
La ley se aplica a todos las personas mayores de edad, con excepción de mujeres embarazadas, personas que contrajeron el virus hace menos de 180 días y otros que pueden recibir una exención por razones médicas. Los controles comenzarán a aplicarse a mediados de marzo, con la aplicación de multas de entre 600 y 3.600 euros, que serán levantadas si la persona se vacuna en las siguientes dos semanas.
Obligatoria desde los 5 años en Ecuador
La ley se aplicará de forma progresiva: en la primera fase, que durará hasta el 15 de marzo, se recordará a la población no vacunada en una carta la nueva obligación y se ofrecerá una cita concreta para vacunarse. En la segunda fase, a partir del 16 de marzo, la Policía incluirá la revisión del estatus de vacunación en sus controles rutinarios en espacios públicos. En una eventual fase tres, que sería anunciada por el Gobierno en caso de que la situación epidemiológica empeore mucho, se aplicarán multas de forma automática.
A diferencia de los pases de vacunación, que han sido adoptados por numerosos países en todo el mundo, solo Austria ha hecho obligatoria la vacunación dentro del continente europeo. En Asia siguieron esta misma estrategia Tayikistán, Turkmenistán e Indonesia, aunque en realidad solo la mitad de la población está inoculada. El caso de Ecuador es el más extremo, pues en el país sudamericano la vacunación es obligatoria a partir de los 5 años.



Si yo voy conduciendo de noche con los faros rotos, me ponen una multa, pero aunque repare los faros no me la quitan. Si voy conduciendo con auriculares me ponen una multa, pero si me quito los auriculares no me retiran la multa. Las infracciones nunca han funcionado así.
Es una muestra de hasta qué punto los dueños del Sistema persiguen de manera sicótica y despendolada como objetivo primario una aguja en cada brazo. A toda costa. Como sea.