Traducido por el equipo de Sott.net

153 millones de personas en todo el mundo podrían padecer demencia de aquí a 2050, ya que el envejecimiento de la población y los malos hábitos de vida afectan a la salud de los ciudadanos.
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© American Society for Nutrition
Dementia
Un estudio publicado el jueves en el que se prevé la prevalencia de la demencia, que actualmente es la séptima causa de muerte en el mundo, afirma que, dentro de 30 años, el número de personas que viven con esta enfermedad podría triplicarse.

Un análisis realizado para el Estudio de la Carga Global de la Enfermedad, que analizó 195 países, descubrió que una serie de factores de riesgo requieren medidas urgentes para evitar que el aumento previsto se haga realidad.

Los expertos temen que, si no se toman medidas, los problemas relacionados con el estilo de vida, como las elevadas tasas de tabaquismo, obesidad y diabetes, así como el envejecimiento y el crecimiento de la población, contribuyan a un importante aumento de los casos de demencia en el mundo.

El norte de África y Oriente Medio serían las regiones que más aumentarían de aquí a 2050, con un incremento de los casos de unos 3 a casi 14 millones, mientras que el Reino Unido sería el que menos crecería, pasando de unos 907.000 a 1,6 millones.

"Tenemos que centrarnos más en la prevención y el control de los factores de riesgo antes de que den lugar a la demencia", declaró Emma Nichols, autora principal del estudio, y añadió que, para tener el "mayor impacto", los gobiernos "tienen que reducir la exposición a los principales factores de riesgo en cada país".

Incluso unos modestos avances en la prevención de la demencia o en el retraso de su progresión reportarían notables dividendos".

Los investigadores tienen claro que este aumento no es inevitable y que puede reducirse con mejoras en la educación y la atención sanitaria, afirmando también que los cambios positivos en todo el mundo ya han permitido ajustar la cifra prevista a la baja en 6,2 millones.

La demencia, que afecta principalmente a los mayores, afecta en la actualidad a más de 55 millones de personas en todo el mundo, y cada año aparecen 10 millones de nuevos casos, según la Organización Mundial de la Salud.

La enfermedad tiene un impacto físico, psicológico, social y económico en los afectados, así como en los cuidadores, familiares y otras personas cercanas. Desde septiembre es la séptima causa de muerte entre todas las enfermedades y una de las principales causas de discapacidad entre los ciudadanos de edad avanzada.