En los últimos años, la despenalización de cannabis en algunos países ha propiciado la investigación de sus propiedades y beneficios. A pesar de que su consumo en dosis moderadas podría tener ciertas ventajas para la salud, los científicos han mostrado su preocupación por cómo puede afectar el desarrollo del cerebro en adolescentes.
Smoking
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Las discusiones en años recientes a nivel parlamentario y de la sociedad civil parecen indicar que el consumo legal de esta sustancia podría ampliarse a otros países, más allá de Holanda y Uruguay, naciones pioneras en la despenalización de su uso.

California fue uno de los primeros estados en EEUU en reconocer sus propiedades medicinales, especialmente para tratar aquellas enfermedades degenerativas como el glaucoma. Sin embargo, poco se conoce sobre el efecto que podría tener en los adolescentes.

Hasta ahora, los estudios parecen demostrar que el cannabis puede afectar el desarrollo normal del cerebro de estos jóvenes adultos. Una de las últimas investigaciones al respecto fue llevada a cabo por un grupo internacional de científicos, que analizó los efectos de su consumo en 799 adolescentes de Alemania, Francia, Irlanda e Inglaterra.

Para esto, se valieron de resonancias magnéticas del cerebro de estos jóvenes antes y después de comenzar a consumir cannabis.

El equipo, dirigido por Matthew Albaugh, psicólogo de la Universidad de Vermont en Burlington, EEUU, realizó la primera imagen del cerebro a los 14 años de los adolescentes. En ese momento, ninguno había fumado marihuana. A los 19 años, cinco años después, se realizó otro estudio.

En esta oportunidad, 369 de los sujetos del estudio afirmaron haber probado cannabis, lo que equivale al 46% de los adolescentes, de este grupo, alrededor de 277 señalaron consumirla más de 10 veces.

Los resultados muestran que una parte del cerebro cambió más en los consumidores de cannabis que en los no consumidores. Esta parte es la corteza prefrontal, región involucrada en la toma de decisiones y otras tareas.

Esta zona tiende a adelgazar durante la adolescencia para ayudar al cerebro a funcionar de manera más eficiente. Sin embargo y a pesar de ser un proceso normal, ese adelgazamiento se aceleró en los adolescentes que informaron haber consumido cannabis. Lo que es más, el estudio, publicado en JAMA Psychiatry, muestra que mientras más droga consumían, más rápido se adelgazaba la corteza prefrontal.

Esto puede provocar problemas duraderos en el comportamiento y la memoria debido a que la corteza prefrontal controla el comportamiento atenuando las emociones. También reprime las acciones impulsivas.

Asimismo, tiene como objetivo combinar diferentes piezas de información a medida que tomamos decisiones, explica Jacqueline-Marie Ferland, investigadora de cerebro en la Escuela de Medicina Icahn de la ciudad de Nueva York, citada por el portal Science News For Students.

"Las áreas del cerebro que más cambian durante la adolescencia pueden ser especialmente vulnerables a la exposición al cannabis", señala Albaugh, quien afirma que a pesar de que puede ser beneficioso para los adultos, es mejor posponer su consumo hasta llegar a una edad adulta.