATLAS se desintegró en sólo unos días, mientras que otro duró semanas. Una posible explicación es que las fuerzas centrífugas (impulsadas por su material expulsado) desgarraron el cometa, o quizás contenía hielos supervolátiles que lo hicieron estallar como un fuego artificial.

"Es complicado porque empezamos a ver estas jerarquías y la evolución de la fragmentación del cometa", dice Ye. "El comportamiento del cometa ATLAS es interesante pero difícil de explicar".

El último hermano superviviente de esta familia de cometas (el que pasó en 1844) no volverá a visitar la Tierra hasta dentro de casi 3.000 años.