La nueva cepa de COVID-19 ómicron, que se ha detectado en decenas de países, aún no ha causado ninguna muerte. La Organización Mundial de la Salud ha dado a conocer esta información.
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Se necesitarán varias semanas más para determinar el grado de contagio de la nueva cepa y si provoca una evolución más grave de la enfermedad, dijo Michael Ryan, director del programa de emergencias sanitarias de la OMS.

"Tenemos la intención de obtener las respuestas que todo el mundo necesita", subrayó.

Anteriormente, la Organización Mundial decidió clasificar como preocupante la nueva variante del coronavirus. Los especialistas no descartan que, debido a su activa propagación, ómicron sea capaz de causar más de la mitad de los nuevos casos de COVID-19 en Europa en los próximos meses.


La nueva variante del coronavirus presenta unas 30 mutaciones en la proteína de la espícula, clave para el contagio de la célula. Los expertos destacan que es importante fomentar la vacunación en países donde el porcentaje de inmunización es más bajo. Es el caso del continente africano, donde tan solo el 6% de la población cuenta con la pauta completa.