(España) - El juicio contra Kote Cabezudo arranca en la Audiencia de Gipuzkoa mientras en el exterior se protesta con pancartas y silbatos.
caso kote cabezudo
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El principal juicio al que se enfrenta Kote Cabezudo ha llegado a su día D y ha arrancado más de una hora antes de la hora H. Minutos antes de las 8.30 horas de la mañana, ya había periodistas frente a la entrada de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa. Esos más de 60 minutos hasta el inicio de la vista, en la que el Ministerio Público solicita una pena de 121 años de cárcel para el acusado, la mayor petición por parte de la Fiscalía en el territorio, han condensado lo que han sido los últimos años desde que comenzó la investigación tras la primera denuncia presentada contra el fotógrafo donostiarra: por un lado, y bajo dos pancartas con su nombre, se han presentado una decena de personas de la doble plataforma que apoya a las víctimas. No ha habido representación de ninguna institución. La ciudadanía tampoco se ha movilizado para extrañeza de dos mujeres irundarras, las únicas asistentes que no pertenecían a ningún colectivo ni tampoco a ninguno de la veintena de medios de comunicación acreditados. «Esperábamos que vendría más gente», observaron ambas.

La avería en la puerta de acceso de los vehículos a la Audiencia de Gipuzkoa ha sido ya arreglada, por lo que, sobre las 20.52 horas, ha podido acceder al interior el vehículo de la Ertzaintza que ha trasladado a Cabezudo desde la cárcel de Martutene, donde permanece preso provisionalmente desde el 4 de mayo de 2018. De este modo, el fotógrafo ha evitado el trance de ser retratado en el exterior del edificio, tal como ha sucedido últimamente en los procesos contra el presunto violador en serie y el acusado del crimen de Gros, que entre hoy y mañana conocerá el veredicto del jurado popular.

Poco después, a las nueve, los integrantes de las plataformas Indarka y Kote Cabezudoren biktimentza justizia!, han desplegado sus pancartas, en las que solo figuraba su nombre. A grito de megáfono, han criticado la ausencia de una representación del Ayuntamiento de San Sebastián, para el que «Cabezudo trabajó durante 20 años». Han aludido a los tiempos en los que sucedieron las sesiones fotográficas en las que el reportero captaría y acosaría a las víctimas, y han achacado el «silencio» a que «los amigos de Odón Elorza tienen mucho poder. Y los de Kote, más». Y también se han referido a la época actual. «¿Dónde está el Ayuntamiento? ¿Dónde está Eneko Goia?». «Son chicos y chicas de Donostia los que sufrieron los abusos sexuales en Donostia. Por casos de violadores anónimos se ha manifestado la ciudad. ¿Por qué en este caso no ha sido así?», se preguntaban a través del altavoz.

Ya en declaraciones oficiales en nombre de este colectivo que apoya a las víctimas, Javier Somovilla ha criticado este «silencio» institucional cuando, según ha dicho, el encausado sería «probablemente, el mayor agresor sexual de Euskadi; de Gipuzkoa, seguro, y tal vez de España. Son 21 las víctimas que han salido a la luz, pero hay muchas más».

Quien no ha querido hablar antes de la sesión, aunque sí ha atendido a los medios después, ha sido el abogado de la acusación particular, Mario Díez, que representa a 17 víctimas. Ya compareció ayer en rueda de prensa, y hoy se ha limitado a compartir con quienes se han apostado bajo una pancarta en la escalinata de la Audiencia de Gipuzkoa, donde han permanecido con silbatos y proclamas. El letrado asturiano pide un total de 2.388 de cárcel para el acusado y 1,7 millones de compensación para las víctimas.

Por último, sobre las 9.15 se ha personado el fiscal del caso, Jorge Bermúdez, quien además de los 121 años de cárcel también pide que el acusado indemnice con cantidades que suman 700.000 euros a las 16 víctimas recogidas en su escrito de conclusiones preliminares, en el que acusa a Cabezudo de un total de 32 delitos, entre ellos los de abusos sexuales, estafa, difusión de pornografía. El que durante años fuera delegado de Criminalidad Informática en Gipuzkoa, aseguró ayer en una entrevista en este periódico, que «hay prueba suficiente para que se condene al acusado», aunque no descarta «alguna revelación inesperada» durante este juicio que ha comenzado este lunes y se prolongará durante las próximas cinco semanas..

Una vez acabada la sesión de hoy, tanto los abogados de la defensa, como el fiscal y el letrado de la acusación particular, Mario Díez, han atendido a los medios de comunicación para explicar las razones que han llevado a la suspensión del juicio hasta mañana por la mañana. Todos ellos han compartido la necesidad de dar al tribunal tiempo para el análisis de las nuevas pruebas presentadas por parte de la defensa, un nuevo testigo y contratos que habrían firmado víctimas con el acusado. Mañana por la mañana se decidirá si se admiten a la causa.