Traducido por el equipo de Sott.net

Dos hombres han muerto en ataques separados de cocodrilos en las Islas Salomón mientras buceaban por la noche en busca de pepinos de mar.

Saltwater crocodiles are the largest reptiles on the planet.
© ABC News: Iskhandar Razak, file photo
Los cocodrilos de agua salada son los mayores reptiles del planeta.
Las muertes, la semana pasada, de un hombre de 36 años y otro de 20, se produjeron menos de un mes después de que el país levantara la prohibición de recolectar este animal marino, también llamado beche-de-mer, para impulsar la economía tras el COVID-19.

El subcomisario provincial de la Real Fuerza Policial de las Islas Salomón, Joseph Maneluga, se mostró preocupado por los ataques, que se produjeron con apenas un día de diferencia.

"Creo que la gente se está volviendo loca por la reapertura del beche-de-mer", dijo.

"Y la población de cocodrilos está aumentando mucho, así que esa es la amenaza que tenemos".

La policía recurrió a la ayuda de los buzos de la Unidad de Artefactos Explosivos, que normalmente se encargan de deshacerse de los viejos proyectiles de la Segunda Guerra Mundial, para recuperar los cuerpos de las aguas infestadas de cocodrilos.

"Es bastante arriesgado porque todavía hay cocodrilos en esos lugares y, por tanto, no es seguro que nuestros buzos vuelvan al mismo sitio para buscar a esas personas", dijo el subcomisario Maneluga.

A pesar de la amenaza de los ataques de los cocodrilos, el buceador y biólogo marino Stephen Attallifo Mosese dijo que los lugareños no tenían miedo de meterse en el agua para recoger pepinos de mar.

"Me sorprendió porque la bahía de Suava, en Malaita, es un punto caliente para los cocodrilos y, desde la reapertura, se puede ver a la gente buceando en los manglares por la noche y se sabe que es el momento en que los cocodrilos están más activos", dijo Mosese.